«Un Camino de Cine Xacobeo», el libro que recopila la filmografía desde principios del siglo XX hasta nuestros días del Camino de Santiago

Por Luis Viviant  Arias //

La periodista Pilar Falcón Osorio puso a la luz lo que parecía escondido, apartado y olvidado del Camino de Santiago que tantos peregrinos transitan todos los años para llegar con su andar a la Catedral de Santiago de Compostela donde se encuentra el Apóstol.

Es por eso que la escritora puso ante esa luz un material inédito que en una extensa y ardua tarea se abocó a la recopilación más completa del Camino de Santiago a través de su cine desde 1915 hasta la actualidad, un recorrido en el que se descubren actores de la categoría de Anthony Quinn y Charlton Heston hasta el escritor Paulo Cohelo que fueron y son parte del Camino.

Esta obra, “Un Camino de Cine Xacobeo”, realizada por Pilar Falcón Osorio es una pieza fundamental, no solo por su valor histórico en el detalle de la información de sus películas, series y documentales sino para redescubrir el Camino a través de nuevas emociones.

¿Cuál fue la motivación para realizar en formato de libro una recopilación cinematográfica del cine Xacobeo?

Me pareció la mejor manera de reivindicar la categoría de cine xacobeo como cine con personalidad propia y también un medio para divulgar el Camino de Santiago en la gran pantalla y con documentales televisivos. Existe poquísima publicación sobre el tema, cuando es uno de los fenómenos culturales más importantes de la Historia como vía de comunicación en Europa, tanto en el sentido de intercambio cultural como propiamente de información en el sentido más periodístico.

¿Cómo fue el proceso y el desarrollo del libro? A dónde y a quiénes ha tenido que recurrir.

Lo distribuí históricamente y teniendo en cuenta como el ser humano empieza su caminar en la vida: gateo, de pie con los primeros pasos, en la punta de los pies y en marcha y a correr. 4 etapas desde inicios del siglo veinte hasta llegar a la actualidad. Mucha Filmoteca Nacional sobre todo para hacer la recopilación, revistas especializadas en cine, amigos que han intervenido en documentales de tv para que me facilitaran la cinta imposible de encontrar, un camino constante.

¿Qué fue lo que le ha sorprendido o ese dato curioso que desconocía?

Me ha sorprendido lo que tardó en introducirse el cine sonoro en Galicia. En 1935 en Galicia el cincuenta por ciento de las salas carecían de equipos sonoros. Y también que del guion que existe escrito por Ramón Otero Pedrayo  no llegase a filmarse ni un solo plano, y que aun así lo rechazaran. Otra cosa es ver que todos introducimos LA VIA LACTEA dentro del cine xacobeo, cuando para Luis Buñuel es un viaje al surrealismo con simbología católica y comunista y siempre con narrativa no lineal para lo que, en el fondo, es una visión personal del director respecto de la herejía cristiana y muy poco  que ver con el Camino de Santiago.

¿Qué ha descubierto de nuevo que le enriqueció como individuo, como periodista e investigadora?

Hay mucho que investigar en el Camino de Santiago como base  documental cinematográfica y cada vez conozco más peregrinos de lectura que sin patear el camino son verdaderos caminantes. Me llama la atención de aquellos que hacen el camino por encargo de otros que les resulta imposible empezar y terminar la ruta y a otra cosa, los que lo han hecho una vez han repetido. Hay verdaderos adictos al Camino de Santiago. Peregrinos que en cuanto pueden se olvidan del mundo y emprenden viaje.

Para aquel que transitó el Camino y lo conoce y para aquel que está próximo a hacerlo ¿Qué va a descubrir en este libro?

Los que hayan hecho el camino encontrarán películas, documentales y series que seguramente no conocían. Podrán crear su propia colección Xacobea y los que van a hacerlo les diría que se olviden el teléfono,  y toda grabación y si no pueden evitarlo que graben sus sensaciones sin olvidarse de sentir en primera persona el trayecto y no visto por una pantalla. Eso es para cuando ya esté en casa.

La Biblioteca Pedro Mir de la UASD puso en circulación la obra Migración a España: etnia y género de la autora Ana María Céspedes Calderón

En la tarde del pasado viernes 28 de mayo de 2021, la Sala A de la Biblioteca Pedro Mir de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) sirvió de escenario para poner en circulación la obra: “Migración a España: etnia y género. Elementos referenciales claves, de la desigualdad de la mujer inmigrante.”

La autora Ana María Céspedes Calderón firmando libros

La autora de la obra es la dominicana Ana María Céspedes Calderón quien reside en España y se define como: una mujer sencilla a la que le ocurren cosas extraordinarias.

En la actividad estuvieron presentes en la mesa principal: la autora de la obra; el director de los servicios bibliográficos de la Biblioteca Pedro Mir, maestro Modesto Encarnación; el director del Instituto Nacional de Migración, doctor Wilfredo Lozano; el poeta y escritor, doctor Julio Cuevas; el poeta, narrador y gestor cultural, maestro Juan Freddy Armando. 

Las palabras de bienvenida estuvieron a cargo del director de la Biblioteca Pedro Mir quien agradeció la presencia de los invitados al acto cultural a la vez que ponderó positivamente el libro que se ponía a circular, y que las personas interesadas podrían adquirir la obra en Cuesta Centro del Libro. 

Posteriormente el sociólogo Wilfredo Lozano hizo la presentación del libro expresando entre otras cosas lo siguiente: “el libro que hoy me honro en presentar de Ana María Céspedes Calderón, Migración a España: etnia y género; entre sus muchas cualidades presenta dos que me han provocado gran impacto: se trata de una muy inteligente defensa del lugar de la mujer migrante en la escena de los procesos migratorios que a escala global asistimos en la presente coyuntura mundial, en tanto la mujer es hoy un sujeto central de la dinámica en cuestión. Pero, asimismo, el libro de Ana María representa una innovadora lectura del fenómeno migratorio, visto desde la construcción de un sujeto, el sujeto migratorio femenino.”

El Libro de Ana María Céspedes Calderón

A continuación el doctor Julio Cuevas comentó el libro resaltando el hecho de que la autora al tratar el tema de la migración es una voz muy autorizada debido a que ella misma por ser migrante dominicana radicada en España ha vivido en carne viva directa o indirectamente las diversas situaciones de los migrantes relacionadas con las variables de rechazo, incomodidad y expresión de malestar sociocultural y de género.

Luego el gestor cultural Juan Freddy Armando realizó una semblanza de la autora destacando que: Ana María Céspedes Calderón es Ministra Consejera en la Embajada de la República Dominicana en España; también es licenciada en Bioanálisis, máster en inmigración, refugio y relaciones intercomunitarias (Europa), a la vez es experta en género; aparte ha sido mediadora social intercultural y mediadora socio-sanitaria. 

También comentó Juan Freddy que: “Ana María ha hecho un trabajo excelente en las  comunidades de mujeres no solo dominicanas sino de otros países de apoyo psicológico, de apoyo social, de apoyo para que esas mujeres puedan integrarse a la sociedad española para que Ana María le sirva de escudo mental para que no se frustren y yo la felicito por ese excelente trabajo.” 

Acto seguido la distinguida autora Ana María Céspedes Calderón hizo uso de la palabra agradeciendo el apoyo de la UASD en la persona del director de la Biblioteca Pedro Mir, a la editorial Manatí, a Wilfredo Lozano, a Julio Cuevas, a Juan Freddy Armando, a los medios de comunicación y todos los asistentes a la puesta en circulación.

En sus palabras finales Ana María realizó un llamado a los migrantes dominicanos y en especial a las mujeres para que aprovechen la oportunidad para realizar diversos cursos de formación técnico/profesional para que puedan acceder a mejores plazas de trabajo.

Ana María Céspedes Calderón

Estuvieron presentes en el encuentro cultural el licenciado Miguel Decamps Contreras quien es el director ejecutivo de la editorial Manatí responsable de la edición de la obra puesta a circular; la directora de la Escuela de Psicología de la Facultad de Humanidades de la UASD, maestra Jacqueline Ureña, un selecto grupo de invitados, así como también representantes de diversos medios de comunicación entre ellos: el programa Proceso, Noticas Roberto Cavada, Red Nacional de Noticias canal 27, Noticiero Telecentro canal 13.

El acto concluyó con un brindis amenizado por el chelista Geann Alberto quien interpretó varias melodías que fueron desde Suite no. 3 de Johann Sebastian Bach hasta Compadre Pedro Juan.

Por Eddy De los Santos Núñez

Viaje novelado a una época turbulenta

En su último libro “Cuando todo pase”, reeditado varias veces desde su lanzamiento en diciembre de 2020, el escritor uruguayo Diego Fischer introduce al lector en una historia de amor y entrega ambientada en Uruguay y España durante la década de 1930. En una entrevista, repasó detalles de la amplia investigación y el detallado proceso de escritura.

Entrevista realizada por Juan Ignacio Novak. Diario El Litoral – www.ellitoral.com (Argentina)

Diego Fischer es periodista, guionista y productor de teatro y cine. Pero tanto en su país, Uruguay, como en el resto de Latinoamérica, es más conocido por su faceta de escritor. En efecto, lleva escritos varios libros, casi todos consagrados a hechos históricos o a personajes que dejaron huella en el país vecino. “Cuando todo pase” es su último trabajo de esta índole. Publicado en diciembre pasado por Planeta, lleva varias reediciones, la última hace pocas semanas.  

El libro es una pintura de época que lleva a los lectores hasta la década de 1930 y a dos emplazamientos: Montevideo y Madrid. Fischer reconstruye los hechos que concluyeron en “la violación y el asesinato de dos mujeres uruguayas en Madrid como parte de un siniestro plan elaborado por las milicias rojas que, al descubrir el apoyo y la ayuda que los diplomáticos latinoamericanos les brindaban a religiosos y políticos perseguidos por el gobierno republicano, deciden enviar un sangriento mensaje”. En paralelo a esto, narra las vivencias de Daniel Cibils, un joven de la alta sociedad montevideana y sobrino del embajador de Uruguay en Madrid, que cursa sus estudios en el colegio de El Escorial en la misma época. 

Imagen: Planeta

En una entrevista concedida a este medio, Fischer contó pormenores del itinerario de “Cuando todo pase”, que arrancó en una conversación azarosa durante un curso y continuó con la búsqueda de documentación, la visita de emplazamientos específicos y la recolección de testimonios en ambos lados del Atlántico.

Resonancias

-Usted aborda en el libro la violación y el asesinato de dos mujeres uruguayas en Madrid en la década de 1930 ¿Es un caso conocido en Uruguay o salió a la luz a partir de su investigación?

-Era conocido entre la grey católica, en parte. Porque en 2011 fueron repatriados los restos de Dolores y Consuelo. En la catedral de Montevideo hay una urna de mármol, justamente frente a la pira bautismal donde ellas dos fueron bautizadas en 1898. Se conocía y en su momento tuvo algo de difusión en los diarios, pero no demasiada. Se mostró de una manera mucho más masiva a partir de la publicación del libro, o sea desde diciembre del año pasado. 

-¿Qué repercusiones tuvo?

-La historia tuvo un gran impacto. El momento en que transcurre, cuando pasaron cosas terribles, es bastante desconocido. Por múltiples razones, se conoce mucho más lo que ocurrió durante la Guerra Civil Española y en la dictadura de Francisco Franco que lo que fue ese período tan breve de la Segunda República, que va de 1931 a 1936. El tiempo en el que transcurre la parte central de “Cuando todo pase”.

Imagen: Diego Fischer

Extensa investigación

-¿Cómo fue el proceso de investigación que terminó en la escritura de la novela?

-Esto empieza de una manera casual. Doy cursos a grupos reducidos de personas sobre temas históricos y personajes que he estudiado. En uno de esos cursos, un año antes de la pandemia y previo a un viaje a París y a Madrid, una de las participantes hizo un comentario sobre su padre y su pasaje por El Escorial. Me llamó poderosamente la atención. Esta mujer es hija de Cibils y se llama Mercedes. En uno de los cortes del curso, me acerqué a conversar con ella y a pedirle más detalles. Y, como sucede casi siempre con las personas que vivieron determinadas circunstancias desde adentro, contaba episodios con mucha naturalidad, como las privaciones en el monasterio, la disciplina y los hechos que llevaron a Cibils a dar refugio a cientos de personas. Eso despertó en mí mucha curiosidad, me dí cuenta de que había una historia para contar. Empecé a investigar y el primer lugar al que recurrí fue el archivo de la Cancillería uruguaya. Cuando empecé a leer los documentos me encontré con el episodio de Dolores y Consuelo. Había muchos documentos que fueron preparando el ambiente para esa historia que finalmente logré reconstruir. Casi simultáneamente fui a París y a la vuelta pasé por Madrid. Estuve en El Escorial y tomé contacto físico con ese lugar maravilloso que es el monasterio. Y empecé a atar algunos cabos. La idea era volver meses después para ahondar en la investigación, pero estalló la pandemia. Entonces recurrí a una colega, Sully Fuentes, periodista uruguaya que vive desde hace veinte años en España y ella pudo obtener datos que eran claves para poder escribir la historia. Después, la bibliografía que utilicé, que fue mucha, está citada en el libro. El tema de la Guerra Civil Española, quizás porque contiene heridas que todavía están abiertas, sigue despertando gran polémica. Entonces tomé como libro principal de consulta “La Guerra Civil Española” de Antony Beevor. Recurrí a este investigador inglés que hizo un trabajo formidable. Aunque consulté muchos libros, el que marcó el rumbo fue ese. 

Imagen: Planeta

Formato

-¿Por qué elegiste el formato de novela histórica antes que el testimonial?

-Es mi estilo. No soy historiador, soy un periodista que investiga. Esta historia es novela en tanto reproduzco diálogos, pero es un 25 por ciento contra un 75 por ciento de documentos y material histórico. Me explico un poco más: a veces un diálogo, una crónica o un relato implican, en mi caso, llevar un documento a mis propias palabras de una manera más amena y ágil para la lectura. Es el único objetivo. Obviamente respetando estrictamente el espíritu de los documentos y de la historia que pretendo contar. 

“Pintar un cuadro” con palabras

-Además estaba el desafío de poder trasladar al lector a esa circunstancia histórica y a una determinada ebullición política.

-Y sin caer en maniqueísmos, siendo lo más fiel posible a los hechos históricos. Una cosa importante es que repasé muchos documentales televisivos españoles sobre esos años. Más que el relato, lo que aportan son las imágenes, que son brutales y estremecedoras. Inimaginables para un argentino o para un uruguayo. También están los testimonios de personas que vivieron esos tiempos. Son muy mayores, pero han venido tanto a Argentina como a Uruguay y tienen frescos esos momentos. Con todo eso, uno trata de pintar el cuadro.

Entrevista realizada por Juan Ignacio Novak. Diario El Litoral – www.ellitoral.com (Argentina) b style=’mso-bidi-font-weight:normal’>-¿Por qué elegiste el formato de novela histórica antes que el testimonial?

-Es mi estilo. No soy historiador, soy un periodista que investiga. Esta historia es novela en tanto reproduzco diálogos, pero es un 25 por ciento contra un 75 por ciento de documentos y material histórico. Me explico un poco más: a veces un diálogo, una crónica o un relato implican, en mi caso, llevar un documento a mis propias palabras de una manera más amena y ágil para la lectura. Es el único objetivo. Obviamente respetando estrictamente el espíritu de los documentos y de la historia que pretendo contar. 

“Pintar un cuadro” con palabras

-Además estaba el desafío de poder trasladar al lector a esa circunstancia histórica y a una determinada ebullición política.

-Y sin caer en maniqueísmos, siendo lo más fiel posible a los hechos históricos. Una cosa importante es que repasé muchos documentales televisivos españoles sobre esos años. Más que el relato, lo que aportan son las imágenes, que son brutales y estremecedoras. Inimaginables para un argentino o para un uruguayo. También están los testimonios de personas que vivieron esos tiempos. Son muy mayores, pero han venido tanto a Argentina como a Uruguay y tienen frescos esos momentos. Con todo eso, uno trata de pintar el cuadro.

Imagen: Diego Fischer

Entrevista realizada por Juan Ignacio Novak. Diario El Litoral – www.ellitoral.com (Argentina)

Luis Cantarell Gregori: “Sin el arte el mundo no tendría ningún sentido”

El escritor madrileño y Licenciado Superior de Arte Dramático en una extensa y rica conversación nos habló sobre sus inicios en la literatura, sus influencias familiares y autorales, y de su primera y reciente publicación “Great Song by Piano” de Avant Editorial. “Me gustaría pensar que sigo escribiendo sobre cosas pequeñas que a ciertas personas les hace ilusión”, se confesó.

Por Luis Viviant Arias / Periodista de ACPI

El autor de «Great Song by Piano» Luis Cantarell Gregori

Luis, ¿Cuál fue tu primer contacto con la literatura?             

Mi primer contacto con la literatura es de muy chico, prácticamente desde el comienzo. Mi padre, que era un ser muy peculiar, nos contaba cuentos que él mismo se inventaba como hacen muchos padres y, bueno, él tenía esa forma de comunicarse a través de la música y a través de la literatura como, además buen lector que era y que fue toda su vida hasta el final, ese fue el primer contacto que tengo.

Me acuerdo perfectamente de pasar a leer cuentos a mis dos hermanas pequeñas cuando estaban malas un día. A una de ellas le leía el cuento de «El Príncipe y la Golondrina».

Pero mi hermano Juan, que va justo delante de mí, me situó frente a la página en blanco. Recuerdo que tenía que llevar una redacción al colegio y él escribió una cosa alucinante sobre dos personajes, dos protagonistas que huían de un vampiro, se refugiaban en una iglesia chiquitita, en una cripta, y el vampiro les seguía, había llegado a una estación de tren y allí las luces de los flashes, de las cámaras de los fotógrafos le deslumbraban y daba su primera muestra de maldad. Juan fue el que puso la puntilla final para que de alguna manera se fuese desatando en mí todo lo que a posteriori ha pasado. Él es la mano que abrió la puerta de una manera directa e indirecta los influjos que tarde o temprano llegarían a entrar.

¿Qué importancia tuvieron tus hermanos y tus padres en ese primer contacto? ¿Qué te aportaron cada uno?

Su importancia es clave, es brutal, mi familia es lectora desde que recuerdo y desde antes por supuesto. Entonces, su importancia fue toda y hay una parte inconsciente que no te das cuenta de ello hasta que llevas un tiempo, aunque lo sepas. Mi padre me aportó una imaginación desbordante en una persona a la que le era tan difícil comunicarse con los demás si no era a través de la música y la literatura que veíamos que leía, porque él no solía comentar absolutamente nada, se encerraba en su despacho y allí se pasaba horas leyendo. Llegó a leer un libro sobre cómo manejar un ordenador sin tener un ordenador a mano, que yo le decía «papá, mira, te enseño con el ordenador fijo en el cuarto». «No, no, primero la teoría y luego la práctica».

Por otra parte mi padre me aportó esa seriedad, ese humor negro mezclado con una ternura especial que tenía y mi madre esa gracia muy de andaluza y al mismo tiempo esa energía y esa rabia, ese genio.

Mi hermano Juan fue clave en empezar a dejar bullir todo sentado delante de una máquina Olivetti que pesaba más que el cuarto donde dormíamos. Pero yo estaba asombrado, para mí era lo más preciado y precioso de este mundo. Luego ya pasamos a los ordenadores.  Juan es un creativo nato, no sabe música, pero se atrevía a tocar instrumentos sin saberlo, es un melómano, es una persona muy peculiar.

Pami, la mayor de todos, escribía canciones en una guitarra de mi abuelo, sin saber música, le escribía canciones a un osito que tenía, escribía cosas que se le ocurrían a ella. Mi hermana tiene esa dulzura y tiene algo de esa inocencia de mi madre y ese genio que hemos heredado todos de una u otra manera.

Ana, que es la pequeña, es una persona muy particular y con ella me he acercado, en cierta manera a lo que es lo «sobrenatural», pero sí aquello que no se puede explicar.

Por su parte Bernardo es el que menos lee de los seis; lee, pero no llega al nivel de mis hermanos, que a veces leen dos y tres libros, Juan llega a leer dos y tres libros y al final ya no sabe cuál es cuál, y él es la paciencia absoluta y te pregunta, porque se interesa mucho por saber cómo estás, cómo te va todo, pero de una manera ciertamente aséptica y un poco desde ese punto de vista de tu asesor que te lleva las cuentas para que te vaya todo bien y es muy curioso, es un personaje de libro mi hermano Bernardo; bueno, en realidad lo son todos.

Y María, la que va detrás de mí, es mi mano derecha, es la primera que lee todo y es muy especial, es una persona que tiene una visión psicológica de las cosas, al mismo tiempo tiene mucha imaginación y es una grandísima escritora que todavía no ha dado el paso

Todos me han aportado los colores de una casa de cinco hermanos, de mi padre y mi madre que son, que eran cada cual muy diferentes y creo que es un caldo de cultivo, un caldo de cultivo de un libro.

El autor que encendió en mí esa necesidad, esa chispa para empezar a contar mis propias historias fue Mario Benedetti

En ese crecimiento literario, ¿Qué libro o autor fue el que encendió la chispa para empezar a contar tus propias historias?

Realmente empecé a escribir antes de ser consciente de que para escribir necesitaba leer. He escrito y leído desde muy pequeño y he pasado temporadas en que no leía tanto. Pero la lectura ha sido como la voz del narrador de “Great Song by Piano”, siempre ha estado ahí, pero de esa manera casi invisible.

Si hablamos de libro y de autor que encendió en mí esa necesidad, esa chispa para empezar a contar mis propias historias, el primero que siempre nombro y pongo de ejemplo fue Mario Benedetti. No sé en qué momento comencé a leer a Mario Benedetti, pero me acuerdo perfectamente de una serie de relatos cortos, cuentos, historias cortas, y cuando leí uno concretamente que me dejó impactado  es «El Hotelito de la Rue Blomet»  y a partir de ahí empezó, digamos, a relacionarse de una manera muy estrecha con la literatura, en general todo el arte, pero la literatura con lo que escribía. Pero todavía no era consciente de que para escribir necesitaba leer. Ese libro fue brutal.

Y por otro lado Louis de Bernières. Me acuerdo de que estaba esperando un autobús y en una tienda de la estación del tren de Villalba vi un libro que se titulaba «La Mandolina del Capitán Corelli». Me atrapó la portada y lo que leí en la contraportada me pareció sencillamente precioso. Lo compré y lo devoré.

Después llegó JRR Tolkien con su «Hobbit», con «El Señor de los Anillos» y «El Silmarillion», que me parece una obra, no sólo de orfebrería, si no una obra mágica impresionante.

Y luego Eduardo Galeano, Antonio Gamoneda con «Libro del Frío»; Milena Tusquets que me dejó impresionadísimo. Pero los dos pilares, por así decirlo, de forma consciente han sido Mario Benedetti y Louis de Bernières. Sin ellos, mi mundo no creo que no llegaría a verse como se ve.  

Cantarell Gregori junto a Sully Fuentes presidenta de ACPI en la presentación en Madrid

Estas de estreno como autor con “Great Song by Piano”, de que ya vamos hablar más adelante en la que hay una conexión entre la literatura y la música. ¿Qué tan importante es la música en tu vida como escritor?

Esa es una pregunta para mí básica, muy personal, y creo que universal. Una vez vi escrita una frase de George Michael, que para mí es, digamos mi santo patrón, que decía que «él escribía sobre cosas muy personales, pero a la vez las hacía universales». Para mí, la música tiene una importancia que la no puedo medir en mi vida como escritor.

La música a mí me ha dado pasajes enteros, me ha frustrado textos, me los ha torcido, he amanecido en otra galaxia completamente nueva gracias a la música, la música me ha dado el ritmo de un verso libre, con la música he llorado, con la música he reído, la música la he integrado o se ha integrado más bien, o ha integrado lo que escribía en ella, se ha revuelto, lo ha abrazado, para mí la música es a veces más importante, incluso, que escribir. Con eso te lo digo todo. Y ya cuando descubrí a autores que me gustan muchísimo de música instrumental, de música coral, de música polifónica, de música pop, pues mi vida llegó a otro estado de felicidad. Y realmente sin la música, sin el arte creo que nos moriríamos, el mundo no tendría, en absoluto, ningún sentido.

¿Y qué influencia tiene la música al momento en el que te sientas a escribir?

Esa pregunta es muy curiosa y va en relación con la anterior. Al principio escribía escuchando música, pero me di cuenta de que la música, a veces pervierte lo que tú quieres transmitir; te lleva, a veces a cosas muy bonitas, pero que en realidad no son; y tú sabes perfectamente que no son lo que tú querías contar.

Entonces, en el transcurso del tiempo que he tardado en escribir “Great Song by Piano”, que es el título completo de la obra me pasé noches enteras escribiendo y escuchando música, lo que hacía era como el fumador que se cohíbe de fumar un cigarro que le apetece mucho, que necesita desesperadamente durante un tiempo, durante unos minutos, el tiempo que dura ese cigarro. Entonces, lo que hacía era escuchar una pieza de música antes, la apagaba y escribía si realmente necesitaba escribir desde aquello que desprendía, que me transmitía aquella pieza. Si no, escribía sin música. Y cada vez escribo menos con música. También porque me he dado cuenta de que el gran alimento para escribir es la lectura.

Estoy muy contento de poder seguir escribiendo de aquello que a mí realmente me importa, hacerlo personal, pero al mismo tiempo que cada vez lo vaya haciendo más universal

Hablemos de “Great Song by Piano”. ¿Cómo surgió el nombre? Y ¿Cómo fue el armado la historia? ¿Te has basado en algún hecho real?

La historia de “Great Song by Piano” surgió de una manera muy curiosa. Yo soy seguidor, como te he dicho, mi Santo patrón desde los noventa, desde que escuché «Listen Without Prejudice», y concretamente la canción «Praying For Time» me enamoré absoluta, perdida e instantáneamente de George Michael, me llevó, de alguna manera, a sumergirme en su mundo y me acuerdo que en el 99 editó un trabajo que se llamaba «Las Canciones desde el Último Siglo» en el que hacía una revisión, una adaptación de canciones del siglo XX de grandes compositores y grandes intérpretes. Entonces, en ella, la segunda canción es una versión de jazz preciosa de un tema mítico de Sting: Roxane y no sé por qué, tiempo antes de empezar a escribir, de que esto surgiese cambié Roxane por Great Song, entonces, en vez de decir Roxane decía Great Song. Pero ahí quedó, alguna vez me escuchaba y decía “qué curioso, Great Song”. Un tiempo después, estaba viendo fotos de la página web de un grupo que me gusta mucho, Coldplay —también británicos— y vi una foto del líder de Coldplay, Chris Martin, de espaldas, sentado en un teatro precioso de maderas, unas maderas tostadas, de un color precioso, como si fuera roble, barnizadas, unas luces tremendas cayendo sobre él, de espaldas, no le veía la cara y sentado al piano. Llegó ese momento, fue ver esa foto y empecé a escribir de manera compulsiva.

¿Qué fue lo más curioso con lo que te has encontrado en el camino de creación de “Great Song by Piano”?

Realmente, lo más curioso es que me he dado cuenta de que a veces tenía la sensación de que no estaba escribiendo la historia. Es decir, tenía impresión de que era un amanuense que estaba siendo dictado para escribir las palabras que alguien sugería. Entonces, ya me quedé más tranquilo cuando se lo escuche decir a gente como Jean Michel-Jarre: “A veces creo que no soy del todo yo a la hora de crear algo”.

Entonces, el impulso de la creación es indescriptible, es algo que se escapa al raciocinio por muchos estudios que se hagan —porque hay muchos estudios sobre el acto de la creación—, creo que es algo tan personal y tan poderoso que es imposible de captar ni en una película, ni en obra. Lo más cercano que he leído ha sido «El Perfume», de Süskind, y ni aun así.

¿Por qué la elección de personajes femeninos? Aunque hay un narrador externo que es masculino.

En cuanto a la elección de personajes femeninos para la historia no hay un por qué consciente. Han ido surgiendo de una manera totalmente libre. Es cierto que, me imagino, de una forma, sí, inconsciente, o llevado por ese dictador que te dicta que te dice «No, pues ahora vas por aquí, ahora cuentas esto o te dejo caer esta idea», pues surgieron personajes femeninos; esta historia no la podía haberla contado, para nada, un personaje masculino. Los personajes del libro no podían haber sido masculinos.

Entonces sí hay un narrador externo que es masculino, un narrador también muy particular, muy personal en cuanto a que no es un narrador que cuenta una historia que la ve lejana, si no que es un personaje que anda por ahí.

Al ser una obra en el tiempo en que es desarrollada, en 1953, en Madrid, en esa casa, pues la mujer siempre ha jugado un papel secundario de cara a la galería. Pero realmente, es incluso muy gracioso el ver —cuando lo vives desde dentro no es tan gracioso—, pero cuando desde fuera vez a un personaje masculino, que es el que trae el dinero y la comida a casa y pone la típica imagen que pone los pies encima de la mesa, o le traen el puro y el ron después de comer, o el coñac. Tengo una parte de la familia por el lado paterno que había miembros que les gustaba mucho fumar puros. Entonces, claro, tú les veías fumar puros, se sentaban en el sofá, era muy curioso, era muy pictórico, pero curiosamente la que llevaba los pantalones en la casa era la mujer. Pero siempre, hasta hace muy poquito eso ha sido así, la mujer prácticamente no digo la totalidad porque ya no estaban en las cocinas, o en los cuartos donde aprendían a coser, o aprendiendo a tocar el piano, o yendo al mercado, pero de fondo realmente eran lo que alimentaban después a la casa en el aspecto simbólico y en el aspecto real: si no iban a la compra, al mercado, no había alimentos.

Entones, la historia de ser personajes femeninos, aparte de que le da una fuerza diferente, surgió de una manera como lo de la alimentación de la música y de la literatura fue impregnándose en mí, yo me fui impregnando de ellas.

¿Por qué los capítulos del libro están nombrados con canciones? ¿Qué significado tiene? Y ¿Por qué decidiste realizarlo así?

El hecho de que los capítulos del libro estén nombrados con canciones es precisamente por eso, porque quería encontrar la forma de comunicarlo al lector: es un libro sobre música, con un respeto que le puedo tener a la música y el que le puedo profesar y le profeso, entonces me parecía una forma muy sugerente, muy especial que no había visto hasta este momento y por eso lo he nombrado a través, no con canciones, si no con algo, con un elemento que tenga que ver con la música, ya sea un instrumento musical, un movimiento —un allegro, por ejemplo—, un cantante, un intérprete, un compositor y ese es el motivo. Además de ser un tributo a la música, un reconocimiento a la música y un amor a la música, pues hacerlo de una manera especial. Porque, en definitiva, lo que  quiero es que cuando la gente lo lea, diga: “Mira, me ha parecido esto, aquello, pero es diferente, es especial, creo que es de lo más bonito que puede pasar”.

¿Por qué elegiste como contexto para “Great Song by Piano” la década del 50?

El hecho de elegir como contexto para la historia la década de los 50 no tiene una razón lógica. Cre que viene, seguramente, alimentado pues por un montón de cosas. Desde alguna historia que estuviese leyendo, algún comentario que recordaba de mi padre, en alguno de los paseos con mi madre alguna frase.

Sí hay cosas personales dentro del libro, generacionales, familiares, pero la elección de la década de los 50, yo recuerdo que mientras había empezado el libro, o estaba a punto de empezarlo estuve leyendo «El Tiempo Entre Costuras» que me encantó, me pareció buenísimo. Cuando empece a escribir “Great Song, by Piano” recuerdo que le dije a mi madre: «El libro tiene algo, me recuerda algo a El Tiempo Entre Costuras». Y, bueno es obvio que lo estaba leyendo, pero yo le daba un aire que en cierta manera se parecía porque al final estamos hablando de Madrid, las dos historias tienen lugar, al principio en Madrid, en una época similar, bastante similar. Pero surgió así desde el principio mas todo lo que he vivido dentro de mi familia.

La tapa del libro está representada por una rosa arrancada de la tierra ¿Qué significado tiene?

Principalmente significa una cosa: La vida arrancada de la tierra y que, aún arrancada sigue significando la vida. Eso es. La rosa, la flor es arrancada de su tierra pero sigue viva, sigue con ese color tan precioso y que representa la tierra a la que pertenece, ese personaje de esa historia secundaria que le da y le roza a la historia principal, el lugar donde viven. La tierra es vida, la tierra es pertenencia y esa rosa ha sido arrancada de su pertenencia, pero sigue teniendo parte de esa tierra a la que pertenece en el viaje hacia algún sitio al que se la llevará, eso para mí es vital.

¿Cómo describirás tu literatura?

Respecto a estoalgo que me ha venido a la cabeza últimamente y que, bueno, que llevo pensando un tiempo: Yo quiero pensar que sigo escribiendo sobre cosas pequeñas, siempre, mi hermana María me dice: “Luis, a ver si alguna vez puedes escribir algo en el que a un personaje no le pase algo tremendo, no sea complicado…”, pero cuando me metí en lo siguiente —en lo que, bueno, en lo siguiente mío, en mi siguiente proyecto personal—, que, además, de lo que estoy muy contento es de poder seguir escribiendo de aquello que a mí realmente me importa, hacerlo personal, pero al mismo tiempo que cada vez lo vaya haciendo más universal, como esa frase de mi Santo Patrón.

Aquello sobre lo que escribo, es una literatura sobre cosas pequeñas. De aquello que, aparentemente no tiene importancia. Me gustaría pensar que sigo escribiendo sobre cosas pequeñas que a ciertas personas les hace ilusión.

“Great Song by Piano” es la primera publicación pero tienes otras obras inéditas. ¿Qué es lo próximo que estas preparando?

Tengo otras obras inéditas, y lo próximo que estoy preparando, bueno, son dos proyectos: uno del que no puedo hablar aun y el otro, del que sí puedo hablar, es una historia propia que está construida en forma de cuatro historias independientes que no tienen nada que ver entre sí, pero que hablan sobre un mismo tema, un mismo sentimiento: es el sentimiento de la soledad. Pero un sentimiento de la soledad desde la soledad sufrida de distintas formas y la soledad escuchada,  cómo alguien que escucha a una persona que está en absoluta soledad, o en soledad relativa, o en cierta soledad, cómo no sólo la persona que lo sufre cómo lo cuenta, si no cómo el que escucha lo asimila e impacta o no impacta en esa persona. Es la que tengo iniciada y es muy personal. El título es “Soledades”.

¿Qué es lo que te motiva para escribir?

Lo principal que me motiva para escribir es lo que veo; lo que veo pasa por el tamiz de cada uno, por su cerebro propio y personal y bueno, pues en mí deriva a veces en cosas en lo que siento, en lo que absorbo, en lo que escucho, en lo que sueño, todo eso es lo que me motiva para escribir. A veces es algo muy personal, a veces es algo que no es personal, pero que ves y que no se sabe por qué lo atrapas o te atrapa, muchas veces es una frase, una imagen. Sin leer no puedes escribir.

Lo que me motiva para escribir es seguir vivos, contemplar, me encanta no perder el tiempo, estar mascullando, elucubrando, pergeñando y dejarte llenar por ese aparente vacío de nada.

El escritor Francesc Font Rovira presenta «Arraigados en la Tierra»

¿CÓMO ALIMENTARNOS SIN DESTRUIR EL PLANETA? ¿ES POSIBLE PRODUCIR ALIMENTOS SALUDABLES PARA TODA LA HUMANIDAD Y AL MISMO TIEMPO MITIGAR EL CAMBIO CLIMÁTICO Y CUIDAR NUESTRO ENTORNO? HE AQUÍ EL LIBRO QUE NOS APORTA LAS CLAVES DE CÓMO CULTIVAR ALIMENTOS EN ARMONÍA CON LOS CICLOS VITALES SIN PERDER DE VISTA LA CIENCIA. TODO UN MANUAL DE AGRICULTURA REGENERATIVA, ESCRITO POR UN PAYÉS DE NOVENA GENERACIÓN DE AGRICULTORES, INGENIERO TÉCNICO AGRÍCOLA Y FUNDADOR DE LA CONSULTORA AGROASSESSOR.

Tras el éxito de Comida y libertad, de Carlo Petrini, y en la misma filosofía de caminar hacia un nuevo modelo de alimentación que no destruya el planeta, la editorial Diente de León presenta Arraigados en la tierra, un ‘libro de transformación’ escrito por el agricultor e ingeniero agrícola Francesc Font Rovira, en el que cuenta el proceso de descubrimiento que le llevó a evolucionar desde el método de agricultura convencional a la regenerativa. Tras varios años trabajando la tierra en su finca familiar del Empordà, Can Font, las constantes dificultades económicas y la observación del deterioro del entorno natural le llevaron poco a poco a interesarse por la agricultura regenerativa, el manejo holístico, la permacultura y la gestión orgánica del suelo. Francesc no tardó en descubrir que en la agricultura regenerativa el problema se convierte en la solución, pasando de explotar los recursos a potenciar los procesos naturales que regeneren lo que hemos perdido y deteriorado.

El escritor Francesc Font Rovira

Nació así Arraigados en la tierra, el libro que, según Font Rovira, le hubiera gustado tener cuando empezó a trabajar y que, lejos de ser un manual técnico, está dirigido tanto a agricultores como a aquellas personas interesadas en la alimentación sana. En palabras del propio autor: “Intenté que fuera un libro para todos los públicos, ya que todos estamos estrechamente relacionados con la agricultura desde el momento en que comemos alimentos que se cultivan en la tierra”. Con una fluida narración que acerca inmediatamente al lector, Francesc introduce cada capítulo con los llamados Momentos de reflexión, en los que vuelca sobre el papel sus pensamientos de un modo llano y con una gran percepción analítica para meternos de lleno en capítulos como La agricultura regenerativa, ¿Cómo hemos llegado hasta aquí? o ¿Qué puedo hacer como ciudadano para ayudar a los agricultores regenerativos?

El libro cuenta además con los prólogos de la meteoróloga Mònica Usart y de la popular actriz Silvia Abril, quien afirma que “este libro nos lleva por un nuevo camino de conocimiento y de cambio».

Silvia Abril y Francesc Font Rovira durante la campaña de presentación de la edición catalana

FRANCESC FONT ROVIRA (Vilajuïga, Girona, 1980), payés de novena generación y padre de tres hijos, es un firme defensor de la agricultura regenerativa, tal y como demuestra en su libro Arraigados en la tierra. Ingeniero técnico agrícola, especializado en agricultura orgánica, gestión holística y permacultura, divulga este modelo de producción desde su consultora AgroAssessor (www.agroassessor.com). En busca de respuestas, Font Rovira se trasladó con su familia a Australia para experimentar de primera mano las técnicas y resultados de la agricultura regenerativa. El éxito de la aplicación de estos métodos y el deseo de impulsar una profunda transformación en el campo ha llevado a Font a impartir cursos y conferencias, así como a colaborar en el Es Diari Menorca. Asimismo, es director técnico de varias fincas agrícolas como Can Font (https://canfontorganic.cat/es/personas/) y Olirium en el Empordà, y otras dos en Menorca: Son Felip y Algaiarens.

Editorial Diente de León

Es una editorial con una doble vocación: la divulgación y la formación. Volcada en la investigación y selección de los mejores títulos sobre el cuidado orgánico de las personas y del planeta Tierra, se dedica a editar libros cuyos contenidos ya han impactado en otras sociedades y han permitido reconducir la salud desde ámbitos como la ecología, las plantas medicinales, la nutrición, el cuerpo y la mente. Diente de León busca identificar estos problemas y brindar herramientas eficaces para construir un camino hacia la autogestión de la salud. 
https://editorialdientedeleon.com

El despertar de la segunda vida

Por Jorge de Arco

Se reúne en un solo volumen la poesía completa de Alejandro Palomas. Este barcelonés del 67 ha alternado la traducción (Katherine Mansfield, Oscar Wilde, Willa Cather) con la narrativa, género en el que ha obtenido el Premio Nacional de Novela Infantil y Juvenil 2016 por “Una madre, un hijo”, y el Premio Nadal 2018 por “Un perro y Un amor”. Hasta ahora, su lírica ha alcanzado una recepción menor por parte del público, si bien, este reciente volumen permitirá tener muy a mano el personal universo del vate catalán.

Portada del poemario » Quiero» de Alejandro Palomas

Quiero” (Fundación José Manuel Lara. Colección Vandalia. Sevilla, 2018) agrupa tres de los libros ya publicados: “Tanto tiempo” (2012), “Entre el ruido y la vida” (2013) y “Aunque no haya nadie” (2014). A ellos, se une “Quiero”, que da título a la compilación y sobre el cual el propio autor confiesa en su prefacio: “Este poemario es el reflejo de una evolución personal y también un cambio en el planteamiento de mi mirada sobre la escritura (…) `Quiero´ es un pequeño viaje por el despertar de la segunda vida de un hombre que no tuvo infancia entera y al que ahora, cumplidos los cincuenta, el tiempo le ha dado un respiro”.

A lo largo de estas páginas puede hallarse el sentir de un autor que sabe aunar la reflexión y la emotividad, la gramática del ayer y la semántica del mañana y que, a su vez, reconoce en su verso un latir que esconde sus propias inquietudes. Aquella mirada que fuera inocencia, fidelidad, parece tornarse reivindicativo compromiso, convencido anhelo de cuanto acontece en derredor de sus deshoras:

Ahora, pasados los años,
sueño con tener
un perro bueno que no
me culpe por ser.

(…)

Ahora soy un hombre
-o eso dicen-
y quiero un perro
que no muera.
Un perro verde que
mire solo para ver y
me espere en la otra orilla
cuando me toque cruzar.

Desde ese niño en que el sujeto lírico quiere transmutarse, pueden oírse también los ecos, las deudas y los nombres que otrora fuesen protagonistas de su pasado. Porque en la sencillez de sus interrogantes, en la vulnerabilidad de sus silencios, encuentra Alejandro Palomas el mejor aliento para derramar un decir agudo y penetrante. Además, en el discurrir de este íntimo cántico, cabe también el misterio de la nostalgia, la huella de lo sentimental, la materia candente de un paraíso que aún se puede rescatar:

Y quiero decirle 
que no siempre fue así,
que hubo gente,
movimiento, ruido,
amigos y amantes,
buenas intenciones
y palabras hermosas.
Hubo una vida de
mesas llenas y
frases salpicadas
de haremos´ diremos´
veremos´ seremos´,
de intenciones grupales
y palabras favoritas.

(…)

Decidí curiosear, sí,
y pedí aprender a
vivir sabiendo.

Al cabo, entre las cuatro esquinas de su existencia, Alejandro Palomas parece haber hallado un lugar propicio donde detener y retener sus instantes. Y desde él, reconstruir un horizonte sanador, gozoso, de todo cuanto no signifique miedo, sino la sugerente metamorfosis que bendiga lo nuevo:

Mi lista de ´quieros` 
se resume ahora en
cinco.
Uno por cada diez
años vividos.
Son verbos:
querer, entender,
admirar, tocar y
hablar.
No te confíes.
Se cuentan con los dedos
de una mano.

Cartografía vital

 

Por Jorge de Arco

 

Porque es la lluvia el clima que más quiero”, dejó escrito tiempo atrás Prieto Bracci. Y he recordado el bello endecasílabo del autor italiano tras la lectura de “Todas las lluvias son la misma tormenta” (Libros del aire. Cantabria, 2018) de Javier Bozalongo.

Con este libro, obtuvo el poeta tarraconense (1961) el premio “Blas de Otero” convocado por la Concejalía de Educación y Cultura del Ayuntamiento de Majadahonda. Un nuevo título, pues, que suma el quinto poemario editado hasta la fecha por Bozalongo, quien alterna su tarea de escritor con la de responsable de la editorial granadina Valparaíso.

Ocho años después de que viera la luz su última entrega, “La casa a oscuras”, el lector hallará entre estas páginas una cartografía vital donde alma y cuerpo pugnan por ganar su particular batalla. Ya refería Aristóteles en su “Moral a Nicómaco” que “Los padres y los dioses nos han hecho el mayor de los beneficios, porque son los autores de nuestra existencia”. Y desde esa intimidad, desde esos lazos sólidos que abundan en la múltiple unicidad del ser, parecen vertebrarse buena parte de estos poemas que cantan y cuentan de lo cotidiano y lo nostálgico, de lo verdadero y lo anhelado.

Y sobre todo del amor. Porque la sonora soledad del sujeto se dirige hacia un estadio de reconciliación que convierte su perspectiva en comunión, en trascendido regreso:

 

De cualquier arcoíris

se puede deducir una tormenta.

 

Cualquier adiós

fue antes bienvenida.

 

Los amantes merecen el descansoPortada Poesia agosto

sólo si son capaces

de avivar el incendio de sus cuerpos.

 

En tu risa puedo leer las lágrimas

que precedieron al abrazo

y en los pasos de cualquier madrugada

puedo escuchar cristales rotos.

 

Además, la melancolía del sujeto lírico se afana en dar cuenta de instantes de lumbre, de domésticos territorios que fueron una vez  paisajes de estirpe común y bienaventurada. Los pecados no son  ya contradicción, los silencios no son arrepentimiento sino solidaria conciencia y la pretérita ausencia se ha tornado memoria cómplice, llama que abraza una nueva costumbre.

Los años y las vívidas experiencias comportan una madurada distancia desde la que el yo asume una realidad inmanente. El universo gira ahora en derredor de una materia que resulta a su vez temerosa y sugestiva:

 

 

 

Como cerrar los ojos

frente al televisor

y sentir que la luz

atraviesa tus párpados

a más velocidad

de la que eres capaz de soportar.

 

Infinitas imágenes

mientras buscas el aire

y piensas sin querer

que este dolor podría

dejar a los demás

sin recuerdos futuros.

 

No es un túnel ni un valle

                  {ni un abismo.

Es sólo miedo.

 

A esta primera parte del conjunto, “Temporal”, le sigue “El resto de mi vida”, un personal itinerario que Javier Bozalongo traza al par de territorios ya hollados. Así, al hilo de una onírica declaración, “Yo soñé ser avión (…) y poderme volar a cualquier parte”, su voz resuena entre las avenidas de Nueva York, los parque de Berlín, los puentes de Dublín, las palomas de Venecia, los templos de China, las luces de Granada…. Y frente a esos momentos, a esas horas llenas de remembranzas y aventuras, se detiene para decir en el sentir de “El cartógrafo”:

 

Ha roto el pasaporte que tenía guardado,

decidido a que el viaje sea a partir de ahora

tan solo el recorrido de sus dedos

sobre atlas y mapas.

 

Al cabo, un poemario sobrio y de muy grata lectura, en donde los instantes relatados brillan con el color de quien da cuerda a la esperanza. Y a la fragilidad de la vida.

 

Javier Bozalongo (Tarragona, 1961) Ha publicado los poemarios Líquida nostalgia (2001), Hasta llegar aquí(2005), Viaje improbable (2008) y La casa a oscuras (2009) además de antologías de su obra en Costa Rica, México, Ecuador y Argentina. En 2016 publicó su primer libro de relatos, Todos estaban vivos(Esdrújula Ediciones), y en 2017 un volumen de aforismos, Prismáticos(Trea Ediciones). Su nuevo libro, Todas las lluvias son la misma tormenta, ha sido galardonado con el Premio de Poesía Blas de Otero y será publicado en noviembre de 2017.

Liliana Ancalao, Viento y Semilla

 

Por Jorge de Arco

 

Hace siglos que la literatura viene siendo testigo válido y fiable de su tiempo, indisoluble forma de resistencia frente a los desvaríos políticos, económicos y sociales de la historia. Escritores y artistas han sido –y son– la voz del pueblo y han vertebrado a través de la palabra el sentir de su época: dichas, desdichas, placeres, sufrimientos, venturas, desamparos…

La poesía se mantiene –hoy día– como eficaz herramienta para denunciar la injusticia, el abuso, y la inmoralidad. Y, precisamente, desde estas premisas, ve la luz “Resuello” (Marisma, 2018) de Liliana Ancalao. La autora argentina (1961) reúne en esta entrega su poemario “Mujeres a la intemperie” y varios ensayos aunados bajo el título “Andás bien”.

 

    Su condición de mujer, poeta y mapuche –al margen de su actividad docente y de investigación–, la ha convertido en una convencida activista en pro de la recuperación y conservación de la cultura mapuche. Desde la marginalidad de una tradición que ha visto violentada tantas veces su identidad, Liliana Ancalao se posiciona rotunda:

 

     «La función de nuestra poesía como actividad actual del pueblo originario mapuche es aportar a la tarea colectiva devolver la transparencia al territorio. Un territorio de tiempos y espacios reconstruidos desde la memoria y la militancia.

Vivimos en un territorio del cual se ha escrito mucho, un territorio sobre los que los vencedores militares y financistas de la guerra del desierto de la pacificación de la Araucania han mentido durante ciento veinte años.

Vivimos en un territorio saqueado en el que sobrevuela la rapiña con garras sacrílegas, despiertas». 

 

El espíritu solidario de las letras se ha mantenido siempre vigente a la hora de batallar contra lo adverso. Su intrínseca estética sugeridora ha ejercido sobre la historia el infinito poder de la memoria y ha servido como denuncia mediante la multiplicidad de su semántica. No en vano, cuando años atrás la UNESCO fundó en Verona la Academia Mundial de la Poesía, expresó su convencimiento de que su principal fin era la de “recolocar la poesía en el centro del mundo”. Y, también Liliana Ancalao, quiere con sus versos favorecer el diálogo entre culturas y fomentar el respeto y la tolerancia:

 

Yo a las palabras las pienso

y las rescato del moho que me enturbia05_Resuello_ok.indd

cada vez puedo salvar menos

y las protejo

son la leña prendida de Atahualpa

que quisiera entregar a esas mujeres

las derramadas las que atajan sus pájaros.

 

La percepción de mantener hacia la Tierra Madre una ética ecológica es otro de los grandes temas que ocupan y preocupan a la autora argentina. No se trata sólo de respetar los dones que nos concede la Naturaleza, sino de girar nuestra conciencia hacia una integración total con el entorno. De ella, nos nutrimos, y a ella debemos otorgar nuestro profundo agradecimiento:
 

Este es un olmo

y señala mi hermano

un tallo y unas hojas

alzándose del suelo

desafiantes

pienso que el viento nos trajo su semilla…

 

 

En suma, “Resuello” es una bella compilación donde la palabra eleva la universalidad de su voz y sirve de nexo vehicular para confrontar el dolor de una comunidad que ha vivido el miedo y el desconsuelo. Y donde el poder balsámico del verbo demuestra ser capaz de trasformar la intrahistoria y colectivizar las preguntas y respuestas del mañana.

Pablo Anadón: La niebla de los años

 

Por Jorge de Arco

 

El Vasar Poético

 

Crítico, traductor, editor y poeta, Pablo Anadón (1963), ha publicado hasta la fecha siete poemarios. Ahora, ve la luz un nuevo volumen de versos bajo el título de “Hotel Hispania. Poesía 2009 – 2014” (Pre-Textos. Valencia, 2017).

 

En estos seis años, el vate argentino ha ido puliendo su decir y desde una óptica de emotiva contemplación ha articulado un cuadro íntimo y sugeridor. Sus textos vienen envueltos bajo el manto de un acontecer confesional, que lleva al lector hasta una atmósfera de complicidad. El pasado ya es imborrable en la memoria del yo, pero a su vez responde a la actual existencia. El tiempo no se alza como antagonista de cuánto resta por venir, sino que se presenta como aprendizaje para afrontar las dichas y las sombras del vivir:

 

La noche en vela, se consume

Silenciosa en el lento

Goteo de las horas.

 

Hay quien, en la penumbra,

Busca un cuerpo o una copa

Para saciar una insondable sed.

 

Y hay quien, al resplandor

Difuso de una lámpara,

Acodado en la mesa,

 

Espera una palabra,

La palabra precisa

Que le dé, finalmente, la ilusión

 

De una vida cumplida.

 

Pablo Anadón establece un diálogo liberador con el cual pretende ahuyentar una soledad creciente y, en ocasiones, involuntaria. Su temor nace del tránsito de la edad, de la batalla signada por el humo fugitivo de los días, que acaba hiriendo, inevitablemente, su existencia.

La esposa y los hijos ocupan un lugar prominente en el segundo apartado del libro y en él se encuentran poemas de altísima temperatura lírica, plenos de emotividad. Así sucede con “Escuchando música con Mariana”, un bellísimo himno paterno-filial:

 

Y pensar que en un tiempo

(Mítico para vos y para mí

Tan próximo y no obstante tan borroso

En la memoria, una fotografía

De un instante feliz, fuera de foco)

Cabías toda entera entre mis brazos

 

(…)

 

Y del pasado vuelo hacia el futuro.

Allí te veo, sola, ya sin mí.

Oyendo nuevamente estas canciones,

Y me pregunto si estará el recuerdo,

Entonces de este instante con tu padre.

 

Aunque sea brumoso como una mala foto,

Si a pesar de la niebla de los años,

La muerte y la distancia,

Este abrazo de hoy podrá ampararte.

 

 

El poeta cordobés se alimenta de la palabra y de esa misma palabra nace todo aquello que lo rehabilita y lo convierte en perdurable. Lo fijo, lo que sabe presente y presencia se torna, pues,  privilegio. Desde su interior, se hace aún más consciente de que cuanto hay en derredor es imprescindible para que el alma siga reconociéndose en su esencia vívida.

 

 Un libro, a fin de cuentas, que diagrama de forma cálida y emocionante las huellas de un inventario personal. Y también común:

 

Pero miro el paisaje

Que, incluso en este día

Gris y lluvioso, muestra una infinita

Gama de azules, verdes y ocres,

 

Y lo comparo con el de mis versos

Que se diría todo escrito en sepia:

Así también los días y los años

Hoy me parecen una música

 

Que amamos en un tiempo,

Y nos hizo tan larga compañía,

Y cuya melodía

Apenas si podemos recordar.

Cubierta o portada… ¿qué sabes del diseño de un libro?

Entrevista a la diseñadora Cristina Campos

…«hay ocasiones en las que necesitas defender tu diseño, porque una creación no funciona mejor por ser más bonita. Todo lo que se elige en un diseño tiene una razón de ser».

Por Ana Lucía Ortega

En la sociedad del siglo veintiuno imperan los ruidos. No es una novedad que un desconocido se puede convertir en un personaje de rabiosa actualidad, gracias a la magia –que nadie sabe bien cómo se logra– de pulsar ese misterioso interruptor que le catapulta a la popularidad con el favor del público. O, todo lo contrario, a tornarse en objeto del maltrato y la mala educación de los memes de turno en las redes sociales. Todo es posible gracias a unos pocos caracteres, a unas escenas de un vídeo brevísimo o a unas imágenes. Da igual si son buenos o malos, lo imprescindible es que opriman esa clavija del éxito. Esa infinita y desconocida vara mágica, que algunas veces roza la insensatez.

Ante la imperante saturación de imágenes, surge la duda de cómo puede destacar una de ellas entre tantas otras. La industria editorial es uno de los sectores abocado –y quizás ya con el agua al cuello– a una atroz competencia. El debate entre el papel y el formato digital, ha sido superado por la avalancha de autores indies que parece incontrolable, con la consiguiente democratización del proceso de edición tradicional. Surge otra duda: la de cómo podrá sobrevivir en la era del ruido el profesional del diseño gráfico, de la imagen, ése que estudió bajo unos cánones aprendidos en el siglo pasado… y que cuenta con la destreza básica para hacer un trabajo de calidad.

Para intentar descifrar estos «enigmas» entrevisto a la diseñadora Cristina Campos:

     ¿Qué significa para ti el trabajo que desempeñas?

Es una forma de expresarme, es lo que más me gusta, sentarme a solas con mis ideas e intentar interpretar lo que el cliente quiere mostrar al público.

     ¿Qué te motivó a cursar estudios de diseño gráfico?

Me gusta poder representar una idea sobre un papel o un soporte digital. Enfrentarte a un “lienzo en blanco” es un reto que a veces asusta, pero que me encanta.

      Teniendo en cuenta cómo avanza en la actualidad el escenario de las nuevas tecnologías, ¿estimas que el diseño es una de esas profesiones que exige un reciclaje continuo o lo estimas irrelevante?

Si, considero que en diseño necesitas actualizarte constantemente, desde los programas que se utilizan, que van variando ,e incluso algunos quedan obsoletos, hasta la forma en que muestras tu trabajo al público objetivo.

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       ¿Podrías referirte al papel que juega el diseñador de cubiertas de un libro y en general de cualquier material gráfico?

Creo que el diseñador es el que muestra al comprador potencial delante de qué tipo de libro está. Debemos tener la capacidad de transmitir a través de las imágenes, del color, de la tipografía… de qué trata ese libro. Es importante hablar con el autor, leer la sinopsis del libro, saber qué tipo de relato es, en que época se desarrolla, sobre qué trata, e intentar acercarnos lo más posible a esa persona a la que el escritor se dirige. Será un éxito si entre todos los que hay expuestos, el nuestro es el que llama la atención de esa persona que quiere ese tipo de publicación.

      ¿Un diseñador gráfico debe tener cualidades especiales? En caso afirmativo, ¿cuáles deberían ser? 

Yo pienso que ante todo debe ser creativo, poder expresarse por medio de la imagen, y por supuesto, tener formación en los programas de diseño y estudio sobre tipografía, teoría del color etc.

      ¿Cómo es el proceso creativo de un diseñador y el tuyo en particular?

En general, la editorial me da el título del libro (que es importante), y una sinopsis del mismo. A partir de ese momento, yo pienso cuáles serían las imágenes que cuadrarían con lo que quiero transmitir, y qué color o colores debo elegir. Luego hago varias pruebas y estudio cuál se adapta mejor a la idea que quiero. Entonces elijo una y la desarrollo de manera más exhaustiva. En general suelo presentar varias propuestas.

      ¿Tienes preferencia por trabajar en un sector concreto, diseño editorial, multimedia, diseño gráfico…etc.?

Me gusta el diseño en general, pero mis estudios los he enfocado más al diseño gráfico. Dentro de éste, el diseño editorial es en el que he trabajado más a gusto. Me encantan los libros, me encanta leer y me encanta diseñar. Si juntamos todo el diseño editorial, es la respuesta más acertada.

     ¿Se diferencia una portada de una cubierta? ¿Puedes abundar sobre esta diferencia para que lo entendamos los profanos en la materia?

Si, son diferentes. Básicamente, la cubierta de un libro es lo que lo cubre, lo que está en el exterior del libro. Y la portada está dentro del mismo. El diseñador realiza cubiertas. El interior del libro, si es un libro de lectura, suele realizarlo el maquetador.

      ¿Cuánto tiempo de media se debe dedicar a la creación de un producto de diseño, tanto editorial como multimedia?

El tiempo es muy relativo. La creación de un diseño puede variar desde unas horas hasta días. Hay veces que te pones a trabajar y la idea llega enseguida, y además eres capaz de desarrollarla con rapidez; otras, en cambio, vas desechando trabajos porque no te terminan de convencer.

      ¿Qué consideras más importante en un diseño: las imágenes, la composición o la tipografía?Cristina Campos_arte-y-enigma

Para mí, en el diseño, todo, absolutamente todo, es importante. Las imágenes, la composición, la tipografía, el color. Todo forma un conjunto que es lo que da sentido al diseño.

       ¿Has tenido algún trabajo que haya sido rechazado varias veces por un cliente? ¿Cómo lo has afrontado?

Sí. Hay veces que un cliente tiene una idea predefinida de lo que quiere en su mente y no sabe expresarla, o ni siquiera sabe que la tiene, y lo que presentas no acaba de encajarle. Yo muestro varios diseños diferentes, así el cliente podrá guiarte por lo que más le gusta. De todas formas hay ocasiones en las que necesitas defender tu diseño, porque una creación no funciona mejor por ser más bonita. Todo lo que se elige en un diseño tiene una razón de ser.  Voy a ponerte un ejemplo: una vez me encargaron un diseño para un público objetivo entre 15 y 19 años. La persona que lo solicitaba rondaba los 50. A él no le convencía, y yo le contesté: «Entonces está bien, porque no va dirigido a hombres de 50 si no a chicas de entre 15 y 19». Él no se sentía identificado con el diseño del producto, pero él no iba a comprarlo.

      ¿Qué porcentaje atribuyes a la cubierta para el éxito de un libro?

Para mí, el éxito del libro depende del escritor. Porque un libro funciona si lo lees. No lo vas a leer porque la cubierta te guste. Ahora, si la cubierta es mala, seguramente ni lo comprarás y no tendrás la oportunidad de empezar a leerlo.

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       En estos momentos, qué líneas, diseños o tendencias son los más populares a nivel mundial en el diseño editorial?   

Creo que podemos hablar de tendencia en el diseño gráfico, en el diseño web o multimedia, que siempre varía y es bueno conocerlos para saber si usarlos o no. Pero en diseño editorial, para mi claro, siempre dependerá del libro. El escritor marca la tendencia de su diseño. Un libro vive en el “tiempo” en que el escritor decide.

      ¿Qué impacto supones que puede tener la aparición de obras autopublicadas en el comportamiento actual de la industria editorial?

El diseño de una cubierta, según mi parecer, debería dejarse siempre en manos de un profesional. Pero no sé si afecta mucho la autopublicación. En el campo del diseño siempre ha habido intrusismo. Hay autores que llevan su libro a las editoriales, y ellos mismos o algún amigo que sabe usar Photoshop, “diseña” la cubierta. La ven “bonita” y ya está, pero no debe ser “bonita”, debe funcionar y para eso existen todos los fundamentos del diseño, para aplicarlos en una estructura que funcione.

Cristina Campos estudió Diseño Gráfico y Multimedia en el Centro Universitario de Artes TAI , y amplió sus estudios en la Escuela de Artes Gráficas de Tajamar. Hizo un curso de Fotografía en el Centro Buenavista.

Fue socia de la Empresa Grupo Diseño que le permitió trabajar con editoriales como ANAYA, PEARSON EDUCACIÓN, ALGAIDA, ESPEJO DE TINTA… y realizar trabajos de imagen corporativa y páginas web para diversas empresas. Trabajó para Mítica Comunicación en el departamento de desarrollo web. Su portfolio está disponible en el enlace que verás debajo:

Diseño

Las imágenes de este artículo proceden de la página de la diseñadora Cristina Campos (todos los derechos reservados)