Paraguay. «Las herederas»

Llega a las pantallas la película paraguaya “Las herederas” de Marcelo Martinessi

Carmen Pineda.

El próximo día 8 de marzo, se estrena “Las herederas”, ópera prima del director paraguayo Marcelo Martinessi. Avalada por multitud de premios como el Oso de Plata a la Mejor Actriz para Ana Brun, el Oso de Plata Premio Alfred Bauer (openning new perspectives) del pasado Festival de Berlín o el Premio Fipresci de la Crítica Internacional, la película fue también la encargada de inaugurar la Sección Horizontes Latinos en el Festival Internacional de cine de San Sebastián. Además, Marcelo Martinessi, consiguió el premio a Mejor Director en los Premios Iberoamericanos Fénix.  Las herederas” ha sido, también, la película encargada de representar a Paraguay en los Premios Oscar y en los Premios Goya. En total, entre unos galardones y otros, el film ha sido premiado en más de 40 festivales por todo el mundo, habiendo recibido una acogida espléndida de crítica y público.

Sin embargo, “Las Herederas”, dado su argumento, un tanto transgresor para la sociedad paraguaya actual, que narra una historia de amor entre dos mujeres en la edad adulta, no ha sido tan bien acogida en el sector más conservador del país. De ahí, la valentía y la valía de este film que ha conseguido atravesar las fronteras de su país, abordando una temática un tanto complicada.

El film narra cómo el amor, a pesar de la edad, de las situaciones de género, de las complicaciones materiales puede con todo y consigue superar todas las barreras y hacer que se pueda volver a empezar en cualquier momento de la vida. Un canto a la esperanza, a la alegría, a la pasión que el director Marcelo Martinessi plasma en imágenes con una sutileza y una delicadeza pocas veces vista en el cine. La película está hecha de silencios, de miradas (excelente la actriz Ana Brun) y de calma que esconden, sin embargo, toda la pasión y la turbulencia del corazón de la protagonista. En “las herederas” se cuentan aspectos tremendos como la falta de recursos económicos de dos mujeres de clase alta que van perdiendo su estatus (desoladoras las imágenes en las que deben vender sus muebles y la casa se va vaciando), temas como la frustración, los amores prohibidos, la importancia del “qué dirán” en una sociedad que está de fondo y que el director aborda de lejos pero a la vez muy presente en los personajes.

La historia narra la relación entre Chela (66) y Chiquita (67). Viven juntas desde hace 30 años, visibles pero a la vez escondidas. Calladas, discretas no demuestran mucho su amor y así pueden vivir, de puertas para fuera, integradas en su comunidad. Como hijas de familias de buena posición social han heredado suficiente dinero como para vivir cómodamente sin necesidad de trabajar. Pero ahora, cuando ambas tienen más de 60 años, ese dinero heredado se ha acabado. Cuando Chiquita va a la cárcel por no poder pagar las deudas que contrajo, Chela empieza a proveer a mujeres mayores de familias acomodadas con un servicio de taxi que le ayuda a poder mantenerse. Así conoce a Angy, una mujer  20 años más joven que ella, con quien conecta de inmediato. Esa conexión va transformando la relación de Chela consigo y con su entorno provocándole una revolución que cambiará su vida.

Con una sobriedad y una elegancia notables, “Las herederas” es una película que hay que ver son sosiego. Rodada con serenidad y una fotografía en tonos oscuros, desgrana un amor lésbico sin mostrar imágenes explícitas, mostrándolo, tan solo, con las miradas, los silencios y los vacíos que representan el gran drama de la protagonista en busca de sus verdaderos sentimientos y anhelos. Pero “Las herederas es un film positivo, a pesar de la tristeza que sobrevuela la historia, porque narra el camino hacia la libertad de decidir y la valentía de asumir los retos de la vida por sí misma de una mujer a la que la sociedad, por su edad y su condición sexual y su situación social de “señorita bien”, ya no daba muchas posibilidades. Gran película para no perderse y descubrir algo del desconocido cine paraguayo.

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