Narciso, la historia de su sed

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Por Jorge de Arco

 

Bajo el título de “Narciso y ecos” (Fundación José Manuel Lara. Colección Vandalia. Sevilla, 2017), ve la luz el nuevo libro de Juan Vicente Piqueras.

Este valenciano del 60 -actor, guionista, locutor de radio, traductor, profesor…-, con residencia actual en Lisboa, tiene en su haber una extensa obra lírica, que alcanza casi la veintena de poemarios.

 

Hace tiempo que su decir viene signado por una reposada madurez, por un destacado vitalismo, donde los límites entre el ayer y el mañana pretenden alcanzar un punto de cálida unión. Sus versos abordan el dolor, la ausencia, la memoria, el amor…, y parecen querer construir una morada para refugiar el espíritu y alimentar la fe del alma.

 

Esta vez, Piqueras aborda el tema de Narciso y la condición de solitario a la que se ve abocado: un fugitivo incesante ante el miedo a enfrentarse a su verdad. El propio autor confesaba que el proceso de gestación ha sido muy extenso, casi obsesivo, y que al par de los poemas iban surgiendo aspectos íntimos y complejos que dominaban su día a día: “la sed, el desierto, el agua, los espejos, los pozos, la huida de lo que se necesita (…) lo fatal, el que soy, el que hago yo aquí, el dónde, el cuándo, el no tener un lugar en el mundo, y la voluntad de ser preciso y musical, al expresar este desasosiego”.

 

Sobre estos mimbres, el sujeto lírico siente y piensa a través de la figura de un Narciso atrapado por su ensimismamiento, el mismo, al cabo, que sufre la sociedad contemporánea:

 

Narciso en el desierto, sediento de sí mismo,

del agua equivocada de lo que cree ser,

busca un oasis que le sea espejo,

un espejismo donde reflejarse,

alguna voz que convertir en eco

un gran amor que transformar en propio,

un libro donde hablar de sí consigo,

un cuaderno de arena donde escribir: yo soy,

yosoy yosoy yosoy hasta acabar la tinta,

hasta la flor marchita entre las páginas

de un libro de agua que lleve su nombre,

la historia de su sed, y nadie lea.

 

El discurso del vate valenciano sitúa al lector ante la realidad de un tiempo complejo, en ocasiones irrespirable. La soledad a la que aspira el ser humano resulta no sólo una falacia, sino un estado de ánimo cercano a un laberinto de infelicidad.

La mejor forma de sentirse cómodo con la propia conciencia no es el abandono, la desconexión, sino verse reflejado en un diálogo con el prójimo que nos rodea y nos completa:

 

He huido tanto que me he dado alcance.Narciso y ecos

 

Me he visto por detrás huir de mí,

perseguirme.

                       En qué tregua

de huir me toqué el hombro

y al volverme me dije: ¿adónde vas?,

¿de quién estás huyendo?

 

No supe responder.

 

Tiemblo. Lo escribo.

 

El volumen lo conforman poemas, aforismos y fragmentos en prosa que agilizan la lectura y generan una visión de mayor verosimilitud, de mayor pulsión semántica.

Los textos de Juan Vicente Piqueras atesoran, en suma, el fulgor de la pureza lírica, el enigma que esconde la consciencia literaria. Y todo ello, tamizado por una grata música, por unas tonalidades rítmicas que consuenan con exactitud ante la cotidianidad del hombre y su

irremisible cadena -¿condena?- vital:
     Narciso sabe gramática y las fases del amor para él son los modelos de las conjugaciones: Amar – Temer – Partir. O dicho de otro modo: pasión exacerbada – temor a que la misma lo devore -huida del incendio que él mismo ha provocado y que el aire de su huida avivará.

“No confundamos las redes con los medios ni caigamos en el error de creer que todos somos periodistas”

letras ordenador youtubeweb acpi

 

Nota de prensa de FAPE
Por su importancia, reproducimos la Nota de prensa de la directiva de esta organización, que aglutina a Asociaciones de Periodistas de España

La presidenta de la FAPE ha participado en la clausura del Congreso Internacional EDIC I: “El derecho de acceso a los medios. Legislación, participación ciudadana y autorregulación”, codirigido por Hugo Aznar, vocal de la Comisión de Arbitraje, Quejas y Deontología de la FAPE

 

MADRID, 26  DE OCTUBRE DE 2017.  “No confundamos las redes sociales con los medios de comunicación y no caigamos en el error de creer que todos somos periodistas”. Este ha sido el mensaje emitido por Elsa González, presidenta de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), durante su intervención en la clausura del Congreso Internacional EDIC I: “El derecho de acceso a los medios. Legislación, participación ciudadana y autorregulación”, que ha tenido lugar esta mañana en Valencia.

 

González, tras destacar que el derecho a la información y la libertad de expresión constituyen los grandes pilares de la democracia, ha explicado cómo puede parecer que, actualmente, el destinatario de la información no precisa  mediador, pero ha añadido que esta consideración encierra cierta perversión, ya que hay una importante diferencia entre las redes y los medios: las primeras nos mantienen comunicados, y los segundos, informados.

 

Para la presidenta de la FAPE, el compromiso que adquiere el Periodismo con el destinatario en la nueva Sociedad de la Información permanece inmutable. “Tenemos una obligación con la sociedad para trasladar veracidad y rigor, y hacerlo con ética. Es el valor añadido del Periodismo. Un papel esencial”, ha dicho.

En ese camino, la FAPE apuesta por la autorregulación, ahora más que nunca, cuando los periodistas deben enfrentarse a los hechos en segundos. Por eso, Elsa González ha destacado que los alumnos de las facultades de Comunicación e Información deben salir con formación especialmente en conciencia.  “Los periodistas deben enfrentarse a los hechos en segundos. La toma de decisión es rápida. Conviene tener la mente éticamente ágil para respetar la dignidad de las personas o no invadir su intimidad, y para enfrentarse a las presiones, evidentes u oscuras”.

 

Por último, en su defensa de la autorregulación, la presidenta de la FAPE ha ensalzado la labor que realiza la Comisión de Arbitraje, Quejas y Deontología del Periodismo, nacida a instancias de la Federación pero que funciona con total autonomía al amparo de una Fundación.

 

La FAPE es la primera asociación profesional de periodistas de España con 49 asociaciones federadas y 17 vinculadas que en conjunto representan a más de 19.000 asociados. Adscrita a la Federación Internacional de Periodistas (FIP).

 

Mercedes Roffé, el rostro en el espejo

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Por Jorge de Arco

 

Mercedes Roffé (Buenos Aires, 1954) lleva décadas entregada al ámbito de la poesía. Tiene en su haber doce poemarios y está considerada una de las voces más destacadas de la actual lírica argentina. Ahora, ve la luz “Las linternas flotantes” (Madrid, 2017), una oportuna reedición de este libro de Roffé, el cual tuviera ya su primer bautismo en 2009.

 

La poetisa bonaerense escribe:

 

El poema es el rostro en el espejo

más verdadero que el rostro y que el espejo.

El poema es el flujo de la sangre

más allá del cuerpo

(…)
El poema es el ritmo de lo otro en mí

más allá de mí, siempre más allá.

 

Y, precisamente, desde ese azogue revelador va alumbrando un decir que se hace brasa, nostalgia, remembranza. La distancia que roza sus párpados se torna reencuentro y la presencia cambiante de la realidad busca la raíz ensoñadora de la palabra más sincera.

Su entorno es una hilera de cromáticas sensaciones donde se conjugan “el azul del azul” o el “verde vida del prado”, mientras la luz que alienta los versos salpica la febril mudanza de lo que ayer fue palpable:
Un álgebra superior

equipara

el día y la nocheMercedes Roffé... Portada

lo que será y lo que ha sido

lo que vendrá y el origen

sereno de las cosas

tumulto y paz

convulsión y mar calma

la realidad se ofusca

           [en el retorno.

 

La multiplicidad del verbo de Mercedes Roffé permite al lector sumergirse como un ilusionista en el lado desconocido del tiempo y del espacio. El yo lírico devela las estancias íntimas por las que pasea su conciencia y dibuja un detallado mapa de sus silentes sentimientos.

Hay preguntas que surgen como fogonazos de incertidumbre y que parecen no encontrar respuesta sino detrás de las umbrías madrugadas:

 

¿El amor será al cuerpo

lo que la contemplación

                      [al alma?

¿Ese sosiego?

¿Esa intuición?

del todo en el instante?

¿Ese relámpago en el que

lo real se revela

acorde con su eco?

¿Será aquel hiato en

     [el fluir del tiempo

el único hogar y

    [patria verdadera?

 

Los veinte poemas que integran el conjunto retratan el fuego y el olvido, la sombra y la sangre, la máscara y el horizonte donde las reminiscencias de la vida cobran trascendente tentación.

En su prefacio, afirma Ángeles Mora: `Las linternas fotantes´ es un libro que quiere ser total y al mismo tiempo particular, que arrastra, que nos presenta una especie de ontología de nuestro mundo, de nuestro ser, desde el origen y la infinitud del universo”.

 

Un volumen, al cabo, ungido por el poder del amor, por la insistencia y el misterio de la palabra extendida en sus cinco sentidos:
Ese vaivén

Esa duda que insiste

somos

Esa esquirla clavada en el costado

del ángel que nos guarda.

Día del Corresponsal Iberoamericano

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ACPI la Asociación de Corresponsales de Prensa Iberoamericana saluda a todos los corresponsales de los países latinos, España y Portugal en esta fecha 1 de octubre “Día del Corresponsal Iberoamericano “.

Como viene haciendo desde el año pasado desea una mayor visibilidad y el verdadero reconocimiento de una labor que no siempre es fácil —y mucho menos agradecida— para este colectivo profesional que trabaja con ahínco e identidad propia en ambas orillas del Atlántico.

Hoy, 1 de octubre, los periodistas iberoamericanos celebramos nuestro día. Una jornada en la que debemos con razón enorgullecernos de nuestra profesión y de nuestra labor ciudadana en aras de la libertad de expresión y de la difusión cultural, conceptos que desde la Ilustración guían a la Humanidad.

Con la celebración de hoy, recordamos que hace 227 años, se fundó en el Perú el primer periódico americano: “El Diario de Lima”. Desde entonces la labor de la Prensa y luego del resto de medios de comunicación fue la de promover los valores de la ciudadanía en las sociedades contemporáneas, noble propósito que convierte en irremplazable nuestra labor.

Desde la Asociación de Corresponsales de Prensa Iberoamericana, que entre sus aciertos se encuentra la idea y promoción de la efeméride de la que nos ocupamos, animamos a todos los periodistas a celebrar el significado que conlleva el Día del Corresponsal Iberoamericano.

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De Ibero-American_Summit.svg: Saftorangenderivative work: https://commons.wikimedia.org
De Ibero-American_Summit.svg: Saftorangenderivative work: https://commons.wikimedia.org

Nos encantaría unir sinergias con todos los colegas de este gran espacio geográfico para poner en valor las culturas que nos unen, los proyectos que aspiramos se hagan realidad y a dinamizar esta comunicación de ida vuelta por todos los canales posibles.

 

UNODEOCTUBRE

Si usted desea dejarnos su comentario, o contactar con la Asociación, puede utilizar este formulario de contacto:

 

Marca país en Iberoamérica. BRASIL

ACTIVIDADES de ACPI

En la última semana de septiembre, ACPI, ha iniciado un ciclo de conferencias y visionado de películas sobre los países iberoamericanos. Hemos comenzado por el país más grande en extensión territorial: Brasil

Parte de los asistentes a Marca País BRASIL

De izquierda a derecha Maricarmen Rouco Directora del Hotel Sancho, Cristiane Azem Coreógrafa y directora de Nig junto al público que nos ha acompañado hasta el final.

Para ello hemos invitado a los socio s a acompañarnos en la tarde del martes 26,en el Hotel Sancho de Madrid, para que disfrutaran de la presentación del país carioca que estuvo a cargo de la coreógrafa brasileña Cristiane Azem, quien nos sorprenderá nuevamente en el 2018, con su espectáculo NIGHT, donde se funde la literatura, con la  música y la danza.

Night propone un viaje por el siglo XIX, punto álgido de los poetas malditos inspirados por Allan Poe y Charles Baudelaire y que supuso el despertar educativo y político de la mujer, protagonista de este espectáculo a través del personaje principal de la “lectora”.

Coreógrafa brasileña Cristiane Azem

Luego hemos compartido con el público presente  algunas reflexiones sobre el documental Vinicius de Moraes, un filme de Miguel Faria Jr. La película aporta una mirada a la vida del icono cultural, hablando con los que trabajaron con él y conocían muy de cerca la genialidad del artista que nos ha regalado entre otros temas, “Garota de Ipanema”.

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En la película se incluyen testimonios de Carlos Lyra, Caetano Veloso, Edu Lobo entre otras personalidades artísticas brasileñas.

Finalmente se proyecta y comenta la película  Estación Central del director Walter Salles, un film que parece decir poco con su nombre pero que encierra un universo emotivo, vivencial y geográfico que nos marcará. Una historia que une ternura con realidad de forma sabia.

Centraldobrasil“Estación central de Brasil“ se basa en la historia de un niño en busca de su padre y  de una mujer que no ha encontrado el amor. Tampoco ha descubierto su patrimonio interior. Dos personajes a la deriva intentando llenar ese vacío personal y amoroso con el que cargan después una situación dramática e inesperada. Todo lo que sucede mientras van recorriendo una amplia geografía iberoamericana. Un país en busca de sus raíces. Un film tan duro, real  e inolvidable como la vida misma.

.Asistentes a jornada de Brasil Marca País Iberoamérica

 

 

 

 

 

 

 

Agradecemos especialmente a la Dirección del Hotel Sancho por su generosa colaboración, al público presente y a nuestros socios Moisés Walker y a Elsa Sara Castro que representaron a ACPI, Asociación de Corresponsales de Prensa Iberoamericana.

 

 

 

La Exposición “Zorrilla, poeta popular” en el Bicentenario de su nacimiento

zorrilla BNE

 

 

Hasta el 21 de Enero del próximo año tendremos la oportunidad de ver esta exposición en la Sala de Las Musas, del Museo de la Biblioteca Nacional de España (BNE)

Con esta exposición, la Biblioteca Nacional quiere recordar al poeta reconstruyendo tanto su biografía como la época en la que vivió. A través de los fondos que se conservan en sus depósitos, la Biblioteca mostrará tanto el rico y plural bagaje del Romanticismo español, en el que Zorrilla ocupa un lugar muy especial, como la trayectoria de un creador que siempre apeló al conocimiento del pasado y de las tradiciones para hacer frente a los desafíos del mundo moderno. Sus leyendas históricas, sus obras teatrales, sus poemas, sus actores favoritos y sus contemporáneos le esperan para recordar con él todo un siglo de historia.

 

cartel casa Zorrilla AnaluciaOrtega

Zorrilla ( Valladolid en 1817 – Madrid 1893) fue el trovador del pueblo, como él mismo se llamó, pues se consideraba la voz y la palabra de las personas comunes, de cuyas leyendas y tradiciones bebió su obra. Precisamente por eso, sus versos fueron tan conocidos y recitados en su tiempo.

La exposición se divide en tres partes. La primera repasa la trayectoria de Zorrilla y la inserta en su tiempo para conocer los lugares que frecuentó en su juventud, sus primeras composiciones, sus amigos, su traslado a México, así como los más importantes reconocimientos públicos que se le hicieron en vida: la coronación como poeta nacional en Granada y el ingreso en la Real Academia Española. Se cierra esta primera parte con el homenaje póstumo que recibió en su funeral. La segunda parte se ocupa de una de sus actividades principales: el teatro, al que dedicó casi toda su vida. Las hermanas Lamadrid, Carlos Latorre o Juan Lombía nos ofrecen sus retratos para conocer a quienes representaron en el escenario las obras del poeta. Además, se expondrán no solo sus piezas teatrales más importantes, sino también algunos de sus manuscritos, lo que nos permitirá examinar su forma de trabajo. La última parte de la exposición se centrará en el mundo legendario que creó a través de composiciones como Cantos del trovador, La leyenda del Cid, Ecos de las montañas, etc. Construyó Zorrilla con su obra un imaginario medievalizante que atrajo enormemente a los ilustradores más importantes de su tiempo, algunos de cuyos trabajos podremos ver también en la exposición.

Zorrilla, quien confesaba que en su juventud iba a la Biblioteca Nacional para no pasar frío, regresa ahora y halla, de nuevo, abiertas sus puertas para encontrar “amigos que me esperan y hospitalario hogar”.

zorrila europapress

 

La Exposición está Comisariada por Raquel Sánchez García.

Información práctica

  • Del 19 de septiembre de 2017 al 21 de enero de 2018
    De martes a sábado de 10 a 20 h.
    Domingos y festivos de 10 a 14 h.
    Último pase media hora antes del cierre. Entrada libre y gratuita.
  • Sala de las Musas del Museo de la BNEzorrilla cup

Nota de Prensa BNE

 

 

 

 

 

Vista de Valladolid (al fondo la Academia de Caballería) Ana Lucía Ortega ©
Vista de Valladolid (al fondo la Academia de Caballería)
Ana Lucía Ortega ©

La venezolana Yolanda Pantin, ganadora del XVII Premio Casa de América de Poesía Americana

Nota de prensa

 

El jurado del  XVII Premio Casa de América de Poesía Americana, reunido en Casa de América y compuesto por Luis García Montero, Jesús García Sánchez, Juan Malpartida, Jorge Galán, Santiago Miralles y Anna María Rodríguez Arias como secretaria, decidió por unanimidad otorgar el galardón a la poeta venezolana Yolanda Pantin por su obra “ Lo que hace el tiempo”, de la que el jurado destaca que “se trata de un poemario íntimo que activa al mismo tiempo las regiones de la meditación y el pensamiento. Con gran fuerza narrativa y simbólica, el libro avanza desde un sujeto ficticio cargado de expresividad e imaginación. El tono es contenido. Y elegante en su brevedad formal y su pureza estilística. El paso del tiempo y la memoria son un tenue hilo conductor en el que se van engarzando los poemas, con un brillo a la vez común y distintivo”.

El premio, convocado por Casa de América con la aspiración de estimular la escritura poética en el ámbito americano, está dotado con cinco mil euros e incluye la publicación de la obra por la Editorial Visor Libros.

Yolanda Pantin nació en Caracas en 1954. Estudió Letras en la Universidad Católica Andrés Bello. Poeta, ensayista, editora, autora de libros para niños.

Pantin Yolanda_lisbeth Salas

Ha publicado Casa o lobo (1981), Correo del corazón (1985), La canción fría (1989), Poemas del escritor(1989), El cielo de París (1989), Los bajos sentimientos (1993), La quietud (1998), El hueso pélvico (2002),Poemas huérfanos (2002), La épica del padre (2002), País (2007), 21 caballos (2011).

En 2014 la editorial Pre-textos publicó País, poesía reunida 1981-2011. Ha sido invitada a participar en festivales, simposios, lecturas de poesía en España, Francia, Italia, Argentina, Perú, Uruguay, USA, México, Colombia, Portugal, El Salvador, Guatemala, Holanda, Portugal, entre otros países. Ha sido traducida parcialmente al inglés, francés, alemán, holandés, portugués.

En 1989 recibió en Caracas el Premio Fundarte de Poesía. Fue becaria de la Fundación Rockefeller en Bellagio Study Center. En 2004 recibió la Beca Guggenheim.

Fundó y fue miembro del consejo del Fondo Editorial Pequeña Venecia; fundó y codirigió la revista El puente, pensar en Venezuela junto con Igor Barreto y Michelle Ascensio, en Caracas; fue directora adjunta de la Fundación Casa de la Poesía Juan Antonio Pérez Bonalde, en Caracas. Fue directora de museología del museo de arte contemporáneo Alejandro Otero (MAO) también en Caracas.

Què pot sortir mál?

puigdemont y teresa1

 

Los pelillos a la mar de Carles Puigdemont y Theresa May

 

Por María José López de Arenosa – Opinión

 

Contactar con el autor: mjarenosa@hotmail.com

 

La irresponsabilidad y malicia de David Cameron y Artur Mas catapultaron, muy a su pesar, a dos personajes inesperados para dirigir los destinos del Reino Unido y de Cataluña: Theresa May y Carles Puigdemont, quienes tienen en común algo más que haber llegado a sus respectivos cargos sin haber sido votados directamente por sus electores.

Entre los frutos de la casualidad, el destino o el azar, que comparten la señora May y Puigdemont está su peluquero.  Sí, querido lector. No levante usted la ceja con asombro. Así es, y a las pruebas me remito. No tiene usted más que echar un vistazo a las numerosas fotografías de ambos que circulan en internet para corroborarlo. Algunos afirman que el artista se llama Pep y es de Mataró. Otros que, no, que de ninguna manera; que se llama James y sus modales y lealtad recuerdan al señor Stevens, el mayordomo de Lo que queda del día, la novela de Kazuo Ishiguro, cuya película homónima interpretó magistralmente Anthony Hopkins. Están muy equivocados.

Las indagaciones de la legendaria agencia de detectives Pinkerton conducen a un señor de Murcia, Andrés González, cuya familia emigró a Sabadell cuando era niño. Aclaro, antes de que las feministas se me echen encima, que la posibilidad de que tan insignes molleras pudieran estar a cargo de una mujer quedó descartada desde el primer momento. Por mucho que odie a sus semejantes, ninguna peluquera sería capaz de semejantes creaciones a golpe de tijera y secador. En cuanto a la mano que mueve con entusiasmo el hacha para cortar el flequillo de Anna Gabriel, no voy a aventurarme hoy porque esa es harina de otro costal.

Aunque se inició en una barbería de barrio, Andrés supo aprovechar el auge de las peluquerías unisex y con la movilidad europea se lanzó al estrellato convirtiéndose en un profesional que, si bien es desconocido para el gran público, se lo disputan políticos de la talla de Theresa May y Carles Puigdemont.

La primera se encontraba ya entre su selecta clientela cuando David Cameron, ese gran ludópata de las urnas apostó por el referéndum escocés.  Como había adquirido cierta confianza con la señora May, Andrés se aventuró a preguntarle por el futuro del Reino Unido en el caso de que ganara el “Sí” a la independencia de Escocia.  “Don’t worry, Andrew”, respondió condescendiente doña Theresa mientras él le ahuecaba con esmero la melena para evocar la forma de un tomate de su añorada huerta murciana.  Prefería llamarle Andrew para no acordarse de que estaba utilizando mano de obra extranjera, lo que podría generar suspicacias entre sus paisanos; algo que debía evitar como responsable de inmigración.  “El primer ministro estudió en Eton y en Oxford. Está sobradamente preparado para saber lo que tiene que hacer y cómo hacerlo”.  Andrés se sintió muy reconfortado. ¿Qué podría salir mal?

Cada vez que nuestro señor de Murcia expresaba alguna inquietud sobre política británica con su inglés chapurreado, su clienta le explicaba que, como ex alumno de la celebérrima universidad de Oxford, el primer ministro estaba a otro nivel intelectual que le situaba más allá del bien y del mal. Aunque por los pelos —nunca mejor dicho— el resultado de las urnas lo corroboró. Escocia se quedaba dentro del Reino Unido y los escoceses dejarían de dar la tabarra una temporada.

Cortar cabelleras ilustres entre el Reino Unido y España le otorgaba acceso a información de primera mano y también le daba buenas ideas para su familia. Ni en sus mejores sueños habría imaginado que sus nietos podrían estudiar en Londres –incluso en Oxford— gracias al programa Erasmus.  No, no era una idea descabellada.

 

Elecciones plebiscitarias

 

Mientras tanto, aquí en España, concretamente en Barcelona, Artur Mas, otro ludópata de las urnas, adelantaba las elecciones catalanas —las terceras en cinco años— tras el fiasco de su referéndum ilegal. Elecciones plebiscitarias, las llamó. Organizó una gran coalición independentista que garantizaría la victoria por goleada y por obra y gracia de la ley electoral catalana. Pero aquí también falló algo y su coalición, Junts Pel Si, tuvo que cortarle la cabeza (políticamente hablando) para complacer a los anarquistas de la CUP abriendo paso a Carles Puigdemont.  El cráneo del nuevo presidente de la Generalidad, coronado por un voluminoso flequillo causó sensación. Recordaba a un calabacín –naturalmente, murciano— e hizo las delicias de los caricaturistas.

La vida sonreía a Andrés y mientras él paseaba por la Diagonal comentando sus grandes planes de futuro con Eutimia, su mujer, David Cameron hacía lo propio dando vueltas en su despacho de Downing Street pensando en su gran órdago.  La adrenalina descargada con el referéndum escocés se había reducido ya a niveles mínimos y su ludopatía plebiscitaria exigía urgentemente una nueva dosis. Su nueva apuesta, presentada como promesa electoral de obligado cumplimiento, ensalzaría su figura, pasaría a los libros de Historia como el gran estadista que era y dejaría a los críticos con la Unión Europea a la altura del betún. Con el mismo espíritu de quien vuelve al casino tras una racha de suerte, Cameron volvió por sus fueros para fortalecer su posición en el partido conservador. “¿Debería el Reino Unido permanecer en la Unión Europea o salir de la Unión Europea?” Esa era la pregunta del Brexit que el pueblo soberano debía responder.

Mientras daba el toque final de laca al cogote de la señora May, nuestro  humilde peluquero se atrevió a preguntarle con timidez qué pasaría si ganaba el “Sí” al Brexit.  Una vez más, la ministra del gobierno de su Graciosa Majestad lo tranquilizó con una respuesta flemática y condescendiente:  “Andrew… ¿recuerda usted que el señor Cameron estudió en Oxford, igual que yo? Él  sabe qué es lo que tiene que hacer y cómo hacerlo”.

Sin duda, pensó Andrés, David Cameron sabía lo que hacía y no iba a tirarse a la piscina sin comprobar si había agua. A fin de cuentas se había educado en Eton, el colegio más prestigioso del mundo, como corresponde a los grandes hombres de Estado británicos. En algún tabloide leyó algo sobre su pertenencia, durante sus años universitarios, al polémico Club Bullingdon (tuvo que apuntar el nombre para recordarlo y soltarlo después en el bar de su barrio), conocido por agrupar a lo más granado de la aristocracia estudiantil con aficiones a la bebida y al vandalismo. Según aquel artículo, el ex alcalde de Londres, Boris Johnson, formaba también parte de aquella elitista asociación, dato que restaba credibilidad al periodista —seguramente un envidioso—, para otorgársela a sus distinguidos miembros pues, sin duda, para llegar tan alto y velar por el bien común sus trayectorias tenían que ser impecables.

 

¿Qué podría salir mal? 

 

David Cameron quitaría argumentos a los ignorantes que se quejaban de la competencia de los polacos, portugueses y españoles que, como él, se beneficiaban de la libre circulación de personas trabajando honradamente. Sin duda, el primer ministro lo tenía todo bien calculado –atado y bien atado, que diría otro por estos pagos— para salir airoso y políticamente fortalecido. No había nada que temer. Los descontentos con la UE se callarían en un pispás —en un abrir y cerrar de urnas—, y él, Andrés González , seguiría cruzando el Canal de la Mancha para peinar testas ilustres gracias a Ryan Air, con la misma naturalidad con que otros toman el puente aéreo o el AVE Madrid-Barcelona y presumiendo siempre de murciano y español.

“Siempre nos quedará París”, respondió lacónicamente cuando Eutimia irrumpió nerviosa en la habitación aquella mañana de junio para comunicarle el resultado del Brexit que había oído por la radio. Intentó explicarle, una vez más, que Cameron tenía una mente brillante, educada en las instituciones más prestigiosas del mundo y sus decisiones jamás pondrían en riesgo la rutilante carrera de un peluquero de altos vuelos como él. Seguro que un hombre tan alto de miras y tan preocupado por el bien común tenía un as en la manga, la fórmula para que todo siguiera igual. Nadie en su sano juicio prescindía de un buen peluquero así como así. “Un buen peluquero es tan importante como un buen neurólogo”, —-solía decir a sus amigos—, sólo que en vez de trabajar en las profundidades del cerebro con las neuronas, lo hace sobre la cubierta y esto le da un conocimiento del ser humano y sus vanidades que ya quisieran tener muchos hombres de ciencia”.

Sintió lástima por ella al ver su gesto preocupado mientras se abrochaba la bata de Harrods que él le regaló por Navidad. A pesar de la fama de lista que tenía en su pueblo, no dejaba de ser una mujer muy elemental que, al contrario que él, vivía ajena a los círculos de poder. “No seas tontorrona. ¿Qué puede salir mal?” “Nada, supongo que nada”, respondió aturdida, intentando acallar esa vocecita interior tan pedestre y vulgar que invitaba a la desconfianza.

Todo sucedió con enorme rapidez. David Cameron tuvo que marcharse a su casa o, mejor dicho, a las playas de Córcega para esconderse del ridículo y el whatsapp de Theresa May solicitando un peinado urgente para la votación del Partido Conservador no se hizo esperar. Sin rivales en su partido y sin haber sido votada para ello, la señora May se mudó al 10 de Downing Street el 13 de julio de 2016 con el pelo perfectamente cardado.

Con May en Downing Street y Puigdemont en el palacio de San Jaime se dispararon las teorías conspiratorias con un misterioso peluquero en el epicentro de las redes sociales. Ajeno a todo eso, no tardó Andrés en advertir que, además de Oxford, Theresa May compartía con su antecesor en el cargo la afición por las apuestas de riesgo para consolidar su posición en su propio partido. Pero la suya no sería un referéndum, sino unas elecciones anticipadas –muy anticipadas- para afianzar su liderazgo.

“El problema con las urnas es que las carga el diablo”, le susurró tímidamente al oído mientras le recortaba la melena. Como su inglés no era muy bueno, le pareció que la respuesta de la primera ministra era algo así como nuestro “¡pelillos a la mar!”   Algo avergonzado por su atrevimiento, barrió los mechones grises esparcidos por el suelo.  ¿Cómo iba a darle él, un pobre señor de Murcia, lecciones a una mente preclara, formada, al igual que la de su antecesor y sus numerosos asesores, en Oxford?  No había más que echar un vistazo a las encuestas para responder la pregunta retórica de su clienta: What could go wrong?

Algo no salió como se esperaba y mientras los sesudos analistas debatían en televisión sobre lo que pudo salir mal, descargando la culpa sobre los encuestadores y sondeos de opinión, la señora May se apañaba con sus nuevos socios parlamentarios del partido Unionista de Irlanda para seguir en Downing Street.

 

Socios de los antisistema

 

La semana pasada, mientras Andrés le peinaba la melena, Carles Puigdemont afirmaba categórico: “Espanya ens roba. Pero después del referéndum de independencia que, por supuesto, ganaremos, la doble nacionalidad nos permitirá a los catalanes cobrar las pensiones de la Seguridad Social española y beneficiarnos de la pertenencia de  España a la UE sin poner un céntimo ni renunciar a nada. Se van a enterar de lo que vale un peine.” A Andrés, buen conocedor del precio de un peine, le parecía todo un poco raro. Era como divorciarse y seguir casado, obligando a Eutimia a dejarle la casa y el coche para que él viviera con otra señora, mientras ella pagaba la hipoteca, la gasolina, el seguro y hasta las medicinas.

Aunque fuese un presidente sobrevenido, sin haber sido votado directamente por los ciudadanos, Puigdemont no se comparaba con Theresa May. Sus socios, los chicos antisistema de la CUP no eran tan antipáticos como los energúmenos irlandeses que la tenían como rehén en el Palacio de Westminster. ¡Donde iba a parar!

Los anarquistas ya no eran los enemigos de la burguesía catalana. Ahora eran sus socios. O quizás era al revés, y ellos eran los socios necesarios para que los antisistema cumplieran su objetivo de arrasar con todo. En fin… ¿qué más daba el orden de los factores? Eran unos simpáticos alborotadores que le acompañaban alegremente, no hacia el borde de una piscina sin agua, sino el de un acantilado majestuoso bajo el cual podía contemplar un Mediterráneo azul y más catalán que nunca. La vista era sobrecogedora y él, Carles Puigdemont, seguiría avanzando por aquel precipicio imponente con su flequillo al viento dirigiendo al pueblo de Cataluña. Mirando arrobado hacia el horizonte, alzaría las tablas de la Ley de Transitoriedad como lo habría hecho el mismísimo Moisés. Todo ello con paso seguro, triunfal, y sin necesidad de bajar la vista para ver si en ese terreno bajo sus pies que España reclamaba como suyo había algún pedrusco con el que pudiera tropezar.

“Las urnas las carga el diablo”.  El susurro del peluquero en su oído despertó al Molt Honorable de su cabezada. “Haremos el referéndum porque llevamos cuarenta años haciendo lo que nos sale de la barretina y en eso nadie tiene más experiencia que nosotros.  Què pot sortir mál?  ¿Qué puede salir mal?”.  Lo dijo bostezando, pero sin despeinarse, detalle que Andrés agradeció, pues ya había terminado su trabajo.

El señor de Murcia sacudió discretamente la caspa de los hombros del president. No es que desconfiara de su cliente por no haber estudiado en Oxford. Ni muchísimo menos. Ni Eutimia ni él habían terminado el colegio y sabían con toda seguridad que cuando algo podía salir mal, salía muy mal.  A ver ahora cómo la tranquilizaba cuando viera que ni el referéndum ni la Ley de Transitoriedad reparaban en las becas Erasmus y que a sus nietos ni siquiera les quedaría París.

¡No exagere, señoría!

Adaptado por ACPI: Mosaico Skyline Barcelona

 

Por Juan José Echevarría – Opinión

Contacto con el autor: juanjoseechevarria@hotmail.com

 

A principios de 2016, un año y medio antes del atentado de las Ramblas, un policía belga alertó a un mosso d’Esquadra, en concreto a un jefe de la relevante labor policial de información, de las sospechas existentes sobre Abdelbaki es Satty, quien había viajado a los países bajos con la intención de liderar religiosamente alguna comunidad musulmana local. El contenido de sus prédicas y la imposibilidad de demostrar que carecía de antecedentes policiales, aunque solo fuera por tráfico de drogas, le obligaron a regresar a España.

Probablemente, Bélgica se libró así de un grave atentado, que el destino quiso que fuese en Barcelona, aunque tal vez se hubiera impedido si sobre Satty se hubiera impuesto una vigilancia preventiva a su regreso a nuestro país. No fue así, los Mossos no lo hicieron, ni tampoco compartieron tal información con el resto de policías, con la Guardia Civil y Policía Nacional.

A su regreso y durante más de un año, Satty continuó de imán en la mezquita de Ripoll, un pueblo con apenas diez mil habitantes, adoctrinando a una docena de jóvenes en la Yihad. Ni, los Mossos, la policía desplegada por toda Cataluña, ni la Guardia Civil, ni la Policía Nacional se dieron cuenta de tales hechos.

A las once y media de la noche del 16 de agosto pasado una potente explosión redujo a escombros una vivienda en Alcanar, donde la célula terrorista almacenó durante meses, mediante su traslado a ella, de más de un centenar de botellas de gas, explosivos y tornillería. Los Mossos se hicieron cargo de la investigación y tras rechazar en dos ocasiones la ayuda de los expertos en explosivos de la Guardia Civil, calificaron el suceso como un caso de drogas.  Una juez se personó a la mañana siguiente, el fatídico 17 de agosto, en Alcanar y preguntó a los Mossos si no se trataría de terrorismo, a lo que fue contestada con un: ¡no exagere señoría!  A las cinco y media de la tarde de aquel día, un miembro de la célula, Younes Abouyaaqoub, atropelló mortalmente a catorce viandantes de las Ramblas y luego acuchilló a una persona más en su huida. Esa misma noche, otros cinco yihadistas mataron a una persona más en Cambrils.

Eso son los hechos. Luego está la interpretación política. Para la Generalitat, Cataluña ha demostrado que puede ser un Estado independiente, con una policía perfectamente capacitada y preparada para minimizar el desafío islamista.

Los elogios a los Mossos, que después de todos esos hechos logró la neutralización de la célula en cuatro días, han llegado desde muchos sectores, incluidos los no independentistas, destacando el comportamiento de la policía catalana como defensora de los derechos de todos los catalanes frente a la agresión terrorista. Así lo hizo el periódico El País en un editorial que pecó cuando menos de ingenuidad.

Publicado el 26-agosto-2017 en Blog de Juan José Echevarría

RTVE ©
RTVE ©

 

Adaptado por ACPI: Mosaico Skyline Barcelona
Adaptado por ACPI: Mosaico Skyline Barcelona

 

 

Entre las flores frías – Nuria Barrios

depoesiaIberoamericana

 

Por Jorge de Arco

 

    Con “La luz de la dinamo” (Fundación José Manuel Lara. Colección Vandalia. Sevilla, 2017), Nuria Barrios obtuvo el VII premio de poesía iberoamericano “Hermanos Machado”. La autora madrileña suma con éste su tercer poemario, tras “El hilo del agua” y “Nostalgia de Odiseo”, editados en 2004 y 2012 respectivamente.

A la naturaleza circular del poemario obedece, precisamente, su título, así como al incesante girar de las ruedas de la bicicleta, las cuales resultan familiares y evocadoras para el sujeto lírico.

Atravesado por tres temas fundamentales, la infancia, el amor y la muerte, el decir de Nuria Barrios se vertebra desde una óptica de intencionada transparencia. Su verso discurre sereno, sin alteraciones y remite a una semántica amatoria, reveladora:

 

Yo antes quería todo

ahora nada significa lo mismo.

Me perdí

no sabía dónde estaba

te decía perdida en ti

tú lo negabas

en ti sólo estabas tú.

Yo había desaparecido

olvidada de mí.

Sin mí, vacía de sí

la realidad vibraba.

 

Las cicatrices del corazón y la dicha que alimentó el alma se tornan protagonistas de buena parte de estos textos, que se mueven entre la luz y la penumbra. Los escenarios que antaño fueran cobijo amante son ahora refugio para una realidad distinta, adulta. Los años cumplidos dibujan una verdad construida sobre la experiencia, un mapa íntimo del que brotarán más recuerdos que sorpresas:

 

Hoy

que por siempre ya serás pasado

Portada del VII Premio Iberoamericano de Poesía Hermanos Machado
Portada del VII Premio Iberoamericano de Poesía Hermanos Machado

conjuramos tu futuro en nuestro presente

y en tu cuerpo inerte insuflamos vida

rescatada la flor de tu carne

entre las flores frías

más tu muerte devora el Tiempo

y fosiliza nuestro aliento

igual que insectos

    [atrapados eternamente

en el interior dorado

de una gota de resina.

 

      La poetisa madrileña recupera su niñez a través de la revisión de antiguas canciones infantiles. El eco de sus melodías, de su mensaje, tiene aquí un espacio novedoso para su relectura. Los protagonistas familiares también ocupan su antiguo lugar y los paisajes que sostuvieron el sabor pretérito vuelven a pintar los colores presentes. Ese retorno vivencial suena así:

El cocherito leré

la invitó a la botica, leré

para que el boticario, leré

le diese pastillas.

 

A comprar pastillas, leré

para el mareo, leré

Gretel va y viene, leré

sentadita en el coche.
 

Un poemario, en suma, que se adentra en el denso espacio de la vida, en el latir incesante de la esencia humana y que recorre de parte a parte la reflexiva liturgia de los anhelos, el hechizo dorado del destino, la rayuela última de la existencia:

 

Separar la piel de la vida

no hablo de mudar la piel

sino de eliminarla.