El impacto de las 90 meninas gigantes en Madrid

 

 

El impacto de las 90 Meninas que invaden Madrid

Por María Valbueno

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Madrid es una de las capitales más turísticas y emblemáticas de Europa que ofrece una calidad de vida muy por encima de los demás países. El turismo y la cultura están en constante fusión dentro de su metrópolis y es inevitable que se quiera mantener estas ráfagas de pasión por la tradición, pero también por aquello que nos queda por descubrir.

Desde abril hasta julio de este año, 90 Meninas gigantes de dos metros de altura, conquistarán las calles de Madrid, aunque las primeras ya se pueden ver en algunos rincones clave de la capital. La idea de poner estatuas de Meninas por todo Madrid refleja la importancia de mantener la ciudad latente, mejorar el turismo, reforzar la imagen de la ciudad y agradar a todos aquellos que pasean por sus calles. Estas estatuas potenciarán la sed de conocimientos de los habitantes y de los turistas, y llamarán la atención de miles de personas, poniendo el arte y la cultura al alcance de todo el mundo.

Imagen Cortesía de Europa Press

Cada menina estará pintada de manera distinta, con diseños y letras que representarán en conjunto, la esencia madrileña. Este proyecto gratuito para aquellos curiosos que quieran ver la exhibición callejera, les acercará a un icono de Madrid. Con solo recorrer los bulevares tendrán la oportunidad de disfrutar del arte contemporáneo al aire libre. La diversidad y la libertad de expresión se juntan y convertirán a esta ciudad en un lugar acogedor y respetuoso, dónde las personas podrán ver la capital de manera distinta y dónde aprenderán que la expresión de los sentimientos puede aparecer en cualquier rincón.

En el 2009 ya hubo una tendencia similar con el Cow Parade, vacas hechas de fibra de vidrio, pintadas por artistas anónimos que invadieron las calles de Madrid de enero a marzo. Cualquiera podía pintar una y fue un triunfo mundial que comenzó en Zúrich. Las vacas que sufrieran desperfectos las llevaban al Hospital Universitario Niño Jesús para cuidarlas y que así, los niños que estaban en el hospital olvidasen durante unas horas su situación personal. Se recaudaron millones de euros para proyectos solidarios y muchas ciudades del mundo amanecieron con vacas pastando en sus calles. Estos proyectos artísticos son mucho más que una forma de adornar una ciudad, son una mezcla de cultura y solidaridad que se fusionan para dejar a todos perplejos y al mismo tiempo ayudar a aquellos que más lo necesitan. Nos hace ser conscientes de aquello que nos rodea y llena nuestras calles de color y fantasía. Por esta razón, el impacto de las meninas será incalculable, algo que no podremos contar ni medir con las manos, pero sí con la imaginación. Este arte urbano llegará a su fin en julio, cuando el creador desvelará el secreto oculto detrás de las meninas, y solo entonces éstas se subastarán y aquello que se recaude, irá destinado a ayudar a niños y adolescentes con cáncer, una iniciativa que le cambiará la vida a muchos.

Colaboración especial de María Valbueno

Relaciones Internacionales de la Universidad Pontificia 
de Comillas

 

 

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