VISITA AL PORTAVIONES JUAN CARLOS I

Por Luis Villanueva, socio de ACPI

           He tenido la gran suerte de visitar recientemente el portaviones Juan Carlos I. Como bastantes de ustedes sabrán, se trata del buque insignia de la Armada Española, que fue botado no hace mucho tiempo —en concreto— el 8 de marzo de 2008, sustituyendo al Príncipe de Asturias,  dado de baja en 2013.

            Antes de pasar a describir mis experiencias a bordo, me gustaría dar a conocer algunas de las características técnicas del Juan Carlos I:

            Se trata de un buque de Proyección Estratégica, con numeral de costado (L-61). Es el mayor barco de guerra construido en España,  denominación OTAN  LHD (Landing Helicopter Dock). Desde la llegada de la Casa de Borbón al Trono de España, en 1700, la Armada tiene la tradición de asignar a uno de los buques principales el nombre propio del Monarca reinante en el momento de su botadura, en nuestro caso, el de S.M. Juan Carlos I.

           Continuando con la descripción, la dotación del buque anfibio es de 243 efectivos, con equipos y elementos de ayuda para hasta mil doscientos soldados; la autonomía, de nueve mil millas a 15 nudos; la velocidad máxima sostenida, de 19,5 nudos en operaciones anfibias y de 21 nudos en operaciones aéreas. El buque permite el transporte y las correspondientes operaciones de aviones Harrier y helicópteros, así como, posee un dique inundable con capacidad para alojar hasta cuatro transportes de desembarco anfibio y cuatro supercat. Cuenta, además, con un hospital dotado con: dos quirófanos, sala de odontología, enfermería, UCI, rayos X, laboratorio y farmacia, entre otros servicios médicos.

            El barco llegó a Getxo (Vizcaya) el viernes, 22 de marzo, sobre las 10:30 a.m. y la visita la comencé a las 11:30, en compañía de un grupo de periodistas, adelantándonos a los miles de personas que lo iban a visitar durante los dos días siguientes; de hecho los organizadores —con gran acierto— tuvieron que ampliar las horas de visita por el enorme interés despertado entre la población vasca, teniendo en cuenta que, por causa de la marea y las posibilidades del barco, la entrada y la salida por la escala, tenía que ser uno detrás de otro. 

            Nos atendió el segundo, Capitán de Fragata D. Emilio Aceña. El Comandante,  Capitán de Navío, D. Francisco Asensi, no nos pudo recibir, al estar cumplimentando con la Autoridad portuaria.

            Desde el puerto —a pie de la escala de embarque— impresiona la enorme obra muerta del barco (para los que no están familiarizados, la parte del barco que sobresale del agua).

            Una vez en una de las cubiertas del mismo, y con unas magníficas vistas sobre la ría de Bilbao, iniciamos la deseada visita.

            Nos dirigimos en primer lugar al puente de mando, donde nos explicaron todas las características de navegación, comunicación etc., todo lo que conlleva para el gobierno del buque. Es allí donde se dirigen las operaciones de vuelo de los Harrier y helicópteros.

            Estuvimos hablando con el Jefe de la Novena Escuadrilla de Harrier, Capitán de Fragata D. Manuel Rodríguez, y con el segundo de la misma, Teniente de Navío D. Antonio Ruiberriz, quienes nos estuvieron explicando los problemas que plantea la gravedad pilotando, normalmente hasta 7 g. u 8 g., pudiendo llegar los pilotos de combate de más experiencia, hasta 9 g., antes de experimentar la pérdida de conciencia. Los trajes que portan los pilotos les oprimen de cintura para abajo para que la sangre circule de medio cuerpo para arriba. En fin, una serie de curiosidades desconocidas para muchas personas.

            La visita al Juan Carlos I es difícil de olvidar. La atención por parte del personal, exquisita, y la información a las preguntas, completísima, cuidando todo tipo de detalles. 

           Si nos preguntamos por las actividades del Juan Carlos I, es un buque multipropósito, sirve para garantizar la capacidad de respuesta e influencia global a disposición del poder político, España actualmente tiene una proyección a nivel internacional importante. Tecnológicamente cuenta con los últimos avances. Es una unidad interoperable, adiestrada y alistada, permitiéndole actuar con garantías de éxito en diferentes escenarios.

           Es un buque anfibio, un buque de proyección de fuerza, para poder transportar a cualquier ejército a un teatro de operaciones. Sirve como plataforma para aviación embarcada y como hospital, dando apoyo humanitario en zonas de crisis, catástrofes etc.

            En breve, a primeros del próximo mes de Julio, atracará en el puerto de Guetaria y también en Getxo, el buque Escuela Juan Sebastián de Elcano, otro de los grandes de la Flota. La razón es que se va a conmemorar el 500 aniversario de la entrada en la Historia de España de quien le da su nombre, por ser el primer navegante que completó en su mando la vuelta al mundo, iniciada por Fernando Magallanes. De todos es conocido que Juan Sebastián de Elcano era natural del pueblo de Guetaria, en el que está erigido un monumento en su honor.

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