Los sentimientos y el imaginario romántico en el Teatro de la Zarzuela

  Norma Sturniolo

El tenor alemán Christoph Prégardien

El Ciclo de Lied del Teatro de la Zarzuela ha concluido en 2019 con un brillante broche romántico a cargo del tenor lírico alemán Christoph Prégardien acompañado por el pianista Julius Drake. El programa elegido ha estado constituido en su primera parte por nueve lieder de Franz Schubert (1797-1828) sobre poemas de Ernst Schulze (1789-1817) y en la segunda parte por los Liederkreis op.39 de Robert Schumann (1810-1856) sobre poemas de Joseph von Eichendorff (1788-1857).


Franz Schubert

Las características propias de la literatura romántica como son la atmósfera brumosa, la ensoñación, el deseo insatisfecho, el amor extremado, lo legendario, la naturaleza, la noche y el viajero errante perseguido por sus penas se encuentran en los lieder elegidos. El tándem formado por el tenor alemán y el pianista inglés los interpretaron con delicada sensibilidad.
Franz Schubert,  el primer gran maestro del lied romántico, creó más de 600 lieder, la mayoría de los cuales, durante su breve vida, se representaron en casas de  los amigos, en conciertos íntimos a los que se dio el nombre de schubertiadas. Su sensibilidad y su amor a la poesía contribuyó a que fuese considerado un músico-poeta. Dotó al lied de una gran belleza musical . Sobresale  su capacidad para  aprehender el espíritu de los poemas y transmitir musicalmente su fuerza emotiva y descriptiva.


Robert Schumann


Ernst Schulze, el autor  de los poemas,  en los  que se basó Schubert para componer los nueve lieder que se han escuchado en la primera parte del recital, murió a la temprana edad de 28 años. Entre otras desgracias, sufrió la muerte de su novia que falleció con 18 años a causa de la típica enfermedad romántica: la tuberculosis. Ese hecho entristeció su breve vida y en sus poemas hay reflejos autobiográficos. Schubert fusionó su música con el dolorido sentir del poeta.
Los poemas de Schulze y la música de Schubert expresan una búsqueda emocional de la amada muerta. En Um Mitternacht ( A medianoche) el yo poético acaba imaginando que su amada muerta le susurra una palabras  desde el cielo y por eso exclama: “sueños, ¡seguid susurrándome/ sus amadas palabras”.
De carácter íntimo entremezclado con circunstancias históricas es Lebensmut (Coraje de vivir) en el que alienta un espíritu de lucha interior (“prefiero verme completamente destruido/ que estar únicamente medio vivo”) y exterior (¡Que despierte mejor mi mente adormecida/ el rápido y audaz grito de batalla!) ya que Schulze fue voluntario en la lucha de liberación contra Napoléon.

En Im Frühling (En primavera) se expresa la nostalgia de los momentos felices (“la dicha del amor pasa volando/ y sólo permanece el amor, /¡el amor y, ay, el dolor!).


En Im Walde (En el bosque) se muestra a ese caminante típicamente romántico al que, sin descanso, acosa la aflicción (“Y conmigo camina mi aflicción/que nunca quiere apartarse de mí,/ Y si fuera a navegar por el vasto mar/también hasta allí me perseguiría.
En la segunda parte del concierto dedicada a los Liederkreis de Schumann, Prégardien demostró una gran compenetración emotiva.
Robert Schuman compuso los Liederkreis op.39 en 1840, un año que fue muy importante en su vida. El compositor y Clara Wieck , famosa pianista de la época, que había sido niña prodigio e hija del que fue maestro de Schumann, estaban enamorados y deseaban casarse pero el padre de Clara se oponía a ese matrimonio.  Después de un fatigoso litigio y de recurrir a los tribunales  consiguieron casarse  el 12 de setiembre de 1840.
La poesía de Joseph von Eichendorff se ajusta al estado de ánimo del compositor.
En In der Fremde (En tierra extraña) hay una evocación de una muerte vista como descanso.
En Intermezzola imagen de la amada está grabada en el corazón del enamorado y por eso el “corazón canta quedo  para sí /una vieja y hermosa canción”.Julius Drake imprimió a su interpretación el espíritu de ese corazón encendido de amor.
En Waldesgespräch(Conversación en el bosqueaparece el espíritu de la leyenda tan del gusto romántico. Hay un breve diálogo entre un hombre y una hermosa mujer en la profundidad del bosque y ella resulta ser  Loreley, una bella ondina de la mitología germánica que atraía a los hombres causando su muerte. Aquí no cumple su designio letal sino que le exige al hombre que no vuelva jamás al bosque donde ella se encuentra.
En Die Stille  (La calma) hay una dulce melodía que es la manifestación del un amor secreto que desea ser libre y alzar el vuelo como un pájaro.
El famoso y bello lied Mondnacht (Noche de luna) tiene una música sublime  fusionada con el poema que comienza  con estos hermosos versos: Fue como si el cielo/ besara quedamente la tierra

La naturaleza, la noche y las estrellas parecen augurar una dicha futura en Schöne Fremde,(Hermosa tierra extraña).
Wehmut,(Melancolía) habla de la pena secreta que puede hallarse en un canto aparentemente alegre. 4

El piano personifica esa pena y Julius Drake la expresó acabadamente.
 Si Zwielicht (Crepúsculo) expresa un sentimiento de miedo y una amenaza, Im Walde (En el bosque) después de un alegre comienzo finaliza termina con una sospecha de que algo trágico puede suceder : “y yo me estremezco en el fondo del corazón”.
El tono cambiará con Frühlingsnacht(Noche primaveral)el lied que cierra la colección. Ahora “la luna y las estrellas lo anuncian./ y el bosque lo susurra entre sueños,/ y los ruiseñores lo proclaman a viva voz:/”Ella es tuya, ella es tuya”.


Robert Schumann manifestó: “Todo lo que ocurre en el mundo me afecta y luego ardo en deseos de expresar mis sentimientos a través de la música”. Afortunadamente, para nosotros así lo hizo.
Tanto Prégardien como Julius Drake interpretaron con delicadeza y sutileza la gran variedad de matices expresados en los lieder. Ambos dieron sobradas pruebas de su excelente técnica y Prégardien demostró su admirable elegancia, su dominio de los claroscuros y su excelente dicción . El público los aplaudió muchísimo y de premio hubo tres propinas schubertianas que continuaron enfervorizando a la entusiasmada audiencia.
Una noche en la que se recreó la sensibilidad romántica a través de la alianza entre poesía y música.

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