Música necesaria en tiempos de guerra

Por Norma Sturniolo

El Centro Nacional para la Difusión musical se ha sumado a las celebraciones del Día Europeo de Música Antigua con una programación excelente: un monográfico en torno a las cuatro Suites para orquesta de Bach.
La Orquesta Barroca de Sevilla, Premio Nacional de Música 2011 en su modalidad de interpretación, Medalla de la Ciudad de Sevilla 2012 dirigidos por  Giovanni Antonini fundador junto con Luca Pianca de Il Giardino Armonico han interpretado las cuatro Suites para orquesta de Juan Sebastian Bach.
El Consejo de Europa instituyó el Día Europeo de la Música Antigua, para el fomento y divulgación de las músicas compuestas antes de 1750.

El 21 de marzo de 2013 se celebró por primera vez coincidiendo con el aniversario del día del nacimiento de Johan Sebastian Bach (21 de marzo de 1685- 28 de julio de 1750) y con el inicio de la Primavera.

Gracias a la labor pedagógica seguida por el Centro Nacional para la Difusión musical se ha podido escuchar antes del concierto una charla en el salón de actos del Auditorio en la que el director Giovanni Antonini recordó la absorción y transformación de un género típicamente francés en la Alemania del siglo XVIII. Destacó cómo Bach utilizando un género con una estructura dada le insufló su genialidad y en lugar de copiar la rígida estructura de la suite francesa, creó algo novedoso y una obra maestra de la historia de la música no solo barroca sino de todos los tiempos. Estas cuatro suites (Bach las llamaba ouvertures porque todas ellas comienzan con una ouverture) se editaron por primera vez en 1853 o sea que, estuvieron inéditas en vida del compositor. No se puede datar con exactitud cuando fueron gestadas.

Giovanni Antoninni Photo: Marco Borggreve

 Se sabe  que  en distintas momentos para ocasiones diferentes por eso no forman un corpus cerrado. Se cree que fueron escritas entre 1720 y 1740. Como recuerda Luis Gago: “Las partituras conservadas de las cuatro Suites u Oberturas, como juegos de partes de los diferentes instrumentos, y de mano de diversos copistas (en ocasiones, el propio Bach, a veces simplemente para corregir errores), son con seguridad posteriores a la gestación”.

La Orquesta Barroca de Sevilla estuvo formada por Lina Tur Bonet (concertino), Leo Rossi, Miguel Romero, Valentín Sánchez Y Nacho Ábalos (violines I) Elvira Martínez, Raquel Batalloso, Antonio Almela Y Rafael Muñoz-Torrero (violines II) José Manuel Navarro, Kepa Artetxe Y Carmen Moreno (violas) Mercedes Ruiz y Víctor García (violonchelos)Ventura Rico (contrabajo) Rafael Ruibérriz de Torres (flauta) Jacobo Díaz, José Manuel Cuadrado Y Valle González (oboes) Alberto Grazzi (fagot)Jonathan Pia, Ricard Casañ Y César Navarro (trompetas) José Tur (timbales) Alejandro Casal (clave). Todos bajo la batuta de Giovanni Antonini recrearon la música sublime de Johan Sebastian Bach.

En estos días en que somos testigos de la violencia y crueldad de la guerra, escuchar a Bach es necesario. Constituye una sueño y esperanza de paz.

Cuando era niño, al violinista Jehudi Menuhin le gustaba imaginarse tocando la Chacona de Bach en la Capilla Sixtina y que, a medida que la interpretaba se iba desvaneciendo el mal en el mundo. Bach nos  conecta con lo mejor de nosotros y nos hace soñar que el mal desaparece. La belleza infinita de su música irradia, amor , armonía , energía y algo inefable que podríamos llamar divina beatitud por transmitir una mezcla de serenidad, paz espiritual y felicidad.

Escuchar a Bach con el respeto y el cuidado que han puesto los intérpretes de la Orquesta Barroca y el director Antonini produjo una sensación de comunión entre los asistentes.

A Bach puede aplicársele la sentencia que dice que los grandes espíritus son como las nubes: recogen para derramarse y quizás no sean una hipérbole los elogios de algunos estudiantes como  Hundemann que en 1727 llegó a decir que Bach era superior a Orfeo porque su arte actuaba sobre todos los seres.

Nada más apropiado que festejar el Día Europeo de la Música Antigua recordando la  fecha en la que nació un músico que transmite el lenguaje del corazón que según un compositor coetáneo de Bach, Jean-Philippe Rameau (1683-1764) es el lenguaje que habla la música verdadera.

Estupenda elección la de la integral de las cuatro Suites para orquesta interpretada por músicos que siguen unos criterios históricos y dirigidos por un gran especialista. El público ovacionó a la orquesta y al director que hicieron un bis respondiendo al entusiasmo de la audiencia.