Del dolor y la creación

Norma Sturniolo

Fundación Casa de México en España presenta una exposición monográfica dedicada a Frida Kahlo ( Coyoacán, Ciudad de México 1907 -íd.1954) que comenzó el 7 de mayo y continuará hasta noviembre de 2022. Es una oportunidad magnífica para tomar contacto con 31obras originales de la célebre artista mexicana, entre las que figuran diez de sus famosos autorretratos, entre ellos: La columna rota, Diego y yo, Autorretrato con changuito, Mi nana y yo y Hospital Henry Ford.

Además de sus pinturas, se exponen 91 fotografías. Hay videos y fotografías del reconocido fotógrafo mexicano Manuel Álvarez Bravo (Ciudad de México, México, 3 de febrero de 1902-íd., 19 de octubre de 2002) y una instalación del diario de Frida Kahlo.

El título de la exposición es Frida Kahlo: alas para volar y está tomado de un comentario de la pintora en 1953 después de que le amputaran la pierna derecha cortándosela por debajo de la rodilla. Escribió en su diario con doloroso sarcasmo: “Pies para qué los quiero si tengo alas para volar”.

Frida Kahlo se ha convertido hoy en una imagen de consumo planetario, símbolo del feminismo, ícono pop y producto de marketing. Todo ello puede alejarnos de su trabajo artístico, de su evolución a lo largo del tiempo, de esa Frida íntima hecha de deseos, sueños , amor , furia, desgarro y valor.

Después de casi cuarenta años que no se ha podido ver su obra original en Madrid y de tener que conformarnos con películas e imágenes en libros, finalmente, podemos tener acceso a parte de su obra original. Por eso esta exposición es de gran importancia. Contemplando sus cuadros, tomamos contacto directo con el arte que la ayudó a sobrellevar sus dolores físicos y emocionales. También las fotografías ayudan a completar aspectos importantes de la biografía de la artista. Tal como explica Susana Pliego Quijano de Fundación Casa de México en España, en su artículo “Frida Kahlo y la identidad” es una exposición cuyo objetivo “es rescatar sus contribuciones a la historia de la pintura, particularmente en dos aspectos fundamentales de su obra: la construcción del nacionalismo mexicano y el retrato del cuerpo femenino”.

Stitched Panorama

La mediadora cultural Daniela Cubillo, ante un nutrido grupo de ACPI comenzó su presentación haciendo un repaso dela biografía de Frida Kahlo y también fue señalando cómo en su pintura se puede apreciar su evolución artística. Es interesante comprobar que su evolución artística corre paralela a la evolución histórica de un país que buscaba su propia identidad. Hay una palmaria interacción entre identidad femenina e identidad nacional.

Sobre la biografía de Frida Kahlo corren y han corrido ríos de tinta y ha sido muy difundida. Aquí solo recordaremos los hechos más destacables como su mestizaje al ser hija del fotógrafo alemán, Guillermo Kahlo y de Matilde Calderón de origen oaxaqueño. Cabe recordar que ya su infancia estuvo marcada por el sufrimiento pues padeció poliomielitis que tuvo como consecuencia tener una pierna más corta que la otra. Otro aspecto importante es el estímulo recibido de su padre para que hiciera frente a ese problema y practicara deportes como el boxeo o el fútbol. Una experiencia que también influyó en su diferencia es que fue una de las pocas mujeres que ,en su tiempo, estudiaron en la Escuela Nacional Preparatoria de la Ciudad de México. Por supuesto, la experiencia determinante en su vida y obra fue el terrible accidente sufrido a los 18 años que le dejaron tremendas secuelas, teniendo que sufrir más de treinta operaciones y padecer intensos dolores hasta el final de su vida. El otro hecho importante fue conocer y casarse en 1929 con Diego de Rivera. Su vínculo con él fue complejo, doloroso, pero también muy enriquecedor. A partir de su relación con el gran muralista mexicano, Frida se interesó por la cultura prehispánica y las raíces indígenas mexicanas.

A través de las cuatro salas donde se expone la obra de Frida Kahlo, podemos seguir un recorrido biográfico-artístico. Las pinturas y fotografías proceden de distintas colecciones privadas y fundamentalmente de la Colección Dolores Olmedo.

Se puede iniciar el recorrido con el “Retrato de Alicia Galant” de 1928. A los que no hayan visto este cuadro, les resultará sorprendente porque resulta difícil identificarlo con la obra típica de la artista. En él es evidente la influencia de la pintura europea con una clara evocación de los retratos renacentistas tanto por la indumentaria como por la postura de la modelo. A partir de ahí, nos encontraremos con retratos y desnudos femeninos que nos muestran el arte incipiente de la artista.

Entre otras obras en las que podemos apreciar su paulatina evolución está :“Retrato de Luther Burbank” cuyo modelo real era un científico, botánico y horticultor estadounidense ( 1849- 1926). Aquí, de una forma fantástica, casi surreal, encontramos la unión entre la vida y la muerte pues pintó las piernas del científico fusionadas con el tronco de un árbol cuyas raíces se alimentan de un cadáver  y sostiene en su mano un tubérculo del cual nacen hojas y raíces. Este es un cuadro que transmite un optimismo esperanzador. Es un bello mensaje de redención de la muerte y legado positivo a la humanidad.

Paulatinamente, llegamos a esas pinturas que provocan dolor como las referidas al aborto. Frida deseaba tener un hijo pero no pudo tenerlo por culpa de su destrozado cuerpo. Lo intentó en tres ocasiones. Uno de esos óleos es “Hospital Henry Ford” en el que es imposible no empatizar con el sufrimiento de la artista. Tampoco es posible dejar de sentir horror ante el cuadro “Unos cuantos piquetitos” de 1935. En él, el rojo de la sangre de la mujer víctima de un hombre que la apuñala sobresale hasta en el marco del cuadro. Es el reflejo de un hecho real que, desgraciadamente, continúa produciéndose en el presente. Kahlo leyó la noticia en un periódico. Una mujer abandonó aun hombre y este no lo toleró asestándole muchas puñaladas y comentando luego: “Pero si solo le di unos cuantos piquetitos”, de ahí el título del cuadro.

Con su obra sobre el propio cuerpo, sobre el aborto, la sangre, el feminicidio, se entiende que se haya convertido en un símbolo para el feminismo, que según Cristina Kahlo, biznieta del padre de Frida, comenzó a gestarse ente las feministas chicanas.

Otros cuadros como “Autorretrato con changuito” de 1945 con una Frida Kahlo ya consolidada nos muestra a esa Frida que exhibe su mexicanidad con rebozo mexicano y trenza sobre su cabeza en la forma en que la llevaban las indígenas de Tehuantepec. Está rodeada por un mono araña, y  un perro xoloitzcuintle( representante del dios Xólotl que acompaña en el viaje hacia el reino de los muertos) y una figurilla prehispánica. Todos están unidos por una cinta dorada de un clavo de la pared evocando los exvotos tradicionales, a lo que Frida era muy aficionada como se puede ver al principio del recorrido en el cuadro del año 1931 “Retrato de Eva Frederick”.

Sinceramente, creo que es una exposición para ver más de una vez para reflexionar acerca de cómo se construye la propia identidad sin hacer caso de los convencionalismos de la época. Impacta ver cómo la artista afronta su situación con valentía, sin pudor de mostrar su cuerpo destrozado, los abortos, la sexualidad, algunas veces pinta una lágrima en su rostro como algo que no se puede reprimir. ¿Se puede exorcizar el dolor a través de la pintura o afirmar la propia identidad a partir de autorretratarse como mujer mestiza, rota y plena de deseos o quizás, construir la identidad con atuendos que la religan a un pasado ancestral? Surgen muchas preguntas sobre su constanteindagar sobre sí misma y su estado emocional.

Asombra su vigor y fuerza interior, su expresividad a través de un intenso colorido que también se manifiesta en las naturaleza muertas de su última época a las que también  llamó naturalezas vivas. Su gusto por llevar vestido regionales mexicanos,tehuanas de vivísimos colores con diadema de flores y joyas. Su vestuario inspiró al mundo de la moda, hasta los corsés que debía llevar para sostener su rota columna como aparece en “La columna rota” de 1944 se pusieron de moda.

“Frida Kahlo: alas par volar” nos permite acercarnos a la compleja y rica personalidad de la artista y vislumbrar muchas Fridas Kahlo. 

De la enfermedad y el sufrimiento, supo extraer un mundo donde la creación fue su forma de hacer frente al dolor y transformarlo en arte.

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