Revelaciones sobre Camilo Sesto

Afloran en el recorrido del español sus inicios rockeros

Por Mónica Uriel

(ANSA) – ROMA, 04 MAR – Camilo Sesto quiso ser cantante desde los cuatro años, cuando «escuchaba a Joselito, su ídolo, y a las folclóricas en la radio, las vecinas le pedían que cantara en la calle, y así empezó», cuenta a ANSA la biógrafa del cantante, Elena Gómez de la Puerta.
    Cuando en 1972 se fue de gira a Argentina «y se encontró sus canciones en la radio, fue cuando se dio cuenta del éxito que tenía en ese continente», añade.
    Gómez de la Puerta acaba de publicar el primer volumen de «Camilo Sesto. Mi última canción» (Editorial Chocolate), biografía autorizada del cantante de baladas que saca a relucir su lado más rockero al inicio de su carrera musical.
    Nacido como Camilo Blanes Cortés en 1946 en Alcoy (Alicante, este del país), localidad famosa por sus fiestas de Moros y Cristianos, fue solista en el coro del colegio de Los Salesianos, aunque al principio él no quería.
    Para que los examinadores le considerasen «no apto» cantó la escala musical al revés, pero el temor a la regla de madera le hizo desistir, superó la prueba y se convirtió en solista.
    La biografía narra anécdotas ocurridas en su infancia: el niño Camilo era el que gastaba las broma más divertidas de su barrio.
    Ya todos le conocían y los vecinos no se enfadaban porque realmente eran muy ingeniosas. Su amigo Miguel Císcar rememora que «cuando caía la tarde nos escondíamos con las niñas en un descampado. Eran las primeras sensaciones y los primeros amores.
    El que más éxito tenía con ellas siempre fue Camilo». Su familia, que quería que fuera electricista, como el padre, no le apoyó demasiado en sus inicios musicales: «No querían que fuera artista, pero vieron que si quería destacar se tenía que ir a Madrid».
    En la capital, adonde llegó con 18 años, formó parte primero del grupo de rock Los Dayson, y cuando éste se deshizo dos de sus cinco miembros fueron rescatados por el grupo, también de rock, Los Botines.
    «Los Beatles eran su principal referente musical, Paul McCartney en concreto», apunta la biógrafa. «El salto a las baladas se lo propuso la discográfica. No había destacados solistas y había un exceso de grupos rockeros», cuenta.
    Su familia «le empezó a apoyar cuando se dan cuenta de que él no estaba equivocado, cuando le llega el estrellato con la canción «Algo de mi», que salió al mercado en 1972.
    A raíz del concurso musical de la OTI, en el que participó en 1973, se le empezó a conocer en toda América Latina, «un territorio en el que siempre se sintió como en casa», señala Gómez de la Puerta.
    La biografía de Camilo Sesto, que vendió más de 180 millones de discos, abarca sus 30 primeros años, hasta 1976, tras la publicación de su sexto álbum, «Jesucristo Superstar».
    Gómez de la Puerta, que conocía al cantante desde 2006, le dijo un día que le extrañaba que siendo un artista con una carrera tan rica solo existiera una biografía suya, publicada en 1984.
    «Es que nadie me conoce en la parte artística tan bien como tú», le contestó el cantante, y «yo me lo tomé como una invitación para hacer una biografía».
    La escritora entrevistó a 40 personas del entorno del cantante, fallecido en 2019, e investigó documentos en hemerotecas y archivos históricos. (ANSA).

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