Cubierta o portada… ¿qué sabes del diseño de un libro?

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Entrevista a la diseñadora Cristina Campos

…«hay ocasiones en las que necesitas defender tu diseño, porque una creación no funciona mejor por ser más bonita. Todo lo que se elige en un diseño tiene una razón de ser».

 

Por Ana Lucía Ortega

En la sociedad del siglo veintiuno imperan los ruidos. No es una novedad que un desconocido se puede convertir en un personaje de rabiosa actualidad, gracias a la magia –que nadie sabe bien cómo se logra– de pulsar ese misterioso interruptor que le catapulta a la popularidad con el favor del público. O, todo lo contrario, a tornarse en objeto del maltrato y la mala educación de los memes de turno en las redes sociales. Todo es posible gracias a unos pocos caracteres, a unas escenas de un vídeo brevísimo o a unas imágenes. Da igual si son buenos o malos, lo imprescindible es que opriman esa clavija del éxito. Esa infinita y desconocida vara mágica, que algunas veces roza la insensatez.

Ante la imperante saturación de imágenes, surge la duda de cómo puede destacar una de ellas entre tantas otras. La industria editorial es uno de los sectores abocado –y quizás ya con el agua al cuello– a una atroz competencia. El debate entre el papel y el formato digital, ha sido superado por la avalancha de autores indies que parece incontrolable, con la consiguiente democratización del proceso de edición tradicional. Surge otra duda: la de cómo podrá sobrevivir en la era del ruido el profesional del diseño gráfico, de la imagen, ése que estudió bajo unos cánones aprendidos en el siglo pasado… y que cuenta con la destreza básica para hacer un trabajo de calidad.

Para intentar descifrar estos «enigmas» entrevisto a la diseñadora Cristina Campos:

     ¿Qué significa para ti el trabajo que desempeñas?

Es una forma de expresarme, es lo que más me gusta, sentarme a solas con mis ideas e intentar interpretar lo que el cliente quiere mostrar al público.

     ¿Qué te motivó a cursar estudios de diseño gráfico?

Me gusta poder representar una idea sobre un papel o un soporte digital. Enfrentarte a un “lienzo en blanco” es un reto que a veces asusta pero que me encanta.

      Teniendo en cuenta cómo avanza en la actualidad el escenario de las nuevas tecnologías, ¿estimas que el diseño es una de esas profesiones que exige un reciclaje continuo o lo estimas irrelevante?

Si, considero que en diseño necesitas actualizarte constantemente, desde los programas que se utilizan, que van variando e incluso algunos quedan obsoletos, hasta la forma en que muestras tu trabajo al público objetivo.

 

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       ¿Podrías referirte al papel que juega el diseñador de cubiertas de un libro y en general de cualquier material gráfico?

Creo que el diseñador es el que muestra al comprador potencial delante de qué tipo de libro está. Debemos tener la capacidad de transmitir a través de las imágenes, del color, de la tipografía… de qué trata ese libro. Es importante hablar con el autor, leer la sinopsis del libro, saber qué tipo de relato es, en que época se desarrolla, sobre qué trata, e intentar acercarnos lo más posible a esa persona a la que el escritor se dirige. Será un éxito si entre todos los que hay expuestos, el nuestro es el que llama la atención de esa persona que quiere ese tipo de publicación.

      ¿Un diseñador gráfico debe tener cualidades especiales? En caso afirmativo, ¿cuáles deberían ser? 

Yo pienso que ante todo debe ser creativo, poder expresarse por medio de la imagen y por supuesto tener formación en los programas de diseño y estudio sobre tipografía, teoría del color etc.

      ¿Cómo es el proceso creativo de un diseñador y el tuyo en particular?

En general la editorial me da el título del libro (que es importante) y una sinopsis del mismo. A partir de ese momento yo pienso cuáles serían las imágenes que cuadrarían con lo que quiero transmitir y qué color o colores debo elegir. Luego hago varias pruebas y estudio cuál se adapta mejor a la idea que quiero. Entonces elijo una y la desarrollo de manera más exhaustiva. En general suelo presentar varias propuestas.

      ¿Tienes preferencia por trabajar en un sector concreto, diseño editorial, multimedia, diseño gráfico…etc.?

Me gusta el diseño en general pero mis estudios los he enfocado más al diseño gráfico. Dentro de éste, el diseño editorial es en el que he trabajado más a gusto. Me encantan los libros, me encanta leer y me encanta diseñar. Si juntamos todo el diseño editorial es la respuesta más acertada.

     ¿Se diferencia una portada de una cubierta? ¿Puedes abundar sobre esta diferencia para que lo entendamos los profanos en la materia?

Si, son diferentes. Básicamente la cubierta de un libro es lo que lo cubre, lo que está en el exterior del libro. Y la portada está dentro del mismo. El diseñador realiza cubiertas. El interior del libro, si es un libro de lectura, suele realizarlo el maquetador.

      ¿Cuánto tiempo de media se debe dedicar a la creación de un producto de diseño, tanto editorial como multimedia?

El tiempo es muy relativo. La creación de un diseño puede variar desde unas horas hasta días. Hay veces que te pones a trabajar y la idea llega enseguida, y además eres capaz de desarrollarla con rapidez; otras, en cambio, vas desechando trabajos porque no te terminan de convencer.

      ¿Qué consideras más importante en un diseño: las imágenes, la composición o la tipografía?Cristina Campos_arte-y-enigma

Para mí en el diseño todo, absolutamente todo, es importante. Las imágenes, la composición, la tipografía, el color. Todo forma un conjunto que es lo que da sentido al diseño.

       ¿Has tenido algún trabajo que haya sido rechazado varias veces por un cliente? ¿Cómo lo has afrontado?

Sí. Hay veces que un cliente tiene una idea predefinida de lo que quiere en su mente y no sabe expresarla, o ni siquiera sabe que la tiene, y lo que presentas no acaba de encajarle. Yo muestro varios diseños diferentes, así el cliente podrá guiarte por lo que más le gusta. De todas formas hay ocasiones en las que necesitas defender tu diseño, porque una creación no funciona mejor por ser más bonita. Todo lo que se elige en un diseño tiene una razón de ser.  Voy a ponerte un ejemplo: una vez me encargaron un diseño para un público objetivo entre 15 y 19 años. La persona que lo solicitaba rondaba los 50. A él no le convencía y yo le contesté: «Entonces está bien, porque no va dirigido a hombres de 50 si no a chicas de entre 15 y 19». Él no se sentía identificado con el diseño del producto, pero él no iba a comprarlo.

      ¿Qué porcentaje atribuyes a la cubierta para el éxito de un libro?

Para mí, el éxito del libro depende del escritor. Porque un libro funciona si lo lees. No lo vas a leer porque la cubierta te guste. Ahora, si la cubierta es mala, seguramente ni lo comprarás y no tendrás la oportunidad de empezar a leerlo.

 

Cristina Campos_treinteañeras

     

       En estos momentos, qué líneas, diseños o tendencias son los más populares a nivel mundial en el diseño editorial?   

Creo que podemos hablar de tendencia en el diseño gráfico, en el diseño web o multimedia, que siempre varía y es bueno conocerlos para saber si usarlos o no. Pero en diseño editorial, para mi claro, siempre dependerá del libro. El escritor marca la tendencia de su diseño. Un libro vive en el “tiempo” en que el escritor decide.

      ¿Qué impacto supones que puede tener la aparición de obras autopublicadas en el comportamiento actual de la industria editorial?

El diseño de una cubierta, según mi parecer, debería dejarse siempre en manos de un profesional. Pero no sé si afecta mucho la autopublicación. En el campo del diseño siempre ha habido intrusismo. Hay autores que llevan su libro a las editoriales y ellos mismos o algún amigo que sabe usar Photoshop “diseña” la cubierta. La ven “bonita” y ya está, pero no debe ser “bonita” debe funcionar y para eso existen todos los fundamentos del diseño, para aplicarlos en una estructura que funcione.

Cristina Campos estudió Diseño Gráfico y Multimedia en el Centro Universitario de Artes TAI , y amplió sus estudios en la Escuela de Artes Gráficas de Tajamar. Hizo un curso de Fotografía en el Centro Buenavista.

Fue socia de la Empresa Grupo Diseño que le permitió trabajar con editoriales como ANAYA, PEARSON EDUCACIÓN, ALGAIDA, ESPEJO DE TINTA… y realizar trabajos de imagen corporativa y páginas web para diversas empresas. Trabajó para Mítica Comunicación en el departamento de desarrollo web. Su portfolio está disponible en el enlace que verás debajo:

Diseño

 

Las imágenes de este artículo proceden de la página de la diseñadora Cristina Campos (todos los derechos reservados)

Homenaje al poeta Leopoldo de Luis en el centenario de su nacimiento

De izquierda a derecha Jorge Urrutia, Juan Van-Halen, Emilio Porta y Juan Manuel de Prada

 

Por María José López de Arenosa

El pasado 9 de mayo, la Asociación de Escritores y Artistas Españoles AEAE rindió un emocionado homenaje a Leopoldo de Luis con ocasión del centenario de  su nacimiento.

El acto, en el que se recordó al poeta en toda su dimensión humana y literaria, estuvo presidido por Juan Van-Halen, presidente de la Asociación, y contó con la participación de Emilio Porta, Juan Manuel de Prada y el hijo de Leopoldo de Luis, el catedrático de literatura y escritor, Jorge Urrutia.

Juan Van-Halen se refirió a él como uno de los poetas más importantes del siglo XX.  Colaborador de las revistas Garcilaso y Espadaña en la posguerra, fue también buen conocedor de la filosofía existencialista, especialmente de Sartre y Camus, cuya influencia se reflejó en su poesía. Pertenecer al bando de los vencidos en la Guerra Civil y estar señalado como republicano le llevó a renunciar a su primer apellido –Urrutia―  para su producción literaria, pero jamás hubo en él un ápice de resentimiento.  Destacó Van-Halen su gran categoría humana y su generosidad, así como los muchos años en los que Leopoldo de Luis formó parte de la Junta Directiva de la Asociación impartiendo consejos y sabidurías.  Manifestó, además, su agradecimiento personal por el apoyo que le brindó en sus comienzos literarios y por el prólogo que escribió para su poemario Púrpura y ceniza.

Juan Van-Halen recordó que tuvo el honor de formar parte del jurado que otorgaría el Premio Nacional de las Letras Españolas a Leopoldo de Luis en el año 2003 y de comunicárselo personalmente. Terminó su intervención leyendo el soneto elegíaco En la muerte de Leopoldo de Luis, que le dedicó a su fallecimiento y que reproduzco ―con su permiso y mi agradecimiento por ello―  a continuación de esta reseña.

Emilio Porta recordó su relación personal y literaria con el poeta, quien lo apoyó y aconsejó en los inicios de su carrera literaria. «No es un poeta social, sino un poeta profundo, profundo ante la vida, con una poesía, sobre todo, humanista,» dijo. Para Emilio Porta, cuya intervención concluyó también con un poema dedicado a Leopoldo de Luis, se trata de uno de los máximos representantes de la poesía española del siglo XX, pero también de la dignidad, con una gran sencillez como escritor y como persona que hablaba también a través de sus silencios.

«Tenía la música de los clásicos y la fibra moral del 98 y del 27, pero también una verdad doliente, pero sin resentimiento,» dijo Juan Manuel de Prada, a quien el destino le tenía reservado ser testigo de su fallecimiento, en el año 2005. «Fue una muerte apacible, desvaneciéndose sin sufrimiento.  Estoy seguro de que al morir tenía en mente a su mujer,» dijo.  Destacó cómo Leopoldo de Luis, pese a su estigma republicano, hizo bandera de la reconciliación y del perdón y terminó su intervención con la lectura de la necrológica que publicó en ABC.

La intervención del hijo de Leopoldo de Luis, Jorge Urrutia, estuvo llena de recuerdos personales y familiares e hizo un repaso a su trayectoria literaria, desde sus primeros poemas publicados en la revista Pregón Literario.   Recordó también a los amigos de su padre: Miguel Hernández, Luis Rosales, Dámaso Alonso, León Felipe y José García Nieto, entre otros.  Destacó que para su padre la Asociación de Escritores y Artistas Españoles fue un segundo hogar, especialmente después de enviudar, lo que le ayudó a sobrellevar su soledad, sintiéndose acompañado y en familia.

El acto terminó con la lectura de poemas de Leopoldo de Luis por parte de todos los ponentes, además de Milagros Salvador y Consuelo Triviño.

 

EN LA MUERTE DE LEOPOLDO DE LUIS

 

Se fue Leopoldo por donde solía:

calle de la verdad a media tarde.

Se fue por donde el verso en fuego arde:

plaza mayor de la melancolía.

 

Y le estoy esperando todavía.

El corazón me grita que le aguarde,

que le veré otra vez, que le resguarde

en esta noche eterna de tan fría.

 

La muerte es una sombra silenciosa

que no podrá apagar la voz que truena

en sus particulares universos.

 

Vencerá su palabra luminosa

sobre la nada, sobre la condena,

en la vida sin diques de sus versos.

 

Juan Van-Halen  (2005)

 

(Publicado en “Quien conmigo va”. Col. Los Cuadernos de Sandua, Córdoba 2008.

Con alguna variación en “Escribo tu nombre”. Col. Gotas del Alma, Madrid,  2013)

 

 

Foto de portada: De izquierda a derecha Jorge Urrutia, Juan Van-Halen, Emilio Porta y Juan Manuel de Prada

Las sátiras de Arturo Dávila

depoesiaIberoamericana

 

Por Jorge de Arco

 

Bajo el título de “Sátiras” (Hiperión. Madrid, 2018), se reúnen tres poemarios de Arturo Dávila, “Catulinarias” (1998), “Poemas para ser leídos en el metro” (2003) y “La cuerda floja” (2016),  los cuales obtuvieron los premios Antonio Machado, Juan Ramón Jiménez y Nicolás Guillén, respectivamente.

Nacido en Ciudad de  México, Dávila lleva años alternando la docencia –es director del Departamento de Lenguas Modernas en Laney College, Oakland, donde enseña español para estudiantes bilingües– con su labor literaria y, es ésta, un excelente oportunidad para acercarse al universo de su quehacer.

 

En la nota que el propio autor firma a modo de epílogo, reconoce que esta trilogía “contiene múltiples ecos, referencias, homenajes” y añade algunos nombres que han ido signando su decir: Quevedo, Ezra Pound, T. S. Eliot, Ernesto Cardenal y Nicanor Parra. Escritores, al cabo, que le han servido para hallar una voz personal con la cual “burlarse seriamente de lo contemporáneos sin referirme específicamente a ninguno de ellos”.

Portada Sátiras Arturo Dávila
Portada Sátiras Arturo Dávila

 

Con un verso ágil y narrativo, el poeta mexicano va conformando un singular imaginario donde la ironía, el amor y la desdicha conjugan con una verdad trascendente: la necesidad de vivir restándole importancia a nuestra condición mortal. Mantener una actitud escéptica, si complaciente, derivará en una manera de afrontar la cotidianeidad con una dosis mayor de vitalismo:

¡Qué felices son los gordos! 

Cuando bajo la mirada

de un sol rubicundo

se deleitan comiendo una hamburguesa

o despachando una docena de tacos,

¡qué alegría!, ¡qué hermosura!

 

Botero lo ha dejado constatado

.
Sancho Panza les da su bendición

desde el umbral de los siglos. 

El mismo Buda sonríe ante sus excesos.

 

Este retablo poético incluye muy distintos protagonistas. En muchos casos, la pluma de Alberto Dávila es osada y punzante, en otras, burlesca y divertida, y en su mayor parte ingeniosa y, por ende, satírica. Confiesa el propio Dávila que esa forma suya –tan lacerante– de hacer versos, le ha credo distintos enemigos que han querido ver su cabeza rodar. “Afortunadamente –dice– la he podido levantar, herida y maltrecha”. Y lúcida se mantiene para hilvanar textos como éste:

 

 

Dices que tu libro es bueno,

Porcillo,

que vas a sorprender a la crítica,

que “derramará más tinta que un pulpo”,

y que te espera la fama.

 

Tienes razón

muchos lectores ya te lo agradecen,

pues no han vuelto a comprar papel higiénico: 

porque tu novela es mala

con m de mierda.

 

     El conjunto que integra la compilación se presenta, en suma,  como testigo de un modo de hacer distinto, tentador, en donde la parodia y la broma juegan un papel destacado, pero sin perder nunca de vista el componente de originalidad que comporta el ámbito de la sátira. Un arte tan complejo como delicado, y al que el poeta mejicano ha sabido sacar –en estas dos últimas décadas– muy buen partido:

 

 

La riqueza Bonifacio,

sólo lleva a la pobreza.

 

Antes no tenías nada

y eras bueno para todo;

ahora que tienes todo

eres bueno para nada

y sabe sacar muy buen provecho.

 

¡Qué desapointin!, diría cualquier mexamericano. Nos watchean, pero no nos quieren ver

Fey Berman Mexamerica

 

Por Ana Lucía Ortega

 

A propósito del libro de Fey Berman

«Hoy los indocumentados representan solamente el 16% de la población mexamericana». Mexamérica una cultura naciendo…– Fey Berman

  La frase que da título a este artículo está tomada de la introducción del libro de Fey Berman: Mexamérica. Una cultura naciendo, publicado por la editorial mexicana Proceso. El enunciado es la esencia de esta obra recopilatoria de entrevistas, ensayos y crónicas, que ofrecen la visión de una identidad cultural ignorada –pero vital– y consolidada por una suculenta población de emigrantes mexicanos instalados a lo largo y ancho de los Estados Unidos de América.

«Se estima que la población mexamericana llegó ya a los 37.5 millones. Es decir, si la población mexamericana fuera un país, en la lista de países ordenados según el número de sus habitantes, Mexamérica seguiría a Irak, ocupando el lugar 38, y precedería a Canadá».

Tiene razón su autora, mexamericana convencida, sobre la escasa importancia atribuida a este fenómeno migratorio y social. Lo que todos conocemos, lamentamos o criticamos, va dirigido sólo a las ingentes oleadas de inmigrantes indocumentados. Fey Berman, que reside en Nueva York hace varias décadas, doctora por la universidad de esta ciudad, lleva años analizando y escribiendo sobre la comunidad hispana asentada en suelo estadounidense. Sus trabajos revelan que, tras ese velo de ilegalidad –obviamente punible–, se descubre la esencia y el carácter de un pueblo legítimo, de un sincretismo, y por lo tanto, de una «identidad».

Portada-Mexamerica¿Por qué una cultura naciendo? «La gran expansión de la gente de origen mexicano por Norteamérica ha sucedido en los últimos 30 años. Exceptuando al suroeste de Estados Unidos, las instituciones latinoamericanas y las mexamericanas, los museos, festivales de cine, teatro, música, etc., son un fenómeno reciente. […] La mayoría de la población de origen mexicano no se quedaba –estaba concentrada en California, Texas, Arizona– ahora estamos por todo el territorio norteamericano. Y lo más importante es que ahora nos distingue nuestra transnacionalidad», arguye Berman.

Se entiende entonces que, como cualquier emigrante que abandona su tierra, el mexicano que «subió» a Estados Unidos cargó la valija con sus costumbres y, que al llegar al «paraíso del norte», entró en ósmosis con los hábitos gringos. Este proceso suele ser recíproco, desde el punto de vista físico, biológico y hasta social. No cabe duda que un entorno multicultural, como el estadounidense está poblado por otras nacionalidades, que también dejan su impronta en cada individuo, independientemente de su raza u origen.

«…los mexamericanos parecen ser invisibles: en la periferia de la cultura norteamericana y en la periferia de la cultura mexicana».

No vivimos tiempos de exclusión, sino de globalización. Te podrás comer un pretzel o un taco. Y lo podrás hacer en cualquier lugar del mundo. Cada ración está impregnada de la historia de la tierra donde se concibió, pero puede estar elaborada por cualquier ser humano de cualquier nacionalidad.

¿Qué espera la autora de su libro? «Que hablar de Mexamérica deje de referirse exclusivamente a indocumentados, remesas y folclor. Que Mexamérica deje de ser un territorio invisible. Que se reconozca que ser mexamericano no es ser un mexicano que vive del otro lado. Que el mundo se dé cuenta de que, además de ser indocumentados, campesinos, meseros, etc., somos científicos, académicos, diplomáticos, artistas, empresarios…» sostiene Fey Berman

Casi medio siglo después de su muerte, fue descubierta la genialidad pictórica del apodado El Van Gogh mexicano: Martín Ramírez. Un hombre que emigró a Estados Unidos y murió en un hospital psiquiátrico de Auburn, California, donde permaneció por más de treinta años. No está claro si padecía en realidad la demencia y sordomudez que le fueron diagnosticadas, pero durante su

Dibujo Martín Ramírez
Dibujo Martín Ramírez

reclusión creó sus inquietantes y magistrales dibujos, etiquetados como arte marginal, y que le han colocado entre los grandes artistas del siglo pasado, a pesar de haber sido un autodidacta. Berman dedica uno de sus artículos a este aún casi desconocido genio, a quien incluye en la sección del libro “Retratos de inmigrantes trazados en las artes”, una de las cinco secciones que componen Mexamérica Una cultura naciendo...

Los restantes bloques del volumen, se refieren al contexto político y social en el que viven los mexamericanos, incluyendo un apartado dedicado a la frontera, otro al fenómeno mexneoyorquino, otro a Chicago y uno más a Los Ángeles. El tercer bloque está dedicado a los artistas mexicanos que han dejado huella en los Estados Unidos; el cuarto incorpora a  Mexamericanos notables (más que remesas y folclor) y por último el quinto, titulado “Y por fin, el castellano en Estados Unidos”.

Un libro que ofrece datos concisos, que hurga en las heridas y rastrea en las entrañas de problemas que, por ser tan cotidianos, no se distinguen, no se proyectan. Se silencian o se obvian. Indiscutiblemente, merece la pena indagar en la esencia de esa Mexamérica y asistir al acontecimiento de su bautizo formal.

Fey Berman es periodista y publica sus crónicas en las revistas Nexos, Letras Libres, Milenio, Emeequis, Día Siete, Proceso y en los periódicos Milenio y Reforma.

 

José Angel Buesa, como lluvia en el alma

depoesiaIberoamericana

 

Por Jorge de Arco

 

Con buen criterio, la editorial Betania da a la luz una compilación de José Ángel Buesa (1910 – 1982) y, bajo el título de “Sus mejores poesías”, reúne una amplia muestra del decir del vate cubano.

 

La edición y selección ha corrido a cargo de Carlos Manuel Taracido, quien en su introducción afirma: “Fue un poeta natural, no escritor para minorías. Su verso, melodioso y atrayente, se pega al oído. Hilvanaba el verso con una destreza que debiera ser irrefutable, como irrefutable ha de ser su condición de poeta. Fue por muchos años el poeta más leído y recitado en toda Hispanoamérica y el único que logró vender un millón de copias de los más de veinte cuadernillos que conformaron sus libros, una hazaña que no ha podido superar poeta alguno en nuestra lengua”.

   Buesa editó su primer poemario en 1932, “La fuga de las horas”. Contaba entonces con veintidós años y en la siguiente década publicó otros diez volúmenes: “Misas paganas”, 1933; “Babel”, 1936; “Canto final”, 1938; “Oasis”, 1943: “Hyacinthus”, 1943: “Prometeo”, 1943: “La vejez de don Juan”, 1943; “Odas por la Victoria”, 1943; “Muerte divina”, 1943 y “Cantos de Proteo”, 1944.

Esta etapa de febril creación coincidió con la complicidad de la crítica y de los lectores, quienes aclamaron la emotividad de su poesía y la solidaridad afectiva de un verso que nacía desde el corazón:

 

Gracias, amor, si hiciste que llovieraBUESA antologia

en el último instante de este día,
pues, por ser una lluvia triste y fría,

hubo un rayo de sol sobre una hoguera.

 

Gracias, amor, si tu designio era

que lloviera del modo que llovía

para ofrecerme en una flor tardía

todo el perfume de la primavera.

 

Gracias, amor, si no la merecía,

gracias, amor, aunque la mereciera;

gracias también por la melancolía.

 

Que llueve dentro cuando escampa afuera,

y haz que vuelva a llover de esa manera

como llueve en mi alma todavía.

     El autor isleño viaja con su verbo por referencias temporales y espaciales varias. Y éstas, a su vez, le sirven para alumbrar los estados de ánimo que generan las edades. En algunas ocasiones, pretende sacudirse la enredadera vital que conduce hacia la inquebrantable finitud, el habitual fatalismo del ser humano. Y, en su ánima, reconoce que queda lugar para vertebrar la tristura, pero también la dicha que escriba con su duradera la llama los dones de la existencia:

 

Mi corazón, un día, soñó un sueño sonoro,

en un fugaz anhelo de gloria y de poder;

Subió la escalinata de un palacio de oro
y quiso abrir las puertas… Pero no pudo ser.


y quiso abrir las puertas… Pero no pudo ser.

 

Mi corazón, un día, se convirtió en hoguera,
por vivir plenamente la fiebre del placer;
Ansiaba el goce nuevo de una emoción cualquiera,

un goce para él solo… Pero no pudo ser.

 

La sensación de embriagador latido que envuelve el conjunto de estos versos se une a su íntima sensación de anhelo y residencia en la tierra. El yo lírico se cobija en un existir donde las heridas pretenden ser  efímeras, ajenas a cuanto la vida conjuga en su multiplicidad y progreso ontológicos. El amor, el olvido y la muerte se van presentando como tipologías temáticas recurrentes y sobre esta materia irán alzándose textos de calado hondo y sugestivo.

     En suma, una compilación donde lo romántico ahonda sin premura en la cotidiana realidad y dinamiza la  meditación de lo perdurable, muy cerca del profundo sentimiento:

En el áureo esplendor de la mañana,

viendo crecer la enredadera verde,

mi alegría no sabe lo que pierde


y mi dolor no sabe lo que gana.

 

Yo fui una vez como ese pozo oscuro,

y fui como la forma de esa nube,

como ese gajo verde que ahora sube

mientras su sombra baja por el muro.

 

La vida entonces era diferente,

y, en mi claro alborozo matutino,


yo era como la rueda de un molino

que finge darle impulso a la corriente.

 

Pero la vida es una cosa vaga,
y el corazón va desconfiando de ella.

 

webmaster: Ana Lucía Ortega

Escribo porque me salva, porque es lo único que me queda

 

Escribo porque me salva, porque es lo único que me queda

Javier Lostalé

 

Redacción

Con la primera frase de la Confesión* del poeta Javier Lostalé, la representante de la Biblioteca pública Clara Santiró de Valencia, Cristina Delgado Moyano, animaba a las tres escritoras a que contasen al auditorio el motivo que las inspiró a ellas para escribir sus novelas.

Fue el pasado 8 de Marzo, el Día Internacional de la Mujer en el que muchas féminas salieron, a las calles, a pedir que se las oyera, alto y claro.

Aquel 8 de marzo fue un día tan especial, como la presentación que hiciera de las obras de las tres escritoras, la presidenta de la Asociación de Corresponsales de Prensa iberoamericana (ACPI) Sully Fuentes Ciocca, quien las definió como mujeres que tienen algo en común, creativas, emprendedoras, que han delineado en sus obras personajes femeninos especiales, criaturas propias, y momentos tan rotundos y complejos, que nos atrapan desde el primer momento.

Ana Lucía Ortega, autora de Vivir fingiendo, María M. Campos, de Alicia lo sabe y María Villamayor de Años Muertos, representaron por segunda vez en lo que va de año, el evento “Tres Mujeres, tres miradas, un encuentro” que tiene el propósito de visibilizar las obras escritas por mujeres en un entorno iberoamericano, tanto en lo referido a los personajes como a los escenarios geográficos donde transcurren las historias narradas.

Las tres novelas presumen de descubrir personajes femeninos de gran calado. «Los personajes —reflexionaba la presidenta de ACPI— están en esa línea entre la vulnerabilidad y la fortaleza, en esa lucha por salir adelante, aunque  muchas veces se quedan atrapados en esa especie de sufrimiento o autocastigo hasta que encuentran el qué y el cómo para dar un paso adelante, y salir de una situación incómoda o límite, y superarla».

«Una de nuestras funciones —reafirmaba Cristina Delgado aludiendo a las bibliotecas públicas — es brindar posibilidades para un desarrollo personal creativo, estimular la imaginación y la creatividad (…) la gente necesita tener acceso al conocimiento y a las obras de la imaginación. Aquí están, (…) para que de forma libre, gratuita y democrática todas las personas puedan acceder a los principales fondos de la literatura y la sabiduría del mundo».

ACPI_Biblioteca con mujeres al fondo

Ana Lucía Ortega, habanera y madrileña, inició el coloquio comentando las dos partes contenidas en Vivir fingiendo, su primera novela de ficción. El hilo argumental comienza en Cuba, refiriendo hechos históricos como el primer éxodo masivo de cubanos de la década del ochenta del pasado siglo —primera muestra pública contraria a la revolución cubana— y el periodo especial en tiempo de paz, una década más tarde. El cordón umbilical es Paula, un personaje femenino que finge para lograr sus objetivos apoyándose en su sensualidad. Esta mujer, se tiene que enfrentar a las situaciones que todo emigrante sufre cuando sale de su tierra. Entre sus trabajos aparece la línea erótica, donde conoce a personajes perturbadores que la hacen sufrir y soñar. Ideal para quienes adoren conocer detalles morbosos o singulares, disfruten con el erotismo, y deseen desde el principio, conocer el final.

«Cuando conoció a Paula, vio a un ejemplar de ser humano único y excepcional. Paula era ambigua, delicada y a la vez hombruna. Un binomio que lo excitó tanto física como intelectualmente. Sin embargo, esta chica comenzó a acudir a las mismas reuniones de intelectuales a las que él acudía, y tardó mucho en reconocer en ella un cuerpo apetecible. No fue solo Oscar quien adivinó las cualidades de Paula, otros muchos de los varones que allí acudían a descargar sabiduría y talento, acechaban a la nueva tertuliana con objetivos deshonestos. Pero fue ella quien se acercó a Oscar, contra todo pronóstico. El único macho macilento que había en aquel grupo de hombres cubanos, bebedores de ron y bailadores de salsa. Cuando digirió que había sido elegido por aquella hembra rica, su orgullo se subió por las paredes y durante un tiempo —un par de meses— parecía otra persona. La vanidad de Oscar creció como una enredadera y cada miércoles lanzaba ideas tan inverosímiles como geniales, que lo hacían descollar en las mesas de té.  Cuando entregó su cuerpo y mente a Paula, no sospechó que su acercamiento contenía dobleces».  

Fragmento de Vivir fingiendo

María M. Campos, madrileña, refirió los detalles estructurales de su novela, Alicia lo sabe, dividida en tres partes. Todos se preguntan ¿qué es lo que sabe esta terapeuta y dónde está instalada para conocer tanto de todos? La autora desvela que su historia no tiene un personaje definido, sino tres visiones de un solo hecho, relatado por tres personas distintas. Campos asegura que todos disfrutamos la existencia según nuestro pasado, y tanto las experiencias vitales como los acontecimientos, son interpretados según la perspectiva de quién lo mire y según lo que exista, en cada uno de nosotros. Alicia lo sabe es una novela coral, costumbrista y con un toque psicológico, que hará las delicias del lector amante de la intriga.

«Inclinó la cabeza hacia atrás, bebió más agua, la escupió, sacudió la cabeza, recordando el accidente. Volvió el dolor. Se tocó el pecho. Esa cicatriz que dividía su pecho en dos bajo el vello canoso. De arriba a abajo, casi vertical, del cuello hasta el ombligo. No era un dolor físico. Sus ojos se humedecieron, las lágrimas querían salir. Las detuvo con un movimiento brusco de su cabeza. Dio un manotazo en la pared, bajo el agua. Gritó. Un grito sordo y callado. Volvió a gritar. Esta vez fuerte, sin acallar el tormento que su mente quería dejar salir. Cuatro manotazos más en la pared bajo el agua.

Salió de la ducha y se envolvió de cintura para abajo en su toalla azul de siempre. Se miró al espejo. Ya no se le notaban las cicatrices. No era su cara. ¡La mierda puta del accidente! Le había jodido la vida. Su cara, su puta cara no era la misma».

Fragmento de Alicia lo sabe

María Villamayor, valenciana, se declaró honrada por «contribuir a fortalecer los lazos de unión entre las naciones iberoamericanas, dar a conocer nuestras obras, y que éstas no tengan fronteras». Recordó a propósito del 8 de marzo que la valentía es una cualidad que caracteriza a la mujer y por ello es patente la indignación ante los titulares de acoso sexual y discriminación que leemos en los medios de comunicación. En su tercera novela,  Años Muertos, María reivindica a la mujer, y hace que aflore el respeto que a veces no tiene.  En los “años perdidos” a los que alude en su obra, se esconde la esencia de querer vivir, con dignidad y respeto. «Esa positividad es la que me gusta trasmitir a mis personajes»—concluyó.

«El calor de la noche había agrupado a decenas de mosquitos que revoloteaban en una farola de la calle principal del Puerto de Santa María. Su amarillenta luz se filtraba por una ventana del primer piso, dejando la estancia llena de sombras que, mezcladas con el desorden de la habitación, hacían brillar la hoja de un cúter manchado de sangre. Un llanto, apenas perceptible, se escuchaba en un rincón. Una mujer, acurrucada en el suelo, con la cabeza escondida entre sus rodillas, permanecía inmóvil, salvo el vibrar de su espalda al sollozar.  Nadie la consolaba.

Levantó la cabeza con lentitud, delatando su corta edad. Con la mirada perdida, las mejillas tiznadas de rímel, los cabellos enmarañados, y el labio inferior hinchado estiró las piernas y gritó de dolor. Se llevó las manos al vientre, como si con ese gesto, pudiera calmar su mal. Y con torpes movimientos, se incorporó camino del baño. La luz la cegó por unos instantes, acentuando el escozor de sus ojos, el espejo le devolvió su rostro y los moratones de su cuerpo. Tenía la boca seca y pastosa, abrió el grifo, se enjuagó y escupió en la pila. Debía poner fin a esa situación». Fragmento de Años Muertos

De izquierda a derecha: María Villmayor, Cleo Costa (periodista iberomericana) Sully Fuentes Ciocca, Cristina Delgado, Ana Lucía Ortega y María M. Campos
De izquierda a derecha: María Villmayor, Cleo Costa (periodista iberomericana) Sully Fuentes Ciocca, Cristina Delgado, Ana Lucía Ortega y María M. Campos

 

 

 

 

 

ACPI agrade la colaboración de Cristina Delgado Moyano y la biblioteca Clara Santiró del Centro Cultural La Rambleta, Valencia

*Javier Lostalé, La rosa inclinada (poesía 1976-2001), Calambur, Madrid, 2002, p. 143.

Tres noches sin estrellas

depoesiaIberoamericana

 

Por Jorge de Arco

 

Desde una convicción de final de trayecto y pensado como su último libro, se edita “La negación de la luz” (Acantilado. Barcelona, 2017) de Juan Antonio Masoliver Ródenas. El volumen incluye dos poemarios: el ya citado, que da título al conjunto y “El cementerio de los dioses”.

En esta doble entrega, el autor barcelonés (1939) despliega un verso de honda sabiduría donde trata de manera valiente la realidad de la vida y de la muerte. Con un lenguaje meridiano en su intención, ajeno a paradojas, va sintetizando las coordenadas del espacio y el de tiempo ya vividas, a la vez que va saciando la verdad de tantos instantes como la vida le fue brindando:

 

Tres noches sin estrellas
es demasiada oscuridad
para los que vivimos días
de luz y de almas. Es
como un tañido perdido
en el silencio, como un desierto

de agua habitado

por la memoria de lo nunca vivido

ni conocido ni amado. Saciedad

de la nada, palacios ajenos
a la luz y al deseo

de tu presencia, que es hoy

búsqueda y anhelo y dolor

en un cielo para siempre

vacío de estrellas.

 

Masoliver Ródenas busca a través de su yo poético un cobijo para el vacío, una lumbre frente a la oscuridad, un recuerdo queTres noches... Portada niegue la ausencia…, y, todo ello, lo tatúa en el horizonte de un corazón desnudo, inacabado, con el que quisiera aplacar el dolor de lo perdido. La autenticidad de su palabra radica en la manera en la que indaga en la raíz de su ser. Hombre y lenguaje forman una alianza de días y de memoria que late en el umbral más puro del deseo. Su existencia es posesión, luz perdurable, nostálgico enigma, ayer:

 

El niño que vive todavía en mí

está destrozado, sin saber
ni siquiera por qué vive,
por qué llegan las noches

con ruidos que han de herirnos

para siempre.
No hay reposo
en la magra vida del anciano

en la amenaza de sus días

funestos.

Y al abrir la cancela
el niño es una lápida sin nombre,

pues carecen de nombre
las cosas que han dejado de existir.

 

En “El cementerio de los dioses”, el autor catalán se reconoce en la guarida que signa el amor y quiere comprender los rostros que nacen detrás del rumor del verbo, entre los sueños del asombro, bajo la nieve inocente. La soledad se aparece como un tigre acechante y habita como música en el aire muy cerca de la edad de su espíritu:

 

Vivo la tristeza de no saber  tocar la cítara

a mis setenta y cinco años. De no saber

besar con los ojos abiertos, ni tejer,

ni entender lo que pienso, cada vez

mi cerebro más lleno de barro

y de tentaciones que no puedo

cumplir.

 

Mediante una alquimia de homogéneas cavilaciones, de vívidas creencias, de empíricos sentimientos, Masoliver Ródenas escribe el trayecto de su destino, el íntimo mapa de su mañana. Tan íntimo devenir recorre la realidad de quien anhela reconocerse y anudar su conciencia a la estatura de su vívido acontecer.

En suma, un volumen que brilla entre las sombras de expresividad versal, que abraza la voz de un poeta mayor y solidario:

Voy al cementerio de los dioses

Donde me espera todo el pasado,

el mal vivido y el mal escrito.

Los beneficios de la diversidad cultural

 

Por Juan José Echevarría – Opinión

La proyección cultural  emigrante en su tierra de acogida y en concreto de la dominicanidad es el objeto de análisis del libro presentado esta semana en la Casa de América, obra de la periodista Doris Araujo, a la que tuve entre mis alumnos cuando llegó a España hace una década. 
La gestión cultural y la proyección de la dominicanidad en el exterior es el título de este documentado ensayo, del que recomiendo su lectura, a través del cual se puede uno hacer una cabal comprensión de los enormes efectos positivos del hecho migratorio, generador de riqueza cultural, tanto para el propio colectivo como para todos aquellos que los rodean, viéndose  beneficiados de su influjo. Las sociedades actuales, definidas por una globalización que puede aportar enormes réditos en el ámbito cultural, son, y lo serán aún más en el futuro, reflejo de unas identidades múltiples que generan diversidad enriquecedora.

 

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                               Juan José Echevarría, Olivo Gutiérrez Huertas, Doris Araujo y Daniel Tejada.
Tal prosperidad debe, eso sí, asentarse sobre bases sólidas, garantizando la sostenibilidad de los proyectos culturales propuestos, análisis que centró la intervención del embajador dominicano en Madrid, Olivo Rodríguez Huertas, incansable dinamizador de la presencia de República Dominicana en España. Preocupación que también vertebra el libro de Doris, publicado por Acudebi, cuyo presidente, Daniel Tejada, moderó el acto de presentación de un ensayo que es ya una referencia sobre la proyección cultural dominicana en el exterior. 

 

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Daniel Tejada, de ACUDEBI, y Juan José Echevarría, Sully Fuentes y Ana Lucía Ortega, de ACPI, junto a la autora Doris Araujo.

Presentan en Madrid ensayo “La Gestión Cultural y la Proyección de la Dominicanidad“de la periodista Doris Araujo

Escritora y Pte Acudebi

 

Nota de prensa

Madrid, España.- La Casa de América acogió el pasado 21 de febrero la  presentación del libro “La Gestión Cultural y la Proyección de la Dominicanidad hacia el Exterior”, primer ensayo de la periodista y gestora cultural dominicana Doris Araujo, establecida en España hace 10 años.

 

Este libro completa la colección literaria realizada por la Asociación Cultural y de Cooperación al Desarrollo Biblioteca República Dominicana ACUDEBI y contó con la participación del Exmo. Embajador de la República Domicana ante el Reino de España, Olivo Andrés Rodríguez Huertas, Daniel Tejada, presidente de ACUDEBI, Juan José Echevarría, Vice-Presidente de la Asociación de Corresponsales de Prensa Iberoamericana y Doris Araujo, autora.

Mesa

La motivación y la presentación del libro estuvo a cargo del embajador, Don Olivo Rodríguez Huertas, quien enfocó tres aspectos  importantes:  primero describió la  estructura del ensayo  el cual analiza los flujos migratorios de la comunidad dominicana y sus raíces y  manifestaciones culturales, segundo explicó brevemente los procesos históricos que han dado origen a la cultura dominicana y la aplicación de políticas aplicadas a la gestión cultural y por ultimo; resalta el gran aporte y recomendaciones, como la cibercultura como una herramienta que permite proyectar y difundir  acciones  que ponen en valor la marca país.

 

La periodista Doris Araujo, agradeció  a todos los presentes, de manera muy especial a Casa de América, la Embajada, el Consulado, ACUDEBI, y a las asociaciones dominicanas por su colaboración. “Este ensayo es un aporte para seguir proyectando la cultura dominicana en el exterior, dar lo mejor que tenemos para una mayor integración con el país de acogida,  que permita fortalecer así los lazos socioculturales a  través de la gestión y las políticas culturales”, expresó con emotivas palabras.

 

Daniel Tejada  fue el moderador de la puesta en circulación, aprovechó para resaltar  que este libro recoge, tanto interpretaciones y valoraciones de la cultura en sus nuevas manifestaciones, como los esfuerzos de los entes sociales y estatales, para construir y trabajar el proyecto cultural.

Juan José Echevarría, Vicepte de ACPI; el Presidente de ACUDEBI y el Presentan en Madrid ensayo “La Gestión Cultural y la Proyección Dominicanidad“de la periodista Doris Araujo, en la Casa de América con asistencia del Exmo. Embajador de la República Domicana ante el Reino de España, Olivo Andrés Rodríguez Huertas.

“En este ensayo la autora trata de reflejar la evolución, aportes y expectativas de la cultura en el exterior y las preocupaciones que conlleva el quehacer cultural. Investigación, entrevistas y análisis son los instrumentos con los que la autora construye este ensayo que desde ya, es una referencia imprescindible de la experiencia emigratoria de nuestro pueblo, y parte insoslayable de la bibliografía de la diáspora “. Concluyó con estas palabras luego de felicitar a la escritora, por este extraordinario y necesario ensayo.

 

El catedrático y vice-presidente de la ACPI, el doctor Juan José Echevarría, hizo lectura de la biografía de la autora  resaltando el desarrollo profesional de Doris Araujo desde su llegada a la Universidad Internacional de Andalucía, lugar  que la acogió a su llegada a España.

 

Este encuentro cultural, contó con la asistencia del cónsul General de la República Dominicana en Madrid,  Rafael Acosta,  miembros del cuerpo diplomático y consular de de la República Dominicana ante el Reino de España, el cantautor Víctor Víctor, quien es también ,Asesor Cultural de la Presidencia de la República Dominicana, Teresa Cañedo, catedrática del Departamento de Historia de la Universidad Alcalá de Henares, Arturo de las Heras, Director del Centro de Estudios Financieros, Sully Fuentes, presidenta de ACPI,  miembros de ACUDEBI, representantes de partido políticos, empresarios, asociaciones dominicanas y miembros de la prensa.

 

La puesta en circulación del ensayo “La Gestión Cultural y la Proyección de la Dominicanidad hacia el Exterior” se enmarca en la programación de las fiestas Patrias y  del Festival Cultural Hispanoamericano.

Asistentes Presentacion

La liturgia de las horas

depoesiaIberoamericana

 

Por Jorge de Arco

 

Desde que en 2001, obtuviera el premio Adonáis con “Una interpretación”, Joaquín Pérez Azaústre (1976) ha editado otros cinco poemarios -“Delta” (2004), “El jersey rojo” (2006, Premio Internacional Fundación Loewe Joven”), “El precio de una cena en Chez Maurice” (2007), “Las Ollerías” (2011, Premio Internacional Fundación Loewe) y “Vida y leyenda del jinete eléctrico” (2013 Premio Internacional Jaime Gil de Biedma)- reconocidos con prestigiosos galardones y bien valorados por la crítica.

 

     Ahora, en su nueva entrega “Poemas para ser leídos en un centro comercial” (Fundación José Manuel Lara. Vandalia Sevilla, 2017) explica el poeta cordobés que dio inicio a esta lírica aventura, cuando paseando por un centro comercial, tuvo la impresión de estar atravesando las ruinas rutilantes de nuestra memoria sentimental. Por eso, no es casual la cita de Barry Brummett que sirve de pórtico: “Los centros comerciales son instrumentos retóricos de la cultura capitalista, textos retóricos gigantes”.

 

El volumen, si dividido en siete apartados -“La edad de oro”, “Salas abandonadas”, “Cine épico”, Sesión de tarde”, “Edición para coleccionistas”, “Agencia de viajes” y “Liquidación por cierre”-, viene signado por una común intención, por un hilo temático que nace desde un espíritu que quiere y necesita alzarse para contemplar desde un espacio distinto la confusión reinante en este nuevo siglo.

Y así puede adivinarse desde el primero poema del volumen, “Petrópolis”:

En esta habitación de hotel no soy un hombre,

ni soy un hombre más, ni un único hombre,

ni mucho más que un hombre a punto de morir.

El espejo del baño me muestra un hombre muerto,

que ya sabe que ha muerto,

que planeó la liturgia de las horas contadas

y las pocas palabras que aún podré escribir.

 

     La alternancia de la prosa y el verso, el uso de referentes cinematográficos y de aspectos autobiográficos, la expresión cotidiana y meditativa, el aroma nostálgico y futuro de los versos…, se conjugan de forma precisa y conforman un conjunto unitario, de solidaria condición vitalista:

Y pensar que esta noche voy a tenerte aquí,Portada

que vas a estar aquí como un vuelo de hojas

que silenciosamente hubiera huido del día

con su espiral pequeña, con su abrigo menudo

y la discreción pura de un diamante de aire.
Secretos de una piel, reverberación blanca,

mecánica de hielo, no hay sangre en la nevera

ni ningún testimonio sobre el sabor de un hombre.

Si entras por la ventana, porosidad en apuros,

camisones de lluvia con levedad aparente

mientras bailas descalza con cerezas de postre,

destaparé la caja de metal azulado

para que entres y duermas, y descanses.