La riqueza del arte liederístico en compositores de los siglos XIX y XX

MATTHEW POLENZANI. JULIUS DRAKE
Teatro de la Zarzuela. XXVII Ciclo de Lied del Centro Nacional de Difusión Musical (CNDM). Recital 4. Obras de Franz Schubert, Robert Schumann, Francis Poulenc y Charles Ives. Matthew Polenzani (tenor), Julius Drake (piano).

El Teatro de la Zarzuela continúa haciendo posible que los artistas puedan actuar para una audiencia en vivo y que el público pueda gozar y compartir esa experiencia. El tenor norteamericano Matthew Polenzani, acompañado al piano por Julius Drake, demostró su entusiasmo por tener esa posibilidad en tiempos de pandemia. Dio comienzo a su recital con cinco canciones de Franz Schubert (1797-1828), entre otras, la fascinante Ständchen (Serenata) donde a la bella música schubertiana se une un texto impregnado de lirismo escrito por el poeta y crítico musical alemán Heinrich Friedrich Ludwig Rellstab (1799-1860). Ständchen pertenece a la colección de lieder publicados póstumamente y que fue titulada por su editor Schwanengesang (El canto del cisne). Rellstab es conocido por haber dado el nombre de Claro de luna a la sonata para piano nº 14  de Beethoven. Los siete primeros lieder de Schwanengesang fueron escritos por él y los seis restantes por el poeta Heinrich Heine (1797-1856). En la Serenata, el enamorado implora a su amada que se reúna con él en medio de un escenario típicamente romántico: noche con luz de luna y árboles susurrantes. A todo ello se une un símbolo típico de la poesía amatoria: el ruiseñor, cuyos dulces lamentos expresan la pena que siente el enamorado. Su canto es el canto del corazón dolido del yo poético. De Robert Schumann (1810-1854) se eligió una grupo de canciones del ciclo Liederkreis. Polenzani cantócon vehemente expresividad Warte, Warte, Wilder Schiffmann (Espera, espera Salvaje marinero). Aquí, el enamorado está a punto de embarcase y despedirse de Europa y de la amada que es comparada con la primera mujer, Eva y con Eris, la diosa de la Discordia. La manzana fue la causa de todos los males. Si Eva trajo la muerte y Eris llevó las llamas a Troya, la amada le trae a él la muerte y las llamas. Apasionado fue el canto de Polenzani en Schöne Wiege meiner Leiden (Hermosa cuna de mis dolores) impregnado de intensa emoción. Aquí las desdicha del amante llega casi a la locura, a la enfermedad y a pensar en descansar en la frialdad de una tumba.

MATTHEW POLENZANI. JULIUS DRAKE

Y ya en el siglo XX, de Francis Poulenc (1899-1963) se escogieron los lieder del ciclo Fiancailles pour rire(1939) (Esponsales de risa) sobre las poesías de Louise de Vilmorin (1902-1969). Poulenc perteneció al llamado Grupo de los seis, entre los que se encontraban los compositores franceses, Milhaud, Auric, Durey, Honegger y Tailleferre, vinculados también con Erik Satie y Jean Cocteau. Poulenc era un apasionado de la literatura y, sobre todo, de la poesía lo que lo llevó a crear muchas composiciones basadas en poemas. Los poemas de Vilmorin son intrigantes, mordaces, con dobles sentidos y fuertes contrastes. La música alegre con la que comienza el lied La dame d´André (La dama de Andrés) se ensombrece en Dans L´herbe (Sobre la hierba) donde se narra la muerte en soledad bajo el árbol de la infancia de alguien que también ha sufrido la herida del amor. En Il vole, se juega con el doble significado del verbo voler en francés. Por un lado con la acepción de volar y por otro con el de robar. Se establece un divertido paralelismo entre el cuervo y la fábula del queso y el amante, ladrón de corazones. Hay paralelismos del tipo: Pero, ¿dónde está el cuervo?- Vuela  y unos versos más adelante Pero ¿dónde está la felicidad?-Vuela y Pero, ¿dónde está mi amante?-Roba y luego Pero, ¿dónde está el amor?-Roba para acabar con la expresión del deseo: Quiero que mi ladrón me robe a mí. Polenzani y Julius Drake se acompañaron muy bien expresando la energía exigida en este lied. En Mon cadavre est doux comme un gant (Mi cadáver es suave como un guante) el tema de la muerte está expresado con complacencia. En Violon (Violín) Polenzani dramatizó con gracia el lied. La última canción del ciclo, Fleurs (Flores), muy diferente a la anterior, de tono nostálgico, el tenor la cantó con la suavidad inherente a ella, transmitienco el suave intimismo del bello texto que comienza así: Flores prometidas, flores en tus brazos/ flores salidas del paréntesis de un paso/¿Quién te traía esas flores de invierno/salpicadas de arena de mar/Arena de tus besos, de amores marchitos, flores

MATTHEW POLENZANI. JULIUS DRAKE

Tres bellas canciones del compositor americano Charles Ives (1874-1954) cerraron el recital. Primero, Feldeinsamkeit (Soledad de campo) con texto de Hermann Allmers,(1821-1902), sobre el que también compuso música Johannes Brahms, luego The World’s Highway (La autopista del mundo) y para el final, When Stars are in the Quiet Skies (Cuando las estrellas están en los cielos tranquilos. En esta última Polenzani demostró su excelente aptitud para el  pianísimo.
Hubo calurosos aplausos y propinas en la que destacó una canción de Rachmaninov. El tenor y su acompañante salieron varias veces a saludar e incluso Polenzani leyó en la pantalla de su móvil un texto en español en el que agradecía el haber tenido la posibilidad de debutar en el Teatro de la Zarzuela.

MATTHEW POLENZANI. JULIUS DRAKE

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