Mercedes Roffé, el rostro en el espejo

depoesiaIberoamericana

 

Por Jorge de Arco

 

Mercedes Roffé (Buenos Aires, 1954) lleva décadas entregada al ámbito de la poesía. Tiene en su haber doce poemarios y está considerada una de las voces más destacadas de la actual lírica argentina. Ahora, ve la luz “Las linternas flotantes” (Madrid, 2017), una oportuna reedición de este libro de Roffé, el cual tuviera ya su primer bautismo en 2009.

 

La poetisa bonaerense escribe:

 

El poema es el rostro en el espejo

más verdadero que el rostro y que el espejo.

El poema es el flujo de la sangre

más allá del cuerpo

(…)
El poema es el ritmo de lo otro en mí

más allá de mí, siempre más allá.

 

Y, precisamente, desde ese azogue revelador va alumbrando un decir que se hace brasa, nostalgia, remembranza. La distancia que roza sus párpados se torna reencuentro y la presencia cambiante de la realidad busca la raíz ensoñadora de la palabra más sincera.

Su entorno es una hilera de cromáticas sensaciones donde se conjugan “el azul del azul” o el “verde vida del prado”, mientras la luz que alienta los versos salpica la febril mudanza de lo que ayer fue palpable:
Un álgebra superior

equipara

el día y la nocheMercedes Roffé... Portada

lo que será y lo que ha sido

lo que vendrá y el origen

sereno de las cosas

tumulto y paz

convulsión y mar calma

la realidad se ofusca

           [en el retorno.

 

La multiplicidad del verbo de Mercedes Roffé permite al lector sumergirse como un ilusionista en el lado desconocido del tiempo y del espacio. El yo lírico devela las estancias íntimas por las que pasea su conciencia y dibuja un detallado mapa de sus silentes sentimientos.

Hay preguntas que surgen como fogonazos de incertidumbre y que parecen no encontrar respuesta sino detrás de las umbrías madrugadas:

 

¿El amor será al cuerpo

lo que la contemplación

                      [al alma?

¿Ese sosiego?

¿Esa intuición?

del todo en el instante?

¿Ese relámpago en el que

lo real se revela

acorde con su eco?

¿Será aquel hiato en

     [el fluir del tiempo

el único hogar y

    [patria verdadera?

 

Los veinte poemas que integran el conjunto retratan el fuego y el olvido, la sombra y la sangre, la máscara y el horizonte donde las reminiscencias de la vida cobran trascendente tentación.

En su prefacio, afirma Ángeles Mora: `Las linternas fotantes´ es un libro que quiere ser total y al mismo tiempo particular, que arrastra, que nos presenta una especie de ontología de nuestro mundo, de nuestro ser, desde el origen y la infinitud del universo”.

 

Un volumen, al cabo, ungido por el poder del amor, por la insistencia y el misterio de la palabra extendida en sus cinco sentidos:
Ese vaivén

Esa duda que insiste

somos

Esa esquirla clavada en el costado

del ángel que nos guarda.

Día del Corresponsal Iberoamericano

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ACPI la Asociación de Corresponsales de Prensa Iberoamericana saluda a todos los corresponsales de los países latinos, España y Portugal en esta fecha 1 de octubre “Día del Corresponsal Iberoamericano “.

Como viene haciendo desde el año pasado desea una mayor visibilidad y el verdadero reconocimiento de una labor que no siempre es fácil —y mucho menos agradecida— para este colectivo profesional que trabaja con ahínco e identidad propia en ambas orillas del Atlántico.

Hoy, 1 de octubre, los periodistas iberoamericanos celebramos nuestro día. Una jornada en la que debemos con razón enorgullecernos de nuestra profesión y de nuestra labor ciudadana en aras de la libertad de expresión y de la difusión cultural, conceptos que desde la Ilustración guían a la Humanidad.

Con la celebración de hoy, recordamos que hace 227 años, se fundó en el Perú el primer periódico americano: “El Diario de Lima”. Desde entonces la labor de la Prensa y luego del resto de medios de comunicación fue la de promover los valores de la ciudadanía en las sociedades contemporáneas, noble propósito que convierte en irremplazable nuestra labor.

Desde la Asociación de Corresponsales de Prensa Iberoamericana, que entre sus aciertos se encuentra la idea y promoción de la efeméride de la que nos ocupamos, animamos a todos los periodistas a celebrar el significado que conlleva el Día del Corresponsal Iberoamericano.

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De Ibero-American_Summit.svg: Saftorangenderivative work: https://commons.wikimedia.org
De Ibero-American_Summit.svg: Saftorangenderivative work: https://commons.wikimedia.org

Nos encantaría unir sinergias con todos los colegas de este gran espacio geográfico para poner en valor las culturas que nos unen, los proyectos que aspiramos se hagan realidad y a dinamizar esta comunicación de ida vuelta por todos los canales posibles.

 

UNODEOCTUBRE

Si usted desea dejarnos su comentario, o contactar con la Asociación, puede utilizar este formulario de contacto:

 

Marca país en Iberoamérica. BRASIL

ACTIVIDADES de ACPI

En la última semana de septiembre, ACPI, ha iniciado un ciclo de conferencias y visionado de películas sobre los países iberoamericanos. Hemos comenzado por el país más grande en extensión territorial: Brasil

Parte de los asistentes a Marca País BRASIL

De izquierda a derecha Maricarmen Rouco Directora del Hotel Sancho, Cristiane Azem Coreógrafa y directora de Nig junto al público que nos ha acompañado hasta el final.

Para ello hemos invitado a los socio s a acompañarnos en la tarde del martes 26,en el Hotel Sancho de Madrid, para que disfrutaran de la presentación del país carioca que estuvo a cargo de la coreógrafa brasileña Cristiane Azem, quien nos sorprenderá nuevamente en el 2018, con su espectáculo NIGHT, donde se funde la literatura, con la  música y la danza.

Night propone un viaje por el siglo XIX, punto álgido de los poetas malditos inspirados por Allan Poe y Charles Baudelaire y que supuso el despertar educativo y político de la mujer, protagonista de este espectáculo a través del personaje principal de la “lectora”.

Coreógrafa brasileña Cristiane Azem

Luego hemos compartido con el público presente  algunas reflexiones sobre el documental Vinicius de Moraes, un filme de Miguel Faria Jr. La película aporta una mirada a la vida del icono cultural, hablando con los que trabajaron con él y conocían muy de cerca la genialidad del artista que nos ha regalado entre otros temas, “Garota de Ipanema”.

vinicius_m5

 

En la película se incluyen testimonios de Carlos Lyra, Caetano Veloso, Edu Lobo entre otras personalidades artísticas brasileñas.

Finalmente se proyecta y comenta la película  Estación Central del director Walter Salles, un film que parece decir poco con su nombre pero que encierra un universo emotivo, vivencial y geográfico que nos marcará. Una historia que une ternura con realidad de forma sabia.

Centraldobrasil“Estación central de Brasil“ se basa en la historia de un niño en busca de su padre y  de una mujer que no ha encontrado el amor. Tampoco ha descubierto su patrimonio interior. Dos personajes a la deriva intentando llenar ese vacío personal y amoroso con el que cargan después una situación dramática e inesperada. Todo lo que sucede mientras van recorriendo una amplia geografía iberoamericana. Un país en busca de sus raíces. Un film tan duro, real  e inolvidable como la vida misma.

.Asistentes a jornada de Brasil Marca País Iberoamérica

 

 

 

 

 

 

 

Agradecemos especialmente a la Dirección del Hotel Sancho por su generosa colaboración, al público presente y a nuestros socios Moisés Walker y a Elsa Sara Castro que representaron a ACPI, Asociación de Corresponsales de Prensa Iberoamericana.

 

 

 

La Exposición “Zorrilla, poeta popular” en el Bicentenario de su nacimiento

zorrilla BNE

 

 

Hasta el 21 de Enero del próximo año tendremos la oportunidad de ver esta exposición en la Sala de Las Musas, del Museo de la Biblioteca Nacional de España (BNE)

Con esta exposición, la Biblioteca Nacional quiere recordar al poeta reconstruyendo tanto su biografía como la época en la que vivió. A través de los fondos que se conservan en sus depósitos, la Biblioteca mostrará tanto el rico y plural bagaje del Romanticismo español, en el que Zorrilla ocupa un lugar muy especial, como la trayectoria de un creador que siempre apeló al conocimiento del pasado y de las tradiciones para hacer frente a los desafíos del mundo moderno. Sus leyendas históricas, sus obras teatrales, sus poemas, sus actores favoritos y sus contemporáneos le esperan para recordar con él todo un siglo de historia.

 

cartel casa Zorrilla AnaluciaOrtega

Zorrilla ( Valladolid en 1817 – Madrid 1893) fue el trovador del pueblo, como él mismo se llamó, pues se consideraba la voz y la palabra de las personas comunes, de cuyas leyendas y tradiciones bebió su obra. Precisamente por eso, sus versos fueron tan conocidos y recitados en su tiempo.

La exposición se divide en tres partes. La primera repasa la trayectoria de Zorrilla y la inserta en su tiempo para conocer los lugares que frecuentó en su juventud, sus primeras composiciones, sus amigos, su traslado a México, así como los más importantes reconocimientos públicos que se le hicieron en vida: la coronación como poeta nacional en Granada y el ingreso en la Real Academia Española. Se cierra esta primera parte con el homenaje póstumo que recibió en su funeral. La segunda parte se ocupa de una de sus actividades principales: el teatro, al que dedicó casi toda su vida. Las hermanas Lamadrid, Carlos Latorre o Juan Lombía nos ofrecen sus retratos para conocer a quienes representaron en el escenario las obras del poeta. Además, se expondrán no solo sus piezas teatrales más importantes, sino también algunos de sus manuscritos, lo que nos permitirá examinar su forma de trabajo. La última parte de la exposición se centrará en el mundo legendario que creó a través de composiciones como Cantos del trovador, La leyenda del Cid, Ecos de las montañas, etc. Construyó Zorrilla con su obra un imaginario medievalizante que atrajo enormemente a los ilustradores más importantes de su tiempo, algunos de cuyos trabajos podremos ver también en la exposición.

Zorrilla, quien confesaba que en su juventud iba a la Biblioteca Nacional para no pasar frío, regresa ahora y halla, de nuevo, abiertas sus puertas para encontrar “amigos que me esperan y hospitalario hogar”.

zorrila europapress

 

La Exposición está Comisariada por Raquel Sánchez García.

Información práctica

  • Del 19 de septiembre de 2017 al 21 de enero de 2018
    De martes a sábado de 10 a 20 h.
    Domingos y festivos de 10 a 14 h.
    Último pase media hora antes del cierre. Entrada libre y gratuita.
  • Sala de las Musas del Museo de la BNEzorrilla cup

Nota de Prensa BNE

 

 

 

 

 

Vista de Valladolid (al fondo la Academia de Caballería) Ana Lucía Ortega ©
Vista de Valladolid (al fondo la Academia de Caballería)
Ana Lucía Ortega ©

La venezolana Yolanda Pantin, ganadora del XVII Premio Casa de América de Poesía Americana

Nota de prensa

 

El jurado del  XVII Premio Casa de América de Poesía Americana, reunido en Casa de América y compuesto por Luis García Montero, Jesús García Sánchez, Juan Malpartida, Jorge Galán, Santiago Miralles y Anna María Rodríguez Arias como secretaria, decidió por unanimidad otorgar el galardón a la poeta venezolana Yolanda Pantin por su obra “ Lo que hace el tiempo”, de la que el jurado destaca que “se trata de un poemario íntimo que activa al mismo tiempo las regiones de la meditación y el pensamiento. Con gran fuerza narrativa y simbólica, el libro avanza desde un sujeto ficticio cargado de expresividad e imaginación. El tono es contenido. Y elegante en su brevedad formal y su pureza estilística. El paso del tiempo y la memoria son un tenue hilo conductor en el que se van engarzando los poemas, con un brillo a la vez común y distintivo”.

El premio, convocado por Casa de América con la aspiración de estimular la escritura poética en el ámbito americano, está dotado con cinco mil euros e incluye la publicación de la obra por la Editorial Visor Libros.

Yolanda Pantin nació en Caracas en 1954. Estudió Letras en la Universidad Católica Andrés Bello. Poeta, ensayista, editora, autora de libros para niños.

Pantin Yolanda_lisbeth Salas

Ha publicado Casa o lobo (1981), Correo del corazón (1985), La canción fría (1989), Poemas del escritor(1989), El cielo de París (1989), Los bajos sentimientos (1993), La quietud (1998), El hueso pélvico (2002),Poemas huérfanos (2002), La épica del padre (2002), País (2007), 21 caballos (2011).

En 2014 la editorial Pre-textos publicó País, poesía reunida 1981-2011. Ha sido invitada a participar en festivales, simposios, lecturas de poesía en España, Francia, Italia, Argentina, Perú, Uruguay, USA, México, Colombia, Portugal, El Salvador, Guatemala, Holanda, Portugal, entre otros países. Ha sido traducida parcialmente al inglés, francés, alemán, holandés, portugués.

En 1989 recibió en Caracas el Premio Fundarte de Poesía. Fue becaria de la Fundación Rockefeller en Bellagio Study Center. En 2004 recibió la Beca Guggenheim.

Fundó y fue miembro del consejo del Fondo Editorial Pequeña Venecia; fundó y codirigió la revista El puente, pensar en Venezuela junto con Igor Barreto y Michelle Ascensio, en Caracas; fue directora adjunta de la Fundación Casa de la Poesía Juan Antonio Pérez Bonalde, en Caracas. Fue directora de museología del museo de arte contemporáneo Alejandro Otero (MAO) también en Caracas.

Què pot sortir mál?

puigdemont y teresa1

 

Los pelillos a la mar de Carles Puigdemont y Theresa May

 

Por María José López de Arenosa – Opinión

 

Contactar con el autor: mjarenosa@hotmail.com

 

La irresponsabilidad y malicia de David Cameron y Artur Mas catapultaron, muy a su pesar, a dos personajes inesperados para dirigir los destinos del Reino Unido y de Cataluña: Theresa May y Carles Puigdemont, quienes tienen en común algo más que haber llegado a sus respectivos cargos sin haber sido votados directamente por sus electores.

Entre los frutos de la casualidad, el destino o el azar, que comparten la señora May y Puigdemont está su peluquero.  Sí, querido lector. No levante usted la ceja con asombro. Así es, y a las pruebas me remito. No tiene usted más que echar un vistazo a las numerosas fotografías de ambos que circulan en internet para corroborarlo. Algunos afirman que el artista se llama Pep y es de Mataró. Otros que, no, que de ninguna manera; que se llama James y sus modales y lealtad recuerdan al señor Stevens, el mayordomo de Lo que queda del día, la novela de Kazuo Ishiguro, cuya película homónima interpretó magistralmente Anthony Hopkins. Están muy equivocados.

Las indagaciones de la legendaria agencia de detectives Pinkerton conducen a un señor de Murcia, Andrés González, cuya familia emigró a Sabadell cuando era niño. Aclaro, antes de que las feministas se me echen encima, que la posibilidad de que tan insignes molleras pudieran estar a cargo de una mujer quedó descartada desde el primer momento. Por mucho que odie a sus semejantes, ninguna peluquera sería capaz de semejantes creaciones a golpe de tijera y secador. En cuanto a la mano que mueve con entusiasmo el hacha para cortar el flequillo de Anna Gabriel, no voy a aventurarme hoy porque esa es harina de otro costal.

Aunque se inició en una barbería de barrio, Andrés supo aprovechar el auge de las peluquerías unisex y con la movilidad europea se lanzó al estrellato convirtiéndose en un profesional que, si bien es desconocido para el gran público, se lo disputan políticos de la talla de Theresa May y Carles Puigdemont.

La primera se encontraba ya entre su selecta clientela cuando David Cameron, ese gran ludópata de las urnas apostó por el referéndum escocés.  Como había adquirido cierta confianza con la señora May, Andrés se aventuró a preguntarle por el futuro del Reino Unido en el caso de que ganara el “Sí” a la independencia de Escocia.  “Don’t worry, Andrew”, respondió condescendiente doña Theresa mientras él le ahuecaba con esmero la melena para evocar la forma de un tomate de su añorada huerta murciana.  Prefería llamarle Andrew para no acordarse de que estaba utilizando mano de obra extranjera, lo que podría generar suspicacias entre sus paisanos; algo que debía evitar como responsable de inmigración.  “El primer ministro estudió en Eton y en Oxford. Está sobradamente preparado para saber lo que tiene que hacer y cómo hacerlo”.  Andrés se sintió muy reconfortado. ¿Qué podría salir mal?

Cada vez que nuestro señor de Murcia expresaba alguna inquietud sobre política británica con su inglés chapurreado, su clienta le explicaba que, como ex alumno de la celebérrima universidad de Oxford, el primer ministro estaba a otro nivel intelectual que le situaba más allá del bien y del mal. Aunque por los pelos —nunca mejor dicho— el resultado de las urnas lo corroboró. Escocia se quedaba dentro del Reino Unido y los escoceses dejarían de dar la tabarra una temporada.

Cortar cabelleras ilustres entre el Reino Unido y España le otorgaba acceso a información de primera mano y también le daba buenas ideas para su familia. Ni en sus mejores sueños habría imaginado que sus nietos podrían estudiar en Londres –incluso en Oxford— gracias al programa Erasmus.  No, no era una idea descabellada.

 

Elecciones plebiscitarias

 

Mientras tanto, aquí en España, concretamente en Barcelona, Artur Mas, otro ludópata de las urnas, adelantaba las elecciones catalanas —las terceras en cinco años— tras el fiasco de su referéndum ilegal. Elecciones plebiscitarias, las llamó. Organizó una gran coalición independentista que garantizaría la victoria por goleada y por obra y gracia de la ley electoral catalana. Pero aquí también falló algo y su coalición, Junts Pel Si, tuvo que cortarle la cabeza (políticamente hablando) para complacer a los anarquistas de la CUP abriendo paso a Carles Puigdemont.  El cráneo del nuevo presidente de la Generalidad, coronado por un voluminoso flequillo causó sensación. Recordaba a un calabacín –naturalmente, murciano— e hizo las delicias de los caricaturistas.

La vida sonreía a Andrés y mientras él paseaba por la Diagonal comentando sus grandes planes de futuro con Eutimia, su mujer, David Cameron hacía lo propio dando vueltas en su despacho de Downing Street pensando en su gran órdago.  La adrenalina descargada con el referéndum escocés se había reducido ya a niveles mínimos y su ludopatía plebiscitaria exigía urgentemente una nueva dosis. Su nueva apuesta, presentada como promesa electoral de obligado cumplimiento, ensalzaría su figura, pasaría a los libros de Historia como el gran estadista que era y dejaría a los críticos con la Unión Europea a la altura del betún. Con el mismo espíritu de quien vuelve al casino tras una racha de suerte, Cameron volvió por sus fueros para fortalecer su posición en el partido conservador. “¿Debería el Reino Unido permanecer en la Unión Europea o salir de la Unión Europea?” Esa era la pregunta del Brexit que el pueblo soberano debía responder.

Mientras daba el toque final de laca al cogote de la señora May, nuestro  humilde peluquero se atrevió a preguntarle con timidez qué pasaría si ganaba el “Sí” al Brexit.  Una vez más, la ministra del gobierno de su Graciosa Majestad lo tranquilizó con una respuesta flemática y condescendiente:  “Andrew… ¿recuerda usted que el señor Cameron estudió en Oxford, igual que yo? Él  sabe qué es lo que tiene que hacer y cómo hacerlo”.

Sin duda, pensó Andrés, David Cameron sabía lo que hacía y no iba a tirarse a la piscina sin comprobar si había agua. A fin de cuentas se había educado en Eton, el colegio más prestigioso del mundo, como corresponde a los grandes hombres de Estado británicos. En algún tabloide leyó algo sobre su pertenencia, durante sus años universitarios, al polémico Club Bullingdon (tuvo que apuntar el nombre para recordarlo y soltarlo después en el bar de su barrio), conocido por agrupar a lo más granado de la aristocracia estudiantil con aficiones a la bebida y al vandalismo. Según aquel artículo, el ex alcalde de Londres, Boris Johnson, formaba también parte de aquella elitista asociación, dato que restaba credibilidad al periodista —seguramente un envidioso—, para otorgársela a sus distinguidos miembros pues, sin duda, para llegar tan alto y velar por el bien común sus trayectorias tenían que ser impecables.

 

¿Qué podría salir mal? 

 

David Cameron quitaría argumentos a los ignorantes que se quejaban de la competencia de los polacos, portugueses y españoles que, como él, se beneficiaban de la libre circulación de personas trabajando honradamente. Sin duda, el primer ministro lo tenía todo bien calculado –atado y bien atado, que diría otro por estos pagos— para salir airoso y políticamente fortalecido. No había nada que temer. Los descontentos con la UE se callarían en un pispás —en un abrir y cerrar de urnas—, y él, Andrés González , seguiría cruzando el Canal de la Mancha para peinar testas ilustres gracias a Ryan Air, con la misma naturalidad con que otros toman el puente aéreo o el AVE Madrid-Barcelona y presumiendo siempre de murciano y español.

“Siempre nos quedará París”, respondió lacónicamente cuando Eutimia irrumpió nerviosa en la habitación aquella mañana de junio para comunicarle el resultado del Brexit que había oído por la radio. Intentó explicarle, una vez más, que Cameron tenía una mente brillante, educada en las instituciones más prestigiosas del mundo y sus decisiones jamás pondrían en riesgo la rutilante carrera de un peluquero de altos vuelos como él. Seguro que un hombre tan alto de miras y tan preocupado por el bien común tenía un as en la manga, la fórmula para que todo siguiera igual. Nadie en su sano juicio prescindía de un buen peluquero así como así. “Un buen peluquero es tan importante como un buen neurólogo”, —-solía decir a sus amigos—, sólo que en vez de trabajar en las profundidades del cerebro con las neuronas, lo hace sobre la cubierta y esto le da un conocimiento del ser humano y sus vanidades que ya quisieran tener muchos hombres de ciencia”.

Sintió lástima por ella al ver su gesto preocupado mientras se abrochaba la bata de Harrods que él le regaló por Navidad. A pesar de la fama de lista que tenía en su pueblo, no dejaba de ser una mujer muy elemental que, al contrario que él, vivía ajena a los círculos de poder. “No seas tontorrona. ¿Qué puede salir mal?” “Nada, supongo que nada”, respondió aturdida, intentando acallar esa vocecita interior tan pedestre y vulgar que invitaba a la desconfianza.

Todo sucedió con enorme rapidez. David Cameron tuvo que marcharse a su casa o, mejor dicho, a las playas de Córcega para esconderse del ridículo y el whatsapp de Theresa May solicitando un peinado urgente para la votación del Partido Conservador no se hizo esperar. Sin rivales en su partido y sin haber sido votada para ello, la señora May se mudó al 10 de Downing Street el 13 de julio de 2016 con el pelo perfectamente cardado.

Con May en Downing Street y Puigdemont en el palacio de San Jaime se dispararon las teorías conspiratorias con un misterioso peluquero en el epicentro de las redes sociales. Ajeno a todo eso, no tardó Andrés en advertir que, además de Oxford, Theresa May compartía con su antecesor en el cargo la afición por las apuestas de riesgo para consolidar su posición en su propio partido. Pero la suya no sería un referéndum, sino unas elecciones anticipadas –muy anticipadas- para afianzar su liderazgo.

“El problema con las urnas es que las carga el diablo”, le susurró tímidamente al oído mientras le recortaba la melena. Como su inglés no era muy bueno, le pareció que la respuesta de la primera ministra era algo así como nuestro “¡pelillos a la mar!”   Algo avergonzado por su atrevimiento, barrió los mechones grises esparcidos por el suelo.  ¿Cómo iba a darle él, un pobre señor de Murcia, lecciones a una mente preclara, formada, al igual que la de su antecesor y sus numerosos asesores, en Oxford?  No había más que echar un vistazo a las encuestas para responder la pregunta retórica de su clienta: What could go wrong?

Algo no salió como se esperaba y mientras los sesudos analistas debatían en televisión sobre lo que pudo salir mal, descargando la culpa sobre los encuestadores y sondeos de opinión, la señora May se apañaba con sus nuevos socios parlamentarios del partido Unionista de Irlanda para seguir en Downing Street.

 

Socios de los antisistema

 

La semana pasada, mientras Andrés le peinaba la melena, Carles Puigdemont afirmaba categórico: “Espanya ens roba. Pero después del referéndum de independencia que, por supuesto, ganaremos, la doble nacionalidad nos permitirá a los catalanes cobrar las pensiones de la Seguridad Social española y beneficiarnos de la pertenencia de  España a la UE sin poner un céntimo ni renunciar a nada. Se van a enterar de lo que vale un peine.” A Andrés, buen conocedor del precio de un peine, le parecía todo un poco raro. Era como divorciarse y seguir casado, obligando a Eutimia a dejarle la casa y el coche para que él viviera con otra señora, mientras ella pagaba la hipoteca, la gasolina, el seguro y hasta las medicinas.

Aunque fuese un presidente sobrevenido, sin haber sido votado directamente por los ciudadanos, Puigdemont no se comparaba con Theresa May. Sus socios, los chicos antisistema de la CUP no eran tan antipáticos como los energúmenos irlandeses que la tenían como rehén en el Palacio de Westminster. ¡Donde iba a parar!

Los anarquistas ya no eran los enemigos de la burguesía catalana. Ahora eran sus socios. O quizás era al revés, y ellos eran los socios necesarios para que los antisistema cumplieran su objetivo de arrasar con todo. En fin… ¿qué más daba el orden de los factores? Eran unos simpáticos alborotadores que le acompañaban alegremente, no hacia el borde de una piscina sin agua, sino el de un acantilado majestuoso bajo el cual podía contemplar un Mediterráneo azul y más catalán que nunca. La vista era sobrecogedora y él, Carles Puigdemont, seguiría avanzando por aquel precipicio imponente con su flequillo al viento dirigiendo al pueblo de Cataluña. Mirando arrobado hacia el horizonte, alzaría las tablas de la Ley de Transitoriedad como lo habría hecho el mismísimo Moisés. Todo ello con paso seguro, triunfal, y sin necesidad de bajar la vista para ver si en ese terreno bajo sus pies que España reclamaba como suyo había algún pedrusco con el que pudiera tropezar.

“Las urnas las carga el diablo”.  El susurro del peluquero en su oído despertó al Molt Honorable de su cabezada. “Haremos el referéndum porque llevamos cuarenta años haciendo lo que nos sale de la barretina y en eso nadie tiene más experiencia que nosotros.  Què pot sortir mál?  ¿Qué puede salir mal?”.  Lo dijo bostezando, pero sin despeinarse, detalle que Andrés agradeció, pues ya había terminado su trabajo.

El señor de Murcia sacudió discretamente la caspa de los hombros del president. No es que desconfiara de su cliente por no haber estudiado en Oxford. Ni muchísimo menos. Ni Eutimia ni él habían terminado el colegio y sabían con toda seguridad que cuando algo podía salir mal, salía muy mal.  A ver ahora cómo la tranquilizaba cuando viera que ni el referéndum ni la Ley de Transitoriedad reparaban en las becas Erasmus y que a sus nietos ni siquiera les quedaría París.

¡No exagere, señoría!

Adaptado por ACPI: Mosaico Skyline Barcelona

 

Por Juan José Echevarría – Opinión

Contacto con el autor: juanjoseechevarria@hotmail.com

 

A principios de 2016, un año y medio antes del atentado de las Ramblas, un policía belga alertó a un mosso d’Esquadra, en concreto a un jefe de la relevante labor policial de información, de las sospechas existentes sobre Abdelbaki es Satty, quien había viajado a los países bajos con la intención de liderar religiosamente alguna comunidad musulmana local. El contenido de sus prédicas y la imposibilidad de demostrar que carecía de antecedentes policiales, aunque solo fuera por tráfico de drogas, le obligaron a regresar a España.

Probablemente, Bélgica se libró así de un grave atentado, que el destino quiso que fuese en Barcelona, aunque tal vez se hubiera impedido si sobre Satty se hubiera impuesto una vigilancia preventiva a su regreso a nuestro país. No fue así, los Mossos no lo hicieron, ni tampoco compartieron tal información con el resto de policías, con la Guardia Civil y Policía Nacional.

A su regreso y durante más de un año, Satty continuó de imán en la mezquita de Ripoll, un pueblo con apenas diez mil habitantes, adoctrinando a una docena de jóvenes en la Yihad. Ni, los Mossos, la policía desplegada por toda Cataluña, ni la Guardia Civil, ni la Policía Nacional se dieron cuenta de tales hechos.

A las once y media de la noche del 16 de agosto pasado una potente explosión redujo a escombros una vivienda en Alcanar, donde la célula terrorista almacenó durante meses, mediante su traslado a ella, de más de un centenar de botellas de gas, explosivos y tornillería. Los Mossos se hicieron cargo de la investigación y tras rechazar en dos ocasiones la ayuda de los expertos en explosivos de la Guardia Civil, calificaron el suceso como un caso de drogas.  Una juez se personó a la mañana siguiente, el fatídico 17 de agosto, en Alcanar y preguntó a los Mossos si no se trataría de terrorismo, a lo que fue contestada con un: ¡no exagere señoría!  A las cinco y media de la tarde de aquel día, un miembro de la célula, Younes Abouyaaqoub, atropelló mortalmente a catorce viandantes de las Ramblas y luego acuchilló a una persona más en su huida. Esa misma noche, otros cinco yihadistas mataron a una persona más en Cambrils.

Eso son los hechos. Luego está la interpretación política. Para la Generalitat, Cataluña ha demostrado que puede ser un Estado independiente, con una policía perfectamente capacitada y preparada para minimizar el desafío islamista.

Los elogios a los Mossos, que después de todos esos hechos logró la neutralización de la célula en cuatro días, han llegado desde muchos sectores, incluidos los no independentistas, destacando el comportamiento de la policía catalana como defensora de los derechos de todos los catalanes frente a la agresión terrorista. Así lo hizo el periódico El País en un editorial que pecó cuando menos de ingenuidad.

Publicado el 26-agosto-2017 en Blog de Juan José Echevarría

RTVE ©
RTVE ©

 

Adaptado por ACPI: Mosaico Skyline Barcelona
Adaptado por ACPI: Mosaico Skyline Barcelona

 

 

Entre las flores frías – Nuria Barrios

depoesiaIberoamericana

 

Por Jorge de Arco

 

    Con “La luz de la dinamo” (Fundación José Manuel Lara. Colección Vandalia. Sevilla, 2017), Nuria Barrios obtuvo el VII premio de poesía iberoamericano “Hermanos Machado”. La autora madrileña suma con éste su tercer poemario, tras “El hilo del agua” y “Nostalgia de Odiseo”, editados en 2004 y 2012 respectivamente.

A la naturaleza circular del poemario obedece, precisamente, su título, así como al incesante girar de las ruedas de la bicicleta, las cuales resultan familiares y evocadoras para el sujeto lírico.

Atravesado por tres temas fundamentales, la infancia, el amor y la muerte, el decir de Nuria Barrios se vertebra desde una óptica de intencionada transparencia. Su verso discurre sereno, sin alteraciones y remite a una semántica amatoria, reveladora:

 

Yo antes quería todo

ahora nada significa lo mismo.

Me perdí

no sabía dónde estaba

te decía perdida en ti

tú lo negabas

en ti sólo estabas tú.

Yo había desaparecido

olvidada de mí.

Sin mí, vacía de sí

la realidad vibraba.

 

Las cicatrices del corazón y la dicha que alimentó el alma se tornan protagonistas de buena parte de estos textos, que se mueven entre la luz y la penumbra. Los escenarios que antaño fueran cobijo amante son ahora refugio para una realidad distinta, adulta. Los años cumplidos dibujan una verdad construida sobre la experiencia, un mapa íntimo del que brotarán más recuerdos que sorpresas:

 

Hoy

que por siempre ya serás pasado

Portada del VII Premio Iberoamericano de Poesía Hermanos Machado
Portada del VII Premio Iberoamericano de Poesía Hermanos Machado

conjuramos tu futuro en nuestro presente

y en tu cuerpo inerte insuflamos vida

rescatada la flor de tu carne

entre las flores frías

más tu muerte devora el Tiempo

y fosiliza nuestro aliento

igual que insectos

    [atrapados eternamente

en el interior dorado

de una gota de resina.

 

      La poetisa madrileña recupera su niñez a través de la revisión de antiguas canciones infantiles. El eco de sus melodías, de su mensaje, tiene aquí un espacio novedoso para su relectura. Los protagonistas familiares también ocupan su antiguo lugar y los paisajes que sostuvieron el sabor pretérito vuelven a pintar los colores presentes. Ese retorno vivencial suena así:

El cocherito leré

la invitó a la botica, leré

para que el boticario, leré

le diese pastillas.

 

A comprar pastillas, leré

para el mareo, leré

Gretel va y viene, leré

sentadita en el coche.
 

Un poemario, en suma, que se adentra en el denso espacio de la vida, en el latir incesante de la esencia humana y que recorre de parte a parte la reflexiva liturgia de los anhelos, el hechizo dorado del destino, la rayuela última de la existencia:

 

Separar la piel de la vida

no hablo de mudar la piel

sino de eliminarla.

 

 

Raíces de la luz necesaria

depoesiaIberoamericana

 

Por Jorge de Arco

 

Más de cuatro décadas lleva Xavier Seoane (1954) dedicado al ámbito de la cultura en sus muy distintas expresiones. Escritor, profesor, conferenciante, articulista, comisariado de exposiciones…, su pasión por el mundo artístico y literario se ha mantenido constante a lo largo de todos estos años. Y sobre todo en su Galicia natal, donde ha desarrollado la mayor parte de sus actividades.

 

Ahora, la editorial ourensana Linteo, da a la luz una oportuna compilación en versión bilingüe y traducida por el propio autor bajo el título “Elogio del vivir”. El volumen reúne una amplia muestra de trece de los poemarios editados por Seoane hasta la fecha, desde “La nuca del pájaro” (1978) hasta “Espiral de sombras” (2013).

El quehacer del vate coruñés se orilla desde una visión de la existencia en la cual confluyen la celebración del vivir y lo frágil del ser humano ante su finitud. Como es lógico, sus primeros libros se sostienen sobre componentes más gozosos y derraman un verso liberador y cómplice. Tal y como puede leerse, p.ej., en su libro “El canto de la tierra” (1987):

Portada Raíces....

Ved

la transparencia

el aire

olas cubren montañas

valles se abren al mar

el amor es diadema

de inmensidad

como fruto sonámbulo

resplandece el rocío en el huerto irreal

la luz radiante pasa acariciando

hombres bestias y aves

 

La amplitud de su obra deviene en una latente variedad temática que escenifica territorios, protagonistas, acordanzas, experiencias…, las cuales se aúnan a la hora de conformar su personal mapa lírico. A su vez, los elementos ficticios, reales, visionarios, alegóricos, quiméricos, vitalistas y amatorios se ordenan de manera coherente y rigurosa para dar cuenta de un cántico de sobria modulación:

Danzaremos.

En el azul danzaremos

Más allá del silencio danzaremos,

detrás del corazón, en la paz de los cielos,

más allá del deseo danzaremos.

 

En su estudio previo, Xosé María Álvarez Cáccamo analiza con precisión las etapas y claves de la poesía de Seoane. Y en él, reconoce hallar “la inteligente selección de adjetivos vitalizadores, el manejo de un léxico culto y rico en matices y la habilidad rítmica”. Todo ello, sumado a las trascendentes características renovadoras que trajo la Generación de poetas gallegos de los 80, de la que Seoane fue parte muy activa.

 

La lírica del poeta gallego tiene un hálito biográfico que hace de su palabra geografía cercana. El tiempo y el espacio que articulan la verdad de sus textos remiten a un relato solidario que retorna al origen y se deja ganar por la vigencia de unos sentimientos plenos de certidumbre:

 

Regálame tus ojos.

Son pétalos que arrastran lentas aguas.

Regálame tus labios.

Son raíces de la luz necesaria.

Deja

que nuestros cuerpos se alcen

a la intacta serenidad de un grito o un disparo.

Regálame el crepúsculo de todas las derrotas,

la más lenta promesa de los días y los años.

 

Cabe destacar también que el tema de la muerte signa en buena medida el conjunto y, aún a sabiendas de que Seoane revela la falta de opciones ante su íntima caducidad, ensaya la manera de asumir y modelar tan complejo trance:

 

La muerte es un horizonte

en el que todos los sueños

pueden cumplirse

cuando la vida no tiene nada que darnos.

 

En suma, una antología elocuente y llena de atractivos, que acerca al lector el decir de un escritor de largo aliento lirico, con “ese misterio insomne y silencioso” que necesita toda buena poesía.

No vivo la cotidianeidad como muchas personas – Daína Chaviano

presentacion

 

Por Ana Lucía Ortega

El mismo día que la EDITORIAL HUSO cumplió un año de vida, la escritora cubana Daína Chaviano (La Habana, 1957) presentó la última de sus obras literarias bajo el sello de esta casa: Extraños Testimonios. Prosas ardientes y otros relatos góticos.

   El Garito de La Central de Callaoen Madrid, se quedó pequeño para albergar a todos los que quisimos escuchar de primera mano las confesiones de la autora, y los avatares de este libro en el cual ha estado trabajando veinticinco años.  Lo comenzó mientras vivía en Cuba —allí estuvo hasta la década de los noventa, cuando se asentó en Miami—, lo entregó a una editorial, pero nunca llegó a ver la luz. Tampoco se publicó en el extranjero. «Pensé que ese rechazo era una desgracia —argumentó la escritora —. Las grandes editoriales no quieren publicar relatos o libros de cuentos. Me decían que los lectores no leen cuentos. Ahora veo que esta demora en publicarlo ha sido una suerte, porque finalmente el libro ha salido con la edición más bella que podía imaginar. Estoy feliz no solo por la acogida del público, sino por el cuidado artesanal, casi de orfebrería, con que se ha trabajado la edición como concepto artístico, tanto dentro como fuera del libro».

Mi lengua materna sigue siendo el español y la riqueza que me proporciona este idioma no la encuentro en el inglés

La ganadora del Premio Azorín de Novela en 1998, por su obra El hombre, la hembra y el hambre, está valorada entre las escritoras más relevantes de literatura fantástica y ciencia ficción en lengua castellana a nivel mundial. Con estos dos géneros se dio a conocer en su tierra natal. Sin embargo, al abandonar la isla, Daína tuvo la necesidad personal de procesar una serie sucesos que vivió. Nació entonces la serie La Habana oculta, donde reseña una Habana, y por extensión una Cuba, que en nada se parece a la de las promociones turísticas ni la literatura. La Habana de Daína está llena de fantasmas y criaturas que no pertenecen al mundo cotidiano, y de sucesos de carácter paranormal o mágico. El Premio Azorín de Novela pertenece a esta serie.

Cubierta del libro (4ª edición)
Cubierta del libro (4ª edición)

Las páginas de esta edición de Extraños testimonios están estructuradas en dos partes: Sacrilegios nocturnos y Prosas ardientes. Dos de los relatos son vivencias reales. Otros se inspiran en objetos, o en situaciones de la realidad fabuladas. La escritora define a algunos relatos como metaficción o metaliteratura, ya que abordan la visión del propio creador, en este caso el autor —ella misma— presentando el arte de escribir. En esta situación se encuentra un cuento corto, narrado en primera persona, donde un escritor cada vez más histérico quiere que un personaje haga ciertas cosas, cuando en su lugar hace otras totalmente distintas al papel que tiene asignado en la historia. Hay otros textos que por su forma son experimentales y pueden calificarse como juegos narrativos.

Creo en la memoria genética y en la reencarnación. Y no me importa lo que otros piensen de mí por esto.

El cuento “Vida secreta de una mujer loba” se incluye en el género que la escritora cataloga como prosas poéticas. En él, la autora fantasea con el mundo interior de la mujer. Este relato, personalmente, me parece un ensueño de una sutileza impresionante, y al leerlo, repaso mentalmente la declarada obsesión de Daína con la prosa: «Reviso miles de veces… cambio las palabras una y otra vez… tan es así que, cuando se hacen nuevas ediciones de mis libros ya publicados, siempre vuelvo a cambiar algo. Este libro, sin embargo, es una excepción porque tuvo veinticinco años de trabajo. Después de buscar, una y otra vez, los adjetivos más exactos, los verbos más precisos, finalmente veo que no puedo cambiarle ni una coma más».

La influencia de un escritor es una pregunta recurrente en cualquier presentación o entrevista. Daína refiere que en este libro, las suyas provienen de Edgar Allan Poe, de María Luisa Bombal y de Lovecraft. Leer a Margaret Atwood en inglés favoreció que intentara pulir su prosa para conseguir la misma transparencia y pureza que halló en los textos de la autora canadiense.

La autora de esta entrada junto a Daína Chaviano el día de la presentación de la obra en La Central de Callao.
La autora de esta entrada junto a Daína Chaviano el día de la presentación de la obra en La Central de Callao.

Me resulta interesante conocer el proceso de creación de un escritor. En el caso de Daína, supuse que tendría un carácter extremadamente intenso, dados los temas de sus obras. En ella, nace de diferentes situaciones o escenarios. Podría ser un sueño, una escena que ve, una imagen gráfica o una frase que pilla al vuelo y que se puede convertir en el título de una novela. Así salió Fábulas de una abuela extraterrestre. La autora lo expresó así:

«Quise imaginar qué clase de fábulas podría contar una extraterrestre que fuera abuela, y guardé esa frase entre las ideas de títulos que tenía. Un buen día, de pronto, me llegó la imagen de una mujer vestida con un ropaje de velos, huyendo a lomos de un caballo… Mientras ella cabalgaba, los árboles iban desgarrando sus ropas… Ahí empezó el embrión de la novela».

«Normalmente, cuando termino un cuento o una novela, lo dejo reposar, hornear, y después de un tiempo, regreso a él y lo miro con otros ojos. (…) Lo trabajo muchas veces, hago miles de versiones, lo reviso, vuelvo a imprimir y eso lo hago innumerables veces (…) Esta última novela que acabo de entregar ha sido un trabajo de diez años…».

 

Sueño cada vez menos con Cuba. Y cuando sueño con ella, tengo pesadillas.

 La última novela a la que se refiere Daína Chaviano es un thriller histórico donde no aparece la Cuba presente, que es el escenario donde más se concentran los escritores de su generación. Ella —nos descubre— no desea limitarse a revivir traumas; por el contrario, quiere buscar explicaciones de lo que les ha ocurrido como país, no solo a través de elementos sociales y políticos, sino también explorando esa otra parte de la realidad donde caben la psicología y su relación con la magia, la mitología y los elementos paranormales. «Los nativos de culturas primitivas conviven con dioses y seres mitológicos que forman parte de sus vidas. Sus dioses son tan reales como sus madres o sus padres. Esa relación entre magia, mito y realidad, conforma (entre otras cosas) las características de una nación y crea las bases de lo que será la psicología de ese pueblo. Es algo que ocurre en todos los países. La novela que saldrá próximamente, donde abordo estos temas, será la última del ciclo La Habana oculta. Creo que no tocaré más a Cuba durante un tiempo. En estos momentos, me interesa más el destino del planeta donde vivimos que ciertos países o regiones. (…) Cada vez estoy más en contra de las divisiones geográficas o políticas, lo cual no quiere decir que proponga renunciar a las particularidades de cada cultura. Tenemos que disfrutar de la riqueza cultural del otro. Pero me interesa más la suerte del mundo y del ser humano, como un todo».

Sus novelas recogen muchas experiencias vividas y muchas maneras de ver la realidad. Ella no vive la cotidianeidad como el resto de personas. «Creo que mi mente funciona de manera diferente. Ahora mismo estamos aquí, en una librería con paredes cubiertas de ladrillos. Muchas personas se quedarían con esa primera visión. Yo tengo la costumbre de mirar mi entorno y tratar de ver lo que otros no ven, o de verlo de una manera distinta (…) Por ejemplo, a veces voy por la calle y de pronto la gente comienza a parecerme muy extraña. El mundo que me rodea se vuelve raro, y me digo a mí misma: “Si yo fuese un extraterrestre infiltrado entre esta gente, ¿cómo vería este planeta?” Y empiezo a percibirlo todo de manera muy distinta, con una especie de distanciamiento y de extrañeza, como si lo viera por primera vez».

Seguramente Daína conocerá la historia del edificio madrileño donde tuvo lugar la presentación de Extraños testimonios, revelada por el suplemento cultural Babelia del diario EL PAÍS. Aquí estuvo la primera delegación de Cuba fuera de la Isla, cuando se independizó de España. Posteriormente, a finales del siglo XIX, el edificio era una casa familiar con su propia capilla que ocupaba el sótano, el mismo que albergó un secadero de tabaco en tiempos que la habitaron los cubanos, y ahora acoge “El Garito” con sus paredes de ladrillos a la vista, en la estrecha calle Postigo de San Martín, que esconderá no pocos secretos, entre esos adoquines que pisamos los mortales, sin darle ninguna importancia.

Estuve tentada a preguntarle a Daína si en la noche de la presentación, ella percibió algo peculiar entre aquellos ladrillos que rodean “El Garito”. No lo hice, porque temí que revelara el germen de alguna nueva obra, que quizás algún día tendremos la ocasión de disfrutar sus lectores.

Comparto el booktrailer del libro realizado por Liuba Cid que se estrenó en esa presentación, y tiene Huso Editorial en su website. Espero que lo disfruten y a continuación, debajo del vídeo, no se pierdan algunas anécdotas de esa tarde:

 

Foto destacada: De izquierda a derecha, Mayda Bustamante, directora de Huso Editorial, la autora Daína Chaviano y Javier Velasco quien tuvo a su cargo la presentación.

Anécdotas de la presentación

Sobre Los mundos que amo, la autora responde a un lector asistente a la presentación, que le pregunta sobre el carácter autobiográfico de la obra (Alfaguara, 2004. Fecha de publicación original 1980)

«Recuerdo vívidamente el momento en que subí la escalera que llevaba a la azotea de mi casa, después de oír los ruidos. Cuando fui a abrir la puerta, de pronto sentí un terror que ahora pienso que fue inducido, porque no era racional. Bajé corriendo hasta mi cuarto, me cubrí la cabeza con la sábana y me dormí al instante. Al día siguiente, cuando desperté, me sentí rara, como acatarrada, como si hubiera pasado mucho frío. Y me acordé de haberme despertado en medio de la noche, de haber visto una figura en mi cuarto, apoyada al marco de la puerta que daba al pasillo, y de haberme vuelto a quedar dormida en mi cama. Todo eso es real. Lo que conté en el relato, que ocurre después de sentir los ruidos en la azotea, puede que haya sido imaginación, pero puede haber sido cierto. No sé. He leído mucho sobre recuerdos borrados después de ciertos encuentros cercanos. Cuando me levanté, sentí la necesidad de escribir sin parar todo lo que me venía a la cabeza después de esa experiencia. Escribí y escribí lo que recordaba, y el resto salió solo, de manera casi automática. Mucha gente, después de leer lo que describo sobre el viaje a Tiahuanaco, me ha dicho: ¿Cómo pudiste describir tan bien ese lugar? Es un misterio para mí misma».

A la pregunta de otro asistente sobre el motivo de que los escritores cubanos contemporáneos, pese a vivir fuera de Cuba, sigan incluyendo a la isla en todas sus obras, Daína responde: «Mi caso no es exactamente así. Bueno, es y no es. Pero en términos generales, creo que esa obsesión es una manera de exorcizar, de liberarse de los traumas reviviendo o reelaborando lo vivido, es una especie de terapia. Creo que el cubano, en general, está traumatizado de muchas formas. Yo he tratado de liberarme de eso. En mi novela más reciente —La isla de los amores infinitos es tan importante la historia que nace en España, como la parte africana y la china: las tres etnias más importantes que conforman la identidad cubana, pero no la Cuba contemporánea en sí (…)».

Además de indagar sobre su proceso creativo, yo misma quise saber si la autora tiene predilección por alguna de sus creaciones y me respondió con una rotunda lógica: «No tengo ninguna. Todas tienen un pedazo de mí. Es como peguntarle a una madre a qué hijo quiere más. Los amo a todos de formas diferentes».

En la foto, junto a Mayda Bustamante, directora de la editorial, viendo el book trailer realizado por Liuba Cid que se estrenó en esa presentación.
En la foto, junto a Mayda Bustamante, directora de la editorial, viendo el book trailer realizado por Liuba Cid que se estrenó en esa presentación.

Otro de los asistentes a la presentación en El Garito, le preguntó a la escritora cubana por el papel de la mujer en la literatura:

  • Pregunta: El semanario de mayor tirada en España sacaba el domingo que los tres pilares de la literatura eran el señor Javier Marías, Mario Vargas Llosa y Pérez Reverte. Hace diez, quince años, esta portada seguiría siendo la misma porque no hay relevo generacional y no hay una mujer en la aportada. ¿Cuál debe ser el papel de la mujer en la literatura?
  • Respuesta: Pues el mismo que tiene el hombre, en todos los niveles, no solo en el arte. Hay mujeres que han sido inventoras y nunca se las menciona. En la literatura pasa un poco eso. (…) Pienso que se ha minimizado el papel de la mujer, de la escritora. Una de las virtudes de la editorial Huso es que está rescatando la obra de muchas escritoras interesantes que han sido olvidadas o relegadas por la historia o los prejuicios (…)

Publicado inicialmente en WEBPERIODISMO