«Hackers de Habla Hispana en el Mundo»

Por Antonio Fernandes. Socio de ACPI.

El Foro Económico Mundial sitúa los ciberataques como una amenaza para el ser humano con más impacto y más probable que las hambrunas o los cataclismos medioambientales provocados por el hombre.
Ya nos hemos acostumbrado a leer casi a diario casos en los que datos personales son robados de empresas de todo tipo y tamaño a través de brechas de seguridad.
En este escenario diariamente mujeres y hombres especializados en ciberseguridad luchan codo con codo contra los criminales que están detrás de estos ataques.
En los últimos años las empresas mas concienciadas en su protección tecnológica han recurrido a unos ingeniosos programas de recompensas para hackers, los llamados «Bug Bounty».
Estas empresas, directamente ellas o a través de plataformas mediadoras, recompensan a investigadores de todo el mundo que encuentran vulnerabilidades en sus sistemas y que les ayudan a solventarlos.
Miles y miles de expertos en seguridad están actualmente en todo el mundo ayudando a las más importantes empresas del mundo a hacerlas más seguras gracias a estos programas.
Y aunque el inglés sea el lenguaje imperante, el uso de la eÑe está cada vez más presente, a través de comunidades como BugBountyEs o gracias a insignes embajadores de nuestro idioma en este mundo tan desconocido.
Jaime, Roberto, Eduardo y Borja, son cuatro de estos embajadores hackers de habla hispana.

Borja actualmente reside en Bilbao (España), pero ha pasado por Tokio y Barcelona gracias a trabajar para empresas de videojuegos y comercio electrónico.
Nos indica que mas que dinero, los beneficios son de otro tipo «Hay muchas veces que te encuentras revisando un entorno escrito en un lenguaje que no te habías encontrado nunca, o utilizando algún sistema que ni siquiera conocías. En mi opinión, aunque no te reporte grandes beneficios económicos, ¡te ayuda muchísimo a la hora de mejorar tus habilidades!».

Jaime, vive en Manizales (Colombia) y es un reconocido profesional de la Seguridad Informática en Sudamérica, más conocido como DragonJAR, y se sincera con nosotros:»Llevo poco en este mundo, literal unos 40 días. [..] Gracias al bugbounty he conocido gente nueva, he optimizado mis técnicas para auditar grandes cantidades de activos digitales y también he conseguido una posición en la plataforma de HackerOne«
HackerOne y YesWeHack son los nombres de dos de las anteriormente citadas plataformas mediadoras entre hackers y empresas, la primera con base en Estados Unidos y la segunda en Europa.


«Suelo decantarme por programas menos conocidos» – comenta Roberto desde Madrid, y añade: «Bug bounty es un aprendizaje continuo sobre la identificación y explotación de vulnerabilidades que ha mejorado mis conocimientos en ciberseguridad y me ha aportado beneficios económicos»Esta definición la completa Eduardo desde Santiago de Chile, que prefiere que mantengamos su apellido en secreto por temas laborales y nos recuerda que es más conocido como debsec: «Bug Bounty es parte de la evolución de la seguridad en internet, y lo que muchos investigadores esperábamos, poder realizar un trabajo legal -Sonríe- No creo que sea la única solución para brindar de seguridad una organización, ¡pero ayuda!»debsec no tiene ningún problema en confesarnos: «el bug bounty realmente cambio mi vida, incremente mis ingresos en un 200% o 300% y al mismo tiempo mis conocimientos».Es un hecho constatado por todos ellos que la inmensa mayoría de la empresas que están abanderando la adopción de esta democrática forma de ciberdefenderse son de habla anglosajona. Mientras esperamos que empresas y administraciones que trabajan día a día en nuestro idioma se suban al carro del Bug Bounty y nos equiparemos con los supuestos tecnológicamente mas punteros; podemos estar tranquilos y orgullosos y tranquilos sabiendo que existen embajadores, como estos, representándonos.


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