Mercedes Roffé, el rostro en el espejo

depoesiaIberoamericana

 

Por Jorge de Arco

 

Mercedes Roffé (Buenos Aires, 1954) lleva décadas entregada al ámbito de la poesía. Tiene en su haber doce poemarios y está considerada una de las voces más destacadas de la actual lírica argentina. Ahora, ve la luz “Las linternas flotantes” (Madrid, 2017), una oportuna reedición de este libro de Roffé, el cual tuviera ya su primer bautismo en 2009.

 

La poetisa bonaerense escribe:

 

El poema es el rostro en el espejo

más verdadero que el rostro y que el espejo.

El poema es el flujo de la sangre

más allá del cuerpo

(…)
El poema es el ritmo de lo otro en mí

más allá de mí, siempre más allá.

 

Y, precisamente, desde ese azogue revelador va alumbrando un decir que se hace brasa, nostalgia, remembranza. La distancia que roza sus párpados se torna reencuentro y la presencia cambiante de la realidad busca la raíz ensoñadora de la palabra más sincera.

Su entorno es una hilera de cromáticas sensaciones donde se conjugan “el azul del azul” o el “verde vida del prado”, mientras la luz que alienta los versos salpica la febril mudanza de lo que ayer fue palpable:
Un álgebra superior

equipara

el día y la nocheMercedes Roffé... Portada

lo que será y lo que ha sido

lo que vendrá y el origen

sereno de las cosas

tumulto y paz

convulsión y mar calma

la realidad se ofusca

           [en el retorno.

 

La multiplicidad del verbo de Mercedes Roffé permite al lector sumergirse como un ilusionista en el lado desconocido del tiempo y del espacio. El yo lírico devela las estancias íntimas por las que pasea su conciencia y dibuja un detallado mapa de sus silentes sentimientos.

Hay preguntas que surgen como fogonazos de incertidumbre y que parecen no encontrar respuesta sino detrás de las umbrías madrugadas:

 

¿El amor será al cuerpo

lo que la contemplación

                      [al alma?

¿Ese sosiego?

¿Esa intuición?

del todo en el instante?

¿Ese relámpago en el que

lo real se revela

acorde con su eco?

¿Será aquel hiato en

     [el fluir del tiempo

el único hogar y

    [patria verdadera?

 

Los veinte poemas que integran el conjunto retratan el fuego y el olvido, la sombra y la sangre, la máscara y el horizonte donde las reminiscencias de la vida cobran trascendente tentación.

En su prefacio, afirma Ángeles Mora: `Las linternas fotantes´ es un libro que quiere ser total y al mismo tiempo particular, que arrastra, que nos presenta una especie de ontología de nuestro mundo, de nuestro ser, desde el origen y la infinitud del universo”.

 

Un volumen, al cabo, ungido por el poder del amor, por la insistencia y el misterio de la palabra extendida en sus cinco sentidos:
Ese vaivén

Esa duda que insiste

somos

Esa esquirla clavada en el costado

del ángel que nos guarda.

Cuando duele el recuerdo

depoesiaIberoamericana

 

Por Jorge de Arco

Contactar con el autor: jorgedearco@telefonica.net

 

Bajo el título de “La fábrica” (Devenir. Madrid, 2017), ve la luz el primer poemario de Borja Campo Alange. Este madrileño del 79, ya tiene en su haber dos novelas, “La vida epifita” (2012) y “Séale la tierra ligera” (2014)

En este su bautismo lírico, expone un tejido de homogéneas reflexiones, de vívidas experiencias, de sólidas creencias, que devienen en un mapa íntimo y trascendido. Su viaje interior se rodea de un expreso deseo por reconocerse al par de su conciencia y anudar el tamaño de su espacio y de su tiempo a la mudanza del alma:

 

Y acepto mi presencia más allá del sistema,

de la memoria.

Mi mundo supera mi lenguaje.vasar poetico jdArco

`¿Cómo probarlo?´, dirán.

 Y yo contesto con la ventaja

de la poesía

(…)

`La materia prima no es la palabra,

ni la partícula.

La materia prima soy yo´.

 

Dividido en tres apartados, “Materias primas”, “Productos terminados” y “La fábrica”, el volumen mantiene una anímica eficacia, una sugerente tensión, que contribuye a  que el lector se aproxime con mayor fluidez a su ulterior mensaje. Los ecos de una palabra transformadora e inquietante, sobrevuela buena parte de estos poemas en donde anidan una luz vulnerable y un universo solidario.

Con una voz sostenida en una significativa narratividad, el sujeto lírico se va inquiriendo sobre la existencia, sobre la verdadera libertad que rodea su ser. Preguntas, al cabo, que encuentran -o no- respuesta, pero que le sirven como desahogo humano y necesario:

 

¿Puede ser, dime, puede ser un eco

 este grito

 este llanto

esta cura

esta herida

este sin nombre

consentido?.

 

En su “Poética”, Julio Cortázar dejó cincelado este personal pensamiento: “La poesía prolonga y ejercita la oscura e imperiosa angustia de posesión de realidad, esa licantropía ínsita en el corazón del hombre que no se conformará jamás –si es poeta- con ser solamente un hombre”. Campo Alange parece sentirse deudor de la máxima cortazariana, pues su discurso crece unido a una verdad que no cede y que profundiza en una materia candente, muy próxima a su palpable cotidianeidad. Su verbo se expande y se derrama de forma valiente, y se torna dador de una certidumbre reveladora:

 

Que no es un fracaso darnos cuenta

[de que no podemos cambiar el mundo.

 Que es vida no conseguir casi  nunca

[lo que queremos.

 Que duele el recuerdo

[a causa de la eternidad del presente.

 

La espiritualidad del amor y el peso de la memoria se alinean, a su vez, en estas páginas y se hacen temática recurrente. La detenida observación de cuanto gira en derredor de Dios y de la naturaleza sostienen, también, un ámbito que desvela la quimera de cuanto el poeta madrileño reescribe en su corazón.

 

En suma, un poemario  intenso y atractivo, ajeno a oropeles y que signa en su interior los acentos de un escritor de hondo aliento:

 

Tan sólo en esta fábrica de versos

 en la que espero, y tú me esperas, y nos

cierne el sentido último, estar quiero,

solos, tú y yo.

Entre las flores frías – Nuria Barrios

depoesiaIberoamericana

 

Por Jorge de Arco

 

    Con “La luz de la dinamo” (Fundación José Manuel Lara. Colección Vandalia. Sevilla, 2017), Nuria Barrios obtuvo el VII premio de poesía iberoamericano “Hermanos Machado”. La autora madrileña suma con éste su tercer poemario, tras “El hilo del agua” y “Nostalgia de Odiseo”, editados en 2004 y 2012 respectivamente.

A la naturaleza circular del poemario obedece, precisamente, su título, así como al incesante girar de las ruedas de la bicicleta, las cuales resultan familiares y evocadoras para el sujeto lírico.

Atravesado por tres temas fundamentales, la infancia, el amor y la muerte, el decir de Nuria Barrios se vertebra desde una óptica de intencionada transparencia. Su verso discurre sereno, sin alteraciones y remite a una semántica amatoria, reveladora:

 

Yo antes quería todo

ahora nada significa lo mismo.

Me perdí

no sabía dónde estaba

te decía perdida en ti

tú lo negabas

en ti sólo estabas tú.

Yo había desaparecido

olvidada de mí.

Sin mí, vacía de sí

la realidad vibraba.

 

Las cicatrices del corazón y la dicha que alimentó el alma se tornan protagonistas de buena parte de estos textos, que se mueven entre la luz y la penumbra. Los escenarios que antaño fueran cobijo amante son ahora refugio para una realidad distinta, adulta. Los años cumplidos dibujan una verdad construida sobre la experiencia, un mapa íntimo del que brotarán más recuerdos que sorpresas:

 

Hoy

que por siempre ya serás pasado

Portada del VII Premio Iberoamericano de Poesía Hermanos Machado
Portada del VII Premio Iberoamericano de Poesía Hermanos Machado

conjuramos tu futuro en nuestro presente

y en tu cuerpo inerte insuflamos vida

rescatada la flor de tu carne

entre las flores frías

más tu muerte devora el Tiempo

y fosiliza nuestro aliento

igual que insectos

    [atrapados eternamente

en el interior dorado

de una gota de resina.

 

      La poetisa madrileña recupera su niñez a través de la revisión de antiguas canciones infantiles. El eco de sus melodías, de su mensaje, tiene aquí un espacio novedoso para su relectura. Los protagonistas familiares también ocupan su antiguo lugar y los paisajes que sostuvieron el sabor pretérito vuelven a pintar los colores presentes. Ese retorno vivencial suena así:

El cocherito leré

la invitó a la botica, leré

para que el boticario, leré

le diese pastillas.

 

A comprar pastillas, leré

para el mareo, leré

Gretel va y viene, leré

sentadita en el coche.
 

Un poemario, en suma, que se adentra en el denso espacio de la vida, en el latir incesante de la esencia humana y que recorre de parte a parte la reflexiva liturgia de los anhelos, el hechizo dorado del destino, la rayuela última de la existencia:

 

Separar la piel de la vida

no hablo de mudar la piel

sino de eliminarla.

 

 

Raíces de la luz necesaria

depoesiaIberoamericana

 

Por Jorge de Arco

 

Más de cuatro décadas lleva Xavier Seoane (1954) dedicado al ámbito de la cultura en sus muy distintas expresiones. Escritor, profesor, conferenciante, articulista, comisariado de exposiciones…, su pasión por el mundo artístico y literario se ha mantenido constante a lo largo de todos estos años. Y sobre todo en su Galicia natal, donde ha desarrollado la mayor parte de sus actividades.

 

Ahora, la editorial ourensana Linteo, da a la luz una oportuna compilación en versión bilingüe y traducida por el propio autor bajo el título “Elogio del vivir”. El volumen reúne una amplia muestra de trece de los poemarios editados por Seoane hasta la fecha, desde “La nuca del pájaro” (1978) hasta “Espiral de sombras” (2013).

El quehacer del vate coruñés se orilla desde una visión de la existencia en la cual confluyen la celebración del vivir y lo frágil del ser humano ante su finitud. Como es lógico, sus primeros libros se sostienen sobre componentes más gozosos y derraman un verso liberador y cómplice. Tal y como puede leerse, p.ej., en su libro “El canto de la tierra” (1987):

Portada Raíces....

Ved

la transparencia

el aire

olas cubren montañas

valles se abren al mar

el amor es diadema

de inmensidad

como fruto sonámbulo

resplandece el rocío en el huerto irreal

la luz radiante pasa acariciando

hombres bestias y aves

 

La amplitud de su obra deviene en una latente variedad temática que escenifica territorios, protagonistas, acordanzas, experiencias…, las cuales se aúnan a la hora de conformar su personal mapa lírico. A su vez, los elementos ficticios, reales, visionarios, alegóricos, quiméricos, vitalistas y amatorios se ordenan de manera coherente y rigurosa para dar cuenta de un cántico de sobria modulación:

Danzaremos.

En el azul danzaremos

Más allá del silencio danzaremos,

detrás del corazón, en la paz de los cielos,

más allá del deseo danzaremos.

 

En su estudio previo, Xosé María Álvarez Cáccamo analiza con precisión las etapas y claves de la poesía de Seoane. Y en él, reconoce hallar “la inteligente selección de adjetivos vitalizadores, el manejo de un léxico culto y rico en matices y la habilidad rítmica”. Todo ello, sumado a las trascendentes características renovadoras que trajo la Generación de poetas gallegos de los 80, de la que Seoane fue parte muy activa.

 

La lírica del poeta gallego tiene un hálito biográfico que hace de su palabra geografía cercana. El tiempo y el espacio que articulan la verdad de sus textos remiten a un relato solidario que retorna al origen y se deja ganar por la vigencia de unos sentimientos plenos de certidumbre:

 

Regálame tus ojos.

Son pétalos que arrastran lentas aguas.

Regálame tus labios.

Son raíces de la luz necesaria.

Deja

que nuestros cuerpos se alcen

a la intacta serenidad de un grito o un disparo.

Regálame el crepúsculo de todas las derrotas,

la más lenta promesa de los días y los años.

 

Cabe destacar también que el tema de la muerte signa en buena medida el conjunto y, aún a sabiendas de que Seoane revela la falta de opciones ante su íntima caducidad, ensaya la manera de asumir y modelar tan complejo trance:

 

La muerte es un horizonte

en el que todos los sueños

pueden cumplirse

cuando la vida no tiene nada que darnos.

 

En suma, una antología elocuente y llena de atractivos, que acerca al lector el decir de un escritor de largo aliento lirico, con “ese misterio insomne y silencioso” que necesita toda buena poesía.

No vivo la cotidianeidad como muchas personas – Daína Chaviano

presentacion

 

Por Ana Lucía Ortega

El mismo día que la EDITORIAL HUSO cumplió un año de vida, la escritora cubana Daína Chaviano (La Habana, 1957) presentó la última de sus obras literarias bajo el sello de esta casa: Extraños Testimonios. Prosas ardientes y otros relatos góticos.

   El Garito de La Central de Callaoen Madrid, se quedó pequeño para albergar a todos los que quisimos escuchar de primera mano las confesiones de la autora, y los avatares de este libro en el cual ha estado trabajando veinticinco años.  Lo comenzó mientras vivía en Cuba —allí estuvo hasta la década de los noventa, cuando se asentó en Miami—, lo entregó a una editorial, pero nunca llegó a ver la luz. Tampoco se publicó en el extranjero. «Pensé que ese rechazo era una desgracia —argumentó la escritora —. Las grandes editoriales no quieren publicar relatos o libros de cuentos. Me decían que los lectores no leen cuentos. Ahora veo que esta demora en publicarlo ha sido una suerte, porque finalmente el libro ha salido con la edición más bella que podía imaginar. Estoy feliz no solo por la acogida del público, sino por el cuidado artesanal, casi de orfebrería, con que se ha trabajado la edición como concepto artístico, tanto dentro como fuera del libro».

Mi lengua materna sigue siendo el español y la riqueza que me proporciona este idioma no la encuentro en el inglés

La ganadora del Premio Azorín de Novela en 1998, por su obra El hombre, la hembra y el hambre, está valorada entre las escritoras más relevantes de literatura fantástica y ciencia ficción en lengua castellana a nivel mundial. Con estos dos géneros se dio a conocer en su tierra natal. Sin embargo, al abandonar la isla, Daína tuvo la necesidad personal de procesar una serie sucesos que vivió. Nació entonces la serie La Habana oculta, donde reseña una Habana, y por extensión una Cuba, que en nada se parece a la de las promociones turísticas ni la literatura. La Habana de Daína está llena de fantasmas y criaturas que no pertenecen al mundo cotidiano, y de sucesos de carácter paranormal o mágico. El Premio Azorín de Novela pertenece a esta serie.

Cubierta del libro (4ª edición)
Cubierta del libro (4ª edición)

Las páginas de esta edición de Extraños testimonios están estructuradas en dos partes: Sacrilegios nocturnos y Prosas ardientes. Dos de los relatos son vivencias reales. Otros se inspiran en objetos, o en situaciones de la realidad fabuladas. La escritora define a algunos relatos como metaficción o metaliteratura, ya que abordan la visión del propio creador, en este caso el autor —ella misma— presentando el arte de escribir. En esta situación se encuentra un cuento corto, narrado en primera persona, donde un escritor cada vez más histérico quiere que un personaje haga ciertas cosas, cuando en su lugar hace otras totalmente distintas al papel que tiene asignado en la historia. Hay otros textos que por su forma son experimentales y pueden calificarse como juegos narrativos.

Creo en la memoria genética y en la reencarnación. Y no me importa lo que otros piensen de mí por esto.

El cuento “Vida secreta de una mujer loba” se incluye en el género que la escritora cataloga como prosas poéticas. En él, la autora fantasea con el mundo interior de la mujer. Este relato, personalmente, me parece un ensueño de una sutileza impresionante, y al leerlo, repaso mentalmente la declarada obsesión de Daína con la prosa: «Reviso miles de veces… cambio las palabras una y otra vez… tan es así que, cuando se hacen nuevas ediciones de mis libros ya publicados, siempre vuelvo a cambiar algo. Este libro, sin embargo, es una excepción porque tuvo veinticinco años de trabajo. Después de buscar, una y otra vez, los adjetivos más exactos, los verbos más precisos, finalmente veo que no puedo cambiarle ni una coma más».

La influencia de un escritor es una pregunta recurrente en cualquier presentación o entrevista. Daína refiere que en este libro, las suyas provienen de Edgar Allan Poe, de María Luisa Bombal y de Lovecraft. Leer a Margaret Atwood en inglés favoreció que intentara pulir su prosa para conseguir la misma transparencia y pureza que halló en los textos de la autora canadiense.

La autora de esta entrada junto a Daína Chaviano el día de la presentación de la obra en La Central de Callao.
La autora de esta entrada junto a Daína Chaviano el día de la presentación de la obra en La Central de Callao.

Me resulta interesante conocer el proceso de creación de un escritor. En el caso de Daína, supuse que tendría un carácter extremadamente intenso, dados los temas de sus obras. En ella, nace de diferentes situaciones o escenarios. Podría ser un sueño, una escena que ve, una imagen gráfica o una frase que pilla al vuelo y que se puede convertir en el título de una novela. Así salió Fábulas de una abuela extraterrestre. La autora lo expresó así:

«Quise imaginar qué clase de fábulas podría contar una extraterrestre que fuera abuela, y guardé esa frase entre las ideas de títulos que tenía. Un buen día, de pronto, me llegó la imagen de una mujer vestida con un ropaje de velos, huyendo a lomos de un caballo… Mientras ella cabalgaba, los árboles iban desgarrando sus ropas… Ahí empezó el embrión de la novela».

«Normalmente, cuando termino un cuento o una novela, lo dejo reposar, hornear, y después de un tiempo, regreso a él y lo miro con otros ojos. (…) Lo trabajo muchas veces, hago miles de versiones, lo reviso, vuelvo a imprimir y eso lo hago innumerables veces (…) Esta última novela que acabo de entregar ha sido un trabajo de diez años…».

 

Sueño cada vez menos con Cuba. Y cuando sueño con ella, tengo pesadillas.

 La última novela a la que se refiere Daína Chaviano es un thriller histórico donde no aparece la Cuba presente, que es el escenario donde más se concentran los escritores de su generación. Ella —nos descubre— no desea limitarse a revivir traumas; por el contrario, quiere buscar explicaciones de lo que les ha ocurrido como país, no solo a través de elementos sociales y políticos, sino también explorando esa otra parte de la realidad donde caben la psicología y su relación con la magia, la mitología y los elementos paranormales. «Los nativos de culturas primitivas conviven con dioses y seres mitológicos que forman parte de sus vidas. Sus dioses son tan reales como sus madres o sus padres. Esa relación entre magia, mito y realidad, conforma (entre otras cosas) las características de una nación y crea las bases de lo que será la psicología de ese pueblo. Es algo que ocurre en todos los países. La novela que saldrá próximamente, donde abordo estos temas, será la última del ciclo La Habana oculta. Creo que no tocaré más a Cuba durante un tiempo. En estos momentos, me interesa más el destino del planeta donde vivimos que ciertos países o regiones. (…) Cada vez estoy más en contra de las divisiones geográficas o políticas, lo cual no quiere decir que proponga renunciar a las particularidades de cada cultura. Tenemos que disfrutar de la riqueza cultural del otro. Pero me interesa más la suerte del mundo y del ser humano, como un todo».

Sus novelas recogen muchas experiencias vividas y muchas maneras de ver la realidad. Ella no vive la cotidianeidad como el resto de personas. «Creo que mi mente funciona de manera diferente. Ahora mismo estamos aquí, en una librería con paredes cubiertas de ladrillos. Muchas personas se quedarían con esa primera visión. Yo tengo la costumbre de mirar mi entorno y tratar de ver lo que otros no ven, o de verlo de una manera distinta (…) Por ejemplo, a veces voy por la calle y de pronto la gente comienza a parecerme muy extraña. El mundo que me rodea se vuelve raro, y me digo a mí misma: “Si yo fuese un extraterrestre infiltrado entre esta gente, ¿cómo vería este planeta?” Y empiezo a percibirlo todo de manera muy distinta, con una especie de distanciamiento y de extrañeza, como si lo viera por primera vez».

Seguramente Daína conocerá la historia del edificio madrileño donde tuvo lugar la presentación de Extraños testimonios, revelada por el suplemento cultural Babelia del diario EL PAÍS. Aquí estuvo la primera delegación de Cuba fuera de la Isla, cuando se independizó de España. Posteriormente, a finales del siglo XIX, el edificio era una casa familiar con su propia capilla que ocupaba el sótano, el mismo que albergó un secadero de tabaco en tiempos que la habitaron los cubanos, y ahora acoge “El Garito” con sus paredes de ladrillos a la vista, en la estrecha calle Postigo de San Martín, que esconderá no pocos secretos, entre esos adoquines que pisamos los mortales, sin darle ninguna importancia.

Estuve tentada a preguntarle a Daína si en la noche de la presentación, ella percibió algo peculiar entre aquellos ladrillos que rodean “El Garito”. No lo hice, porque temí que revelara el germen de alguna nueva obra, que quizás algún día tendremos la ocasión de disfrutar sus lectores.

Comparto el booktrailer del libro realizado por Liuba Cid que se estrenó en esa presentación, y tiene Huso Editorial en su website. Espero que lo disfruten y a continuación, debajo del vídeo, no se pierdan algunas anécdotas de esa tarde:

 

Foto destacada: De izquierda a derecha, Mayda Bustamante, directora de Huso Editorial, la autora Daína Chaviano y Javier Velasco quien tuvo a su cargo la presentación.

Anécdotas de la presentación

Sobre Los mundos que amo, la autora responde a un lector asistente a la presentación, que le pregunta sobre el carácter autobiográfico de la obra (Alfaguara, 2004. Fecha de publicación original 1980)

«Recuerdo vívidamente el momento en que subí la escalera que llevaba a la azotea de mi casa, después de oír los ruidos. Cuando fui a abrir la puerta, de pronto sentí un terror que ahora pienso que fue inducido, porque no era racional. Bajé corriendo hasta mi cuarto, me cubrí la cabeza con la sábana y me dormí al instante. Al día siguiente, cuando desperté, me sentí rara, como acatarrada, como si hubiera pasado mucho frío. Y me acordé de haberme despertado en medio de la noche, de haber visto una figura en mi cuarto, apoyada al marco de la puerta que daba al pasillo, y de haberme vuelto a quedar dormida en mi cama. Todo eso es real. Lo que conté en el relato, que ocurre después de sentir los ruidos en la azotea, puede que haya sido imaginación, pero puede haber sido cierto. No sé. He leído mucho sobre recuerdos borrados después de ciertos encuentros cercanos. Cuando me levanté, sentí la necesidad de escribir sin parar todo lo que me venía a la cabeza después de esa experiencia. Escribí y escribí lo que recordaba, y el resto salió solo, de manera casi automática. Mucha gente, después de leer lo que describo sobre el viaje a Tiahuanaco, me ha dicho: ¿Cómo pudiste describir tan bien ese lugar? Es un misterio para mí misma».

A la pregunta de otro asistente sobre el motivo de que los escritores cubanos contemporáneos, pese a vivir fuera de Cuba, sigan incluyendo a la isla en todas sus obras, Daína responde: «Mi caso no es exactamente así. Bueno, es y no es. Pero en términos generales, creo que esa obsesión es una manera de exorcizar, de liberarse de los traumas reviviendo o reelaborando lo vivido, es una especie de terapia. Creo que el cubano, en general, está traumatizado de muchas formas. Yo he tratado de liberarme de eso. En mi novela más reciente —La isla de los amores infinitos es tan importante la historia que nace en España, como la parte africana y la china: las tres etnias más importantes que conforman la identidad cubana, pero no la Cuba contemporánea en sí (…)».

Además de indagar sobre su proceso creativo, yo misma quise saber si la autora tiene predilección por alguna de sus creaciones y me respondió con una rotunda lógica: «No tengo ninguna. Todas tienen un pedazo de mí. Es como peguntarle a una madre a qué hijo quiere más. Los amo a todos de formas diferentes».

En la foto, junto a Mayda Bustamante, directora de la editorial, viendo el book trailer realizado por Liuba Cid que se estrenó en esa presentación.
En la foto, junto a Mayda Bustamante, directora de la editorial, viendo el book trailer realizado por Liuba Cid que se estrenó en esa presentación.

Otro de los asistentes a la presentación en El Garito, le preguntó a la escritora cubana por el papel de la mujer en la literatura:

  • Pregunta: El semanario de mayor tirada en España sacaba el domingo que los tres pilares de la literatura eran el señor Javier Marías, Mario Vargas Llosa y Pérez Reverte. Hace diez, quince años, esta portada seguiría siendo la misma porque no hay relevo generacional y no hay una mujer en la aportada. ¿Cuál debe ser el papel de la mujer en la literatura?
  • Respuesta: Pues el mismo que tiene el hombre, en todos los niveles, no solo en el arte. Hay mujeres que han sido inventoras y nunca se las menciona. En la literatura pasa un poco eso. (…) Pienso que se ha minimizado el papel de la mujer, de la escritora. Una de las virtudes de la editorial Huso es que está rescatando la obra de muchas escritoras interesantes que han sido olvidadas o relegadas por la historia o los prejuicios (…)

Publicado inicialmente en WEBPERIODISMO

Con una brisa del norte

depoesiaIberoamericana

 

Por Jorge de Arco

 

     Bajo el título de “Nortes” (Norbanova. Madrid, 2016), se edita el tercer poemario de Antonio Linares Familiar. Este salmantino (Peñaranda de Bracamonte, 1962) afincado en Madrid, lleva años alternando su labor docente con su actividad lírica y traductora.

 

En 2011, veía la luz “El perfil de la torre”. En esta entrega, Antonio Linares apoyaba su contemplación sobre un tiempo distinto y renovador, y sus ojos se detenían en los perfiles y las luces de una Naturaleza fraternal y sanadora:

 

La mirada se torna familiar

ante el diálogo de las piedras;

los días caen entre los surcos

arados con sal de lagrimas

bajo un sol en agonía,

mientras, ajeno a mi caminar,

busco una flor azul.

 

Ahora, en “Nortes”, la “flor” sobre el que pinta su cotidianeidad, se va plagando de incertidumbres, de ausencias, de aguaceros, de nombres, de soledades, de insomnios… que susurran junto al corazón la llama del tiempo inexorable.

La memoria se derrama y se recuesta en los silencios que sirven de reflexión a un yo poético esperanzado si descreído:

 Nortes portada

Miro hacia donde no estoy

y descubro una figura

perdida en la esquina de la edad:

con una señal me indica

trazos de mi sombra y

con una brisa del norte

los arrastra hacia una escalera de caracol

y nos reúne a la mesa

par diluirnos en este momento.

 

 

En el decir del vate salmantino se funden elementos de indudable interés: un personal simbolismo, una íntima reflexión sobre el  ceremonial de la existencia y una visión realista y, en cierta medida, descarnada, sobre la finitud del ser humano. Elementos, al cabo, que se conjugan de manera solidaria bajo una luz común y reveladora.

 

Dividido en cuatro apartados, “Norte de lugares y memorias”, “Norte de las convicciones”, “Norte de los silencios” y “Norte de la (in)con(s)ciencia”, el volumen va trazando un mapa de andanzas y remembranzas, de soles y lunas, de  pavesas y llamas.., que sostienen las pretéritas y las vigentes vivencias que conforman el día a día del poeta:

 

Aquí ahora, asumo los requisitos de estar vivo.

Injerto mi alma en su cauce,

disuelvo los miedos en la esperanza

para que mis cenizas en alguna mirada

sean viento, lluvia, árbol, o una lágrima.

 

Después de leer -y releer- los versos de Antonio Linares, he recordado, al poeta suizo Hans Grapp, quien dejara escrito en su libro “Monólogos del tiempo”: “Mi Norte no tiene fronteras./ Mi Norte es una herida,/ una palabra huérfana./ Mi Norte es el rincón de mis anhelos”.

Los anhelos, sí, las inquietudes, las preguntas, que van surgiendo al hilo de estas paginas, conforman el universo almado de un escritor de palabra viva y verdadera, honda y  desnuda, que pugna por salir ileso de la desigual batalla contra la vida:

Escucha a las urracas,

graznan mis pecados

más allá de esta copa

que se vierte sobre mi tumba.

 

ACUDEBI y ACPI presentan el libro del escritor dominicano José Rafael Laine Herrera

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“Nuestras instituciones culturales  y de  comunicación participan de manera conjunta para promover más allá del territorio dominicano parte del patrimonio cultural, con la presentación en territorio español de la obra histórica:Colosal Guerra dominico – española 1963-65, de la autoría de José Rafael Laine Herrera”.

 

Madrid, España. La Asociación Cultural y de Cooperación al Desarrollo Biblioteca Dominicana (ACUDEBI) y la Asociación de Corresponsales de Prensa Iberoamericana, ACPI, presentaron el libro “Colosal Guerra domínico-española 1863-65”, del escritor dominicano José Rafael Laine Herrera, en un acto que  contó con la participación de catedráticos, escritores, poetas, diplomáticos y miembros de la prensa dominicana y española.

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El acto cultural se desarrolló en la sede  de ACPI, en el Centro Internacional de Prensa, ubicada en la calle María Molina Nº50, presidido por Sully Fuentes, presidenta de la Asociación de Corresponsales de Prensa Iberoamericana, Daniel Tejada presidente de ACUDEBI, José Rafael Laine Herrera,  Alejandro Arvelo, Doctor en Filosofía,  Tomás Bethencourt Machado, Doctor en Ciencias de la Información, Juan José Echevarría, Doctor en Ciencias de la Información e historiador además de vicepresidente de ACPI, Ligia Reid Bonetti, Ministra  Consejera de la Embajada Dominicana ante el Reino de España, Ana María Céspedes, vicepresidenta de ACUDEBI, Luis Alfonso Escolano Giménez, Catedrático e Historiador,  miembros de la directiva de ACUDEBI, y Sanchenka Santos, representante del Centro Cultural Juan Boch en Madrid.

Sully Fuentes, presidenta de ACPI, hizo una  breve  introducción al evento, resaltando la oportunidad  de compartir  temas  culturales  iberoamericanos, como una  manera  de estrechar lazos de integración y de hacer sinergias con otras instituciones que tengan en común temas  de investigación relevantes sobre Iberoamérica.

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Daniel Tejada presidente de ACUDEBI, durante su disertación hizo lectura de la biografía  del autor del libro, José Rafael Laine Herrera, aprovechó la oportunidad para expresar, que ACUDEBI, está en la mejor disposición de  servir  como espacio de organización y difusión de la literatura dominicana en el exterior y participar además en foros  y  conferencias sobres  temas  de interés cultural de la República Dominicana  y España.

La presentación de la  obra histórica estuvo a cargo de Filósofo y director del Taller Literario de ACUDEBI, Doctor Alejandro Arvelo Polanco, quien destacó el trabajo realizado por el autor, trabajando cuidadosamente las fuentes  y contactando los  hechos en sus contextos sin perder ni un detalle.

Daniel Tejada Presidente de ACUDEBI, Alejandro Arvelo, autor del libro, Tomás Bethencourt, Juan José Echevarría estaban entre los integrantes de la Mesa de dialogo.
De izda a dcha en la Mesa: Daniel Tejada presidente de ACUDEBI; José Rafael Laine Herrera, autor de la obra; Alejandro Arvelo, Doctor en Filosofía, Sully Fuentes, presidenta de la Asociación de Corresponsales de Prensa Iberoamericana, Tomás Bethencourt Machado, Doctor en Ciencias de la Información y Juan José Echevarría, Doctor en Ciencias de la Información e historiador además de vicepresidente de ACPI.

Alejandro Arvelo revela que José Rafael  Laine Herrera aporta un documento acabado que muestra la  sangrienta guerra de Restauración. “A lo largo de este interesante trabajo encontramos un análisis de la administración española en su antigua colonia, la cual fue una de las más apreciada joya de las Antillas por espacio de tres siglos para España. Por si ello no bastara, el autor narra algunos acontecimientos en España de la época isabelina, relacionado con el proceso de anexión, como fue la famosa revolución de 1854 y la intervención de un héroe anónimo llamado Rafael María Baralt”.

 

Continúa Arvelo describiendo que España perdió alrededor de 18 mil soldados peninsulares, además de otros 12 mil entre dominicanos, cubanos y portorriqueños que apoyaron la corona, de la parte revolucionaria los caídos en combates oscilan entre 5 y 6 mil hombres. “A pesar de lo sangriento que llegó a ser este colosal conflicto bélico entre dominicanos y españoles, ambos bandos firmaron la paz en un tratado llamado “El Carmelo”, sin albergar rencor, y sin romper los antiguos lazos de sentimientos de amor entre ambas naciones”.

 

DANIEL tejada PTE de ACUDEBI
De izda a dcha: El Presidente de ACUDEBI Daniel Tejada, Tomás Bethencourt, Sully Fuentes y el autor del libro José Rafael Laine Herrera.

Durante la presentación del libro  “Colosal Guerra Dominico-Española 1963-65, su creador, explicó a los presentes las diferentes fuentes que durante ocho años consultó para culminar esta exhaustiva investigación

.

José Rafael Laine Herrera, resaltó que los hechos históricos sobre la guerra de la restauración son un estudio donde narra los hechos sin llegar a herir sensibilidades destacando que la guerra dominico-española tuvo como origen o punto de partida la reincorporación de Santo Domingo a la corona española en 1861, porque no fue un acto espontáneo del pueblo, sino el querer de los políticos de turno que fue teniendo la nación dominicana en sus primeros 17 años de existencia como Estado. Además explicó que la razón que forzó a los gobernantes de aquella época a buscar el apadrinamiento de una potencia militar más poderosa que Haití, fue la enorme presión del ejército haitiano que a toda costa quería recuperar el territorio del que fue expulsado en 1844.

 

El encuentro cultural contó con la moderación de la Periodista Doris Araujo, quien  es secretaria de ACUDEBI._MG_6371RG (1) Al finalizar el acto el escritor hizo entrega de un ejemplar a las dos asociaciones  y compartieron un vino español entre los presentes.

 

 

José Rafael Laine Herrera es de nacionalidad dominicana, ex columnista del periódico La Guarnición, diario perteneciente al Ejército Nacional de la República Dominicana, en su sección de efemérides patrias. Licenciado en Historia, Arte y Crítica, de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, con estudios además del idioma francés, en la Alianza Francesa.

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Fotos: ACUDEBI y ACPI

Presentación del Libro “Colosal guerra dominico española 1863-65”

 

Mañana, viernes 31 de marzo, se presentará el libro del escritor dominicano José Rafael Laine Herrera en la sede del Centro Internacional de Prensa de Madrid.

La presentación del libro “Colosal guerra dominico española 1863-65” estará a cargo de Alejandro Arvelo, Director del Taller Literario de ACUDEBI y tendrá lugar a las 15.30 horas.

La presentación de la Mesa la realizará la Presidenta de ACPI, la periodista y escritora Sully Fuentes. Entre los asistentes contaremos con la presencia del Doctor de Ciencias de la InformaciónTomás Bethencourt Machado, Juan José Echevarría, Doctor en Ciencias de la Información e Historia y Vice presidente de ACPI, Daniel Tejada, Presidente de ACUDEBI, Ligia Reid Bonetti, Ministra Consejera de la Embajada Dominicana ante el Reino de España, Rafael Acosta, Cónsul Dominicano en Madrid y  Ana María Céspedes, Vice- presidenta de ACUDEBI, entre otras personalidades.

También asistirán Luis Alfonso Escolano Giménez, Gran Historiador del RD y otros miembros de la prensa y público en general.

Durante el transcurso de la actividad, se dará lectura a la biografía del autor del libro, quien hará uso de la palabra. Igualmente comentarán la obra los Doctores Tomás Bethencourt y Juan José Echevarría.

Ana María Céspedes, Vice- presidenta de ACUDEBI tendrá a su cargo las palabras de agradecimiento que serán el colofón de este evento, dedicado a poner en valor la creación literaria de un hispanoamericano.

Esperamos contar con la asistencia de los miembros de ACPI así como de los periodistas que deseen cubrir la información.

 

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Palabras en la tarde de Juan Cueto

depoesiaIberoamericana

 

Por Jorge de Arco

 

Bajo el título de “Palabras en la tarde”, se reúne una atractiva antología de Juan Cueto-Roig (Verbum. Madrid, 2017), escritor cubano, nacido en Caibarién y exiliado en 1966, que reside actualmente en Miami.

 

Esta compilación aglutina poemas de sus dos libros editados, “En la tarde, tarde” (1996) y “Palabras en fila, en clase y en recreo”, además del apéndice “Últimos poemas”.

 

El decir de Cueto-Roig tiene una intención esclarecedora, un fondo de serena coherencia y su expresión se orilla al par de un verso solvente. Testigo de cuanto sucede en derredor de sus días y su corazón, sabe modular los tempos líricos y envolverlos en la sonora música callada que dicta su oficio de creador. Así, en su poema titulado “En la tarde, tarde” escribe:

 

Que no sea en la noche,palabras-en-la-tarde

ni en la mañana;
que tampoco se prestan las mañanas

para muertes ni despedidas.

 

Que sea en la tarde, tarde.

A esa hora en que parten las aves

en plácida fuga.

Y que llueva.

Una lluvia de invierno

pertinaz y sombría

que borre horizontes

y el color suprima.

 

Sí, quisiera morir

en una tarde borrascosa y fría,

como lo hace a veces

sin darse cuenta el día.

 

El vate cubano domina las formas tradicionales y sabe conjugar su verso al hilo de variadas estrofas –sonetos, décimas…-, sin dejar atrás, en otros casos, el son del verso libre.

En sus textos, el lector hallará una temática diversa y una manera muy personal de modelar su discurso; de ahí, que surjan ecos irónicos, resonancias de honda meditación, apuntes amatorios y notas que sirven de sentido homenaje a poetas compatriotas. Virgilio Piñera, Severo Sarduy, Guillermo Cabrera Infante, Alejo Carpentier, Lezama Lima y Eliseo Diego tienen aquí su emotivo espacio reservado.

De este último, precisamente, escribe Cueto-Roig:

 

Tendrá que ver cómo hablaba

cuando nombraba las cosas

tan despacio, tan hermosas

en su voz las recreaba,

que más que hablar transmutaba

en oro en polvo, la nada.

Y al relatar la jornada

de sus urbanos paseos

convirtió en Campos Elíseos

con su voz a una calzada.

 

En este inventario íntimo de anhelos y regresos, de adioses y esperanzas, hay una otredad de solidaria contemplación, una forma de mirar el mundo de la cual extrae el sujeto lírico su material. Entre “flores aladas”, bajo la “geometría del silencio”, junto a “la papaya y el plátano”, al lado de “los nombres y las cosas”…, su cántico sigue bordeando el azar del futuro, la incertidumbre del mañana. Y todo ello, dicho mediante un verbo  que no quiere hundirse en los fríos  abismos de la existencia:

 

Tiene algo de lágrima el agua,

toda agua.

Lo insinúa tímido el rocío.

Lo sugiere la lluvia,

su tristeza,

la gota en el cristal

…hasta el mar:
de un dios quizás

esa única inmensa lágrima en el espacio.
 

El volumen se completa con una selección de poemas traducidos por el propio Cueto y que recoge las voces en castellano de William Shakespeare, Emily Dickinson, William Butler Yeats, Archibald McLeish, Carl Sandburg, Wendel Berry, e.e.cummings, Constantino Cavafis y Abel Meeropol.

Felipe Lázaro , exilio y residencia

depoesiaIberoamericana

 

Por Jorge de Arco

 

Con el titulo de “Tiempo de exilio” (Betania. Madrid, diciembre, 2016), ve la luz una atractiva antología de Felipe Lázaro.

Este cubano, nacido en Güines en 1948, abandonó su isla en 1960 y tras residir hasta 1967 en Puerto Rico, llegó a España, donde se licenció en Ciencias Políticas y Sociología, participó en múltiples actividades como promotor cultural y fundó la editorial Betania, que actualmente dirige.

 

Esta florilegio, que abarca cuarenta años de creación poética (1974 – 2014) -y amplía la que se editase trece años atrás, “Fecha de caducidad -1974 -2004”-, contiene un anexo, que recoge 16 poemas publicados en revistas, compilaciones o libros dedicados a otros autores, bajo el epígrafe de “Tiempo de exilio”

El resto del conjunto reúne textos integrados en los otros cinco volúmenes publicados por Felipe Lázaro hasta la fecha: “Despedida del asombro” (1974), “Las aguas” (1979), “Diritambos amorosos” (1981), “Los muertos están cada día más indóciles” (1987) y “Un sueño muy ebrio sobre la arena” (2003)tiempo-de-exilio_p1

 

Su condición de exiliado ha marcado en buena medida la identidad lírica de Felipe Lázaro:

 

Todo exiliado es un sobreviviente

que rescata del naufragio la patria

convirtiéndola en su única balsa,…

 

escribe en el poema “Fecha de caducidad”.

 

En el prefacio a esta renovada edición, Francis Sánchez ahonda en las claves líricas del vate cubano. Además de la ya anotada temática del exilio, advierte de que su poesía va refrenando los sentimientos dramáticos” y se inclina hacia  tonos de aliento festivo, irónico”, donde surge “la búsqueda de la felicidad sin el plomo de la política”. Los textos de trama amatoria constituirían el tercer apartado de su tipología argumental.

 

La relectura de estos textos me ha devuelto el son acompasado, revelador y valiente de un poeta que apuesta por llamar a las cosas por su nombre, y que batalla, por igual, en pro de la justicia y de la integración, de la felicidad y la esperanza:
Al final, somos como líneas paralelas,

la nada más temática y plural:


intentar siempre un exilio que nunca termine.

 

Los versos del vate cubano se suceden y se crecen con la necesaria  hondura que la poesía necesita, con el latido veraz que haga removerse y conmoverse al lector:

 

Tan fría es la ausencia

 que hasta el silencio

 se hiela.

 

Al decir de Felipe Lázaro, se une otro aspecto relevante: la nostalgia, la cual agrandándose al par del tiempo vívido y vivido y que torna ansiedad la memoria. Y hay espacio, también, para la existencia, para el olvido, para el dolor, para la ternura, para el deseo…:

 

 Eres mar y eres tierra a la vez:


mujer poblada de la más estricta belleza.

Eres una larga y pausada sonrisa

una tierna mirada sedienta de placer.

(…)

Y aún así seremos lo que quisimos ser:

amor y algo más que amor,

sexo y algo más que sexo, hueco o relleno,

furia o abismo.

 

Felipe Lázaro ha ido ha ido trascendiendo su voz, madurando su cantico, y esa depuración verbal ha derivado en  un verso de mayor rotundidad, de sonora dicción.  Todo ello, resulta aún más palpable, cuando el poeta afronta el tema de la mortal existencia, cuya sombra sobrevuela con intensidad esta antología: “La muerte espera apacible su mejor hora (…) como una gata en celo aúlla su vaticinio,/ me cerca las cejas hasta poblarlas de espanto,/ cerciorándose de que no escape a sus llamadas”.

 

Al cabo, una antología enriquecedora e ininterrumpida, gratamente humana, dadora de verdades y de enigmas.