Poncho del general San Martín

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Por Vicente López Pérez

 

Humilde en su origen, el Poncho también llamado Makuñ por los Mapuche, fue sin duda la prenda de vestir más significativa para la vida de los antiguos hombres de “a caballo” (kawellutu), de las regiones pampeano-patagónicas de Argentina, cubriéndolos de sus durísimas intemperies. Imprescindible, para guarecerse del sol, vientos y lluvia, para usarlo de cama si era preciso ó como escudo defensor enroscado en un brazo si se presentaba un duelo a cuchillo. De origen ancestral es unos de los grandes legados que nos dejó la textilería indígena, encerrando en sus tramas parte de la Historia secreta de muchos de los Pueblos Originarios de América.

poncho2El textil es un dungu (lenguaje) materno. Las tejenderas Mapuche, aprenden desde chiquitas de sus madres, tías ó abuelas, los entresijos de todo un mundo de complicadas técnicas, colores y símbolos que forman parte del legado Cultural de su Pueblo, y lo más importante sus significados. En un poncho de factura manual, nada es casual, las artistas del telar una vez han recibido “el secreto de la araña” ponen intención y sentido en cada uno de sus movimientos. Esta era originalmente una prenda exclusivamente masculina, hecha por las madres ó esposas del hombre en cuestión y sus colores y símbolos hablaban de su portador, de sus particularidades, rol social y espiritualidad. Pero estos códigos solo pueden ser interpretados por la mirada entrenada y objetiva de sus conocedores, la gente de la etnia.poncho1

El Poncho que los Mapuches obsequiaron al General San Martín, es una prenda de factura exquisita, tejida por manos expertas (recordemos que la palabra texto viene de tejido) y dice mucho de como los indios veían al Libertador, tal vez una nueva mirada, una interpretación distinta y originaria de la figura del máximo prócer Argentino.

Morfológicamente el Poncho de San Martín ó Manta de la Luz, es de forma rectangular, midiendo 1,68 de largo por 1.61 de ancho, con tres franjas (Wirin) decoradas que lo recorren longitudinalmente, una central que mide 8 cm. de ancho en cuyo centro se halla el ñankal (abertura central por donde sale la cabeza) y dos laterales que miden 34 cm. de ancho cada una, destacando entre ellas los Tue ó campos de la manta (campos abiertos a la luz y también campos abiertos al cultivo agrícola) tejido en pelo de camélido con urdiembre en lana de oveja y los bordes terminados en Chüñai (Flecos).

La elección de los colores, obedece a criterios muy estrictos, donde la combinación los fusiona solidariamente transformándolos con un sentido absoluto, la búsqueda de la luz y el brillo. La distinción en un Poncho esta fundamentada en su brillo y la síntesis de su luminosidad. Los colores principales que nos hablan de ?Luz? según podemos observar son cuatro (número sagrado del orden y cosmos Mapuche) en oposición el negro con el blanco y el azul con el amarillo. El verde es utilizado en la urdimbre del poncho solo con fines demarcativos de los espacios reservados a los símbolos figurativos. A simple vista el ojo del profano observa un tejido armónico, equilibrado de hechura elegante y refinada. La simbología que nos habla del portador, queda disimulada por su tamaño poco significativo con respecto al total de la prenda. El mensaje está para que sea identificado por el que sabe, el que conoce el lenguaje, pasando desapercibido para el extranjero ó winka que podría interpretarlo como una simple guarda ornamental.

El Welu-Witrau, es uno de los principales y más esclarecedores significantes de la manta, está representado de dos maneras muy distintas, según la dureza ó delicadeza de como se presenta el significante, estaremos hablando de figuras masculinas ó femeninas.

El Welu-Witrau representado con líneas curvas ó sinuosas, indica lo femenino, está representando al mundo vegetal, más concretamente a una planta tipo enredadera con propiedades curativas muy importantes. Destaca sobre todas sus propiedades las que tiene contra las enfermedades del Wekufe, (Producidas por las Deidades de la destrucción y el mal, perturban y destruyen el equilibrio existente en el mundo y las gentes). En este sentido normalmente se representa en color negro, el color que representa la humanidad.

El Welu-Witrau representado de una forma más dura ó brusca, habla de un dominio masculino, representa a la Constelación de Orión, el mundo sideral, el universo kalfú (azul) y está representado en color blanco, el color de la luz., con formas de hoja parecidas a un trébol.

Otros significantes importantes son Rayen (La Flor) que representa la fecundidad y Kopiú (La Flor del Copihue Kopiu significa literalmente “estar boca abajo”) flor emblemática para los Mapuche.

En la base del Ñancal, lugar por donde asomará la cabeza del que manda (la lonko del lonko) que está situada en la franja central, se observan los rewe-lonko, (escalera ascendente) que comunica al portador entre dos mundos, el terrenal y el espiritual ó azul.

Todos estos aspectos de esta pieza excepcional de la textilería Mapuche, nos hablan de una Manta de Toki, (Toki significa Hacha, pero también es el título con el que se denominaba a la máxima autoridad ó líder, elegida por los caciques para dirigir la guerra).

Realmente resulta poco creíble que en aquella época de desconciertos y cambios rotundos que tanto afectaron al mundo indígena, provocados por el enfrentamiento con los winkas (blancos), las mujeres Mapuche que tejieron el Poncho ofrecieran su punto de vista con tamañas distinciones justamente a uno de ellos.

John Lynch el prestigioso hispanista y americanista Británico, recoge en su libro “San Martín Soldado Argentino, Héroe Americano” el carácter taciturno, reservado y enigmático del Libertador, diciendo “San Martín constituye un desafío para el historiador, que tiene que descubrir al hombre detrás del silencio”.

En el libro también se recogen algunos de los testimonios históricos que hacen referencia a su presunto origen mestizo.poncho3

En 1816 durante el Parlamento con los caciques indios, San Martín en su discurso despreció a los Godos (Españoles) diciéndoles que vendrían a matarles y robarles tierras, haciendas y mujeres y el mismo señaló háganme caso “Yo también soy indio”.

En otra ocasión San Martín encomendó a su armero José Antonio Álvarez Condarco, en misión de espionaje, cruzar Los Andes para entrevistarse con Marco del Pont, jefe de las tropas españolas, debiendo reconocer y memorizar en su viaje los accidentes del terreno. Al recibirlo Marco del Pont dijo “Yo firmo con mano blanca y no como la de su General que es negra”. Años más tarde cuando San Martín se encuentra con el derrotado Marcó del Pont, le saludó irónicamente diciéndole “Venga esa blanca mano!”.

En esa época la sociedad Colonial era muy sensible a las cuestiones raciales, y muchos fueron los despectivos apodos con que sus enemigos contemporáneos hacían referencia al color oscuro de la piel del General San Martín y su supuesto origen indio.

Obviamente la figura de nuestro máximo prócer no puede ser ensombrecida por ningún supuesto, sin duda San Martín fue un Toki Kalfú, según la visión de la gente de la tierra, y un Ejemplar General considerado el Padre de la Patria desde la otra. Ojalá los Historiadores y las nuevas tecnologías de las que disponemos hoy en día, descubran tras el silencio la verdad del hombre que nos hizo libres.

Quiero agradecer a la Dirección del Museo Histórico Nacional de Buenos Aires, la gentileza que tuvieron de permitirme fotografiar esta pieza de incalculable valor.

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