El mito de Circe y el encantamiento amoroso

Circe de Ruperto Chapí, en el Teatro de la Zarzuela el 10 y 12 de septiembre en versión de concierto

CIRCE

Saioa Hernández, Alejandro Roy, Rubén Amoretti y Marina Pinchuk. Orquesta de la Comunidad de Madrid Guillermo García Calvo, director musical, y Coro del Teatro de la Zarzuela.Director Antonio Fauró.

  NORMA STURNIOLO

El canto X de la Odisea ( s.VIII a. C.)y la comedia mitológica El mayor encanto, amor (1635) de Pedro Calderón de la Barca (1600-1681) son los textos en los que se basaron el compositor Ruperto Chapí(1851- 1909) y su libretista Miguel Ramos Carrión (1848-1915) para componer la ópera Circe con la que inauguraron el desaparecido Teatro Lírico de Madrid en 1902. Diez años después se representó en el Teatro Colón de Buenos y posteriormente cayó en el olvido. Ha sido recuperada gracias al esfuerzo del Teatro de la Zarzuela y de la SGAE. El director musical Juan de Udaeta se encargó de la edición.

No existe registro sonora de la obra por lo cual la grabación de una de las dos sesiones por Radio Clásica será histórica.

La imagen de Circe, la maga de la mitología griega, célebre por su intervención en la Odisea de Homero y la leyenda de Jasón y los Argonautas ha atravesado los siglos cargando con su fama de seductora y maléfica hechicera que con sus brebajes emponzoñados convierte en animales a quienes considera sus enemigos. Todas las artes han hallado inspiración en este mito No pocas veces se ha rescrito con modificaciones pero manteniendo su carácter maléfico como, por ejemplo, en el cuento Circe de Julio Cortázar que fue llevado al cine por Manuel Antín con la actriz argentina Graciela Borges. Entre otros pintores, el artista prerrafaelista John William Waterhouse representó en más de un óleo a Circe. En uno de ellos se la ve ofreciendo a Ulises la copa que contiene la poción mágica y sosteniendo en la otra mano la vara con la que completa sus encantamientos. En el espejo detrás del trono en el que está Circe se ven las columnas de su palacio y la embarcación de Ulises. A sus pies un cerdo que puede ser uno de los marineros. Hoy, gracias sobre todo a un grupo de escritoras, se ha dado una nueva imagen de la mítica hechicera. Uno de los últimos ejemplos de esa nueva imagen dada desde una perspectiva feminista es la novela Circe que la escritora estadounidense Madeline Miller publicó en 2018 y que ha sido traducida al español en 2019 por la editorial AdN.

Ruperto Chapí

En la Odisea hay un episodio en el capítulo X que narra la llegada de Ulises a la isla de Eea donde habita Circe. Una parte de la tripulación se dirige al palacio de Circe. La maga les da comer y de beber. En las copas echa unas pociones mágicas. Con ellas y con su vara transforma a los hombres en cerdos. Uno de los marineros, que había permanecido escondido, corre a contarle a Ulises lo que ha pasado. Ulises se marcha para rescatar a sus hombres. En el camino encuentra al dios Hermes que lo ayuda ofreciéndolo un brebaje de una planta que anula el poder de las pócimas de Circe. La hechicera es vencida por Ulises quien la urge a que devuelva la forma humana a los hombres. Ella se enamora del héroe griego quien junto a sus hombres permanece un año en el palacio hasta que decide continuar el regreso a su patria. Circe está de acuerdo y le brinda ayuda para que pueda llevar a cabo su viaje.

En la obra de Calderón de la Barca hay algunas variantes y personajes de su invención. Además, no será Hermes quien ayude a Ulises sino Juno. El espectro de Aquiles es quien recordará a Ulises que debe marcharse de la Isla. En la ópera también es Juno quien ayuda a Ulises y asimismo, la sombra de Aquiles es quien le recuerda su deber al héroe. Por último hay otra semejanza. En la obra calderoniana, ante la partida de Ulises Circe tiene un final trágico: Y yo, pues de mis encantos/ a saber que es mayor vine/ el amor, pues el amor/a quien no rindieron rinde/ muera también ,y suceda/ a mi fin la noche triste.

Saioa Hernández,
Circe se arroja al cráter de un volcán en la ópera de Chapí. En cuanto a la composición musical se ha destacado la influencia de Wagner y también de músicos franceses como Massenet, Gounod y sobre todo el Saint-Säens de Sanson y Dalila. Tiene una orquestación rica y brillante que se aleja de la ópera italiana y por eso no hay números de arias separados sino que es un continuum al estilo wagneriano. El libreto  carece de la riqueza del texto calderoniano, Calderón caracteriza dramáticamente a los personajes y pone un parlamento en boca de Circe que podemos considerar de gran modernidad. Es el momento en el que declara: que en fin las mujeres cuando/ tal vez aplicar se han visto/ a las letras o a las armas,/ los hombres han excedido;/ y así ellos envidiosos,/ viendo nuestro ánimo invicto/ viendo agudo nuestro ingenio,/ porque no fuera el dominio/todo nuestro,/ nos vedaron las espadas y los libros.  .
Tanto la orquesta como el coro y todos los cantantes que han intervenido en la representación han superado con excelencia la prueba de interpretar una partitura muy difícil, sobre todo para la parte cantada y más aún para Saioa Hernández que es quien lleva el mayor peso de la obra y demuestra su maestría. La Circe de la ópera de Chapí conecta con la idea calderoniana del poder de encantamiento del amor, que hechiza y tiene un poder mayor que cualquier arte mágica.

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