Entrevista al vicepresidente de ACPI, Juan José Echevarría


Mercedes: En primer lugar, muchísimas gracias por tener esta entrevista conmigo. Sully Fuentes me ha comentado que a usted le interesa mucho la política y la historia. Tengo solamente cuatro preguntas pero las he enfocado un poquito a esos aspectos. La primera: ¿hay alguna etapa de la historia que le recuerde a la que vivimos actualmente?

Juan José: Desgraciadamente hay concomitancias, hay cosas que sí recuerdan sobre todo en la época tremenda de los años 20 y 30. En el sentido de que de nuevo vuelven a aflorar una serie de tensiones sociales que pueden ser graves; lo cual no quiere decir que sean las mismas circunstancias ni que los resultados sean los mismos. No obstante, sí es verdad que estamos en un periodo en el que los populismos y los nacionalismos vuelven a exhibir toda su fuerza. Eso siempre suele traer malas consecuencias. Por nacionalismos quiero precisar no solo nacionalismos periféricos que pongan en cuestión la del propio estado español, sino también el nacionalismo español. Creo que estamos en un momento en el que todos los nacionalismos y los populismos que, en definitiva, son bastantes parecidos unos y otros, están tensionando mucho las cosas y eso no ofrece buenas perspectivas. Es verdad, que a diferencia de a finales de los 20 y de los 30 del siglo pasado, ahora estamos en un marco europeo, en la Unión Europea, que nos permite estar más confiados sobre nuestro futuro.

Mercedes: Vale, muchísimas gracias. La segunda pregunta sería: ¿qué cree que necesita la sociedad española para mejorar, basándonos en la situación actual?

Juan José: Yo soy un convencido de que la única forma posible de progreso, mejora social y de conquistas sociales pasan por la educación. La educación es la única revolución posible, es lo único que nos puede hacer mejores a todos. Para ello, deberíamos invertir muchísimo más en educación. Deberíamos conseguir que funcionase realmente el ascensor social, es decir, garantizar que cualquier persona, independientemente de su nivel de ingresos, de la familia donde le haya tocado nacer, pueda llegar a lo más alto socialmente gracias a la educación. Por eso, aparte de tener un efecto muy bueno de regeneración social, llevando a los mejores aunque sean de las capas más bajas a los mejores sitios, tiene otra ventana indudable, que los hijos de las oligarquías que siempre se han mantenido en los centros de poder y económicos, tengan mucha más competencia para poder seguir manteniendo sus privilegios.

Mercedes: De acuerdo. Ahora, para relacionarlo un poco con la comunicación y la prensa, ¿cuáles considera que son las tres claves fundamentales para un buen periodista?

Juan José: Un buen periodista debe primero ser una persona inquieta intelectualmente. Debe estar siempre muy atento a todo lo que pase y le tiene que gustar, apetecer, descubrir cosas nuevas. Un segundo apartado muy importante es estar muy bien formado. Si queremos evitar un mero periodismo de declaraciones, de recoger opiniones sin más, necesitamos periodistas muy bien formados que su paso por la universidad sea muy bueno y tengan un nivel de conocimientos elevado sobre muchas cosas. El periodista debe saber de todo, no solo de determinadas cosas o de aquellas próximas a su profesión. Por último, creo que un periodista debe tener también un buen método de trabajo. Debe procurar, conseguir una serie de herramientas y elementos metodológicos que le permitan hacer periodismos más elevados, hablo de periodismo de datos, de investigación… y para eso se necesita aprender una serie de normas y de pautas.

Mercedes: Ya por último, ¿cuál considera que es la labor fundamental de un corresponsal?

Juan José: Un corresponsal es fundamentalmente los ojos de una sociedad en otro lugar. En ese sentido, debe ser capaz de traducir las categorías mentales que existen donde él trabaja a las que hay en su país de origen. Una de las cosas mejores que tiene el mundo actual y que a veces no se considera así, incluso está vilipendiado es la globalización. Vamos a un mundo más global, donde las identidades son múltiples, donde un corresponsal puede tener una identidad de origen, pero al cabo de los años adquiere otra identidad que es donde está trabajando. Debe ser capaz de traducir esas cosas a lo que piensa, a las esculturas que tiene su país de origen. Esa labor es fundamental sobre todo porque ir en contra de la globalización no solo es inútil si no que es de personas con escasas entendederas.

Mercedes: Perfecto, muchísimas gracias por su tiempo.

Juan José: Nada, a ti.

Con la colaboración de Mª Mercedes García Ordóñez, estudiante de Relaciones Internacionales y Traducción e Interpretación y becaria de la Asociación de Corresponsales de Prensa Extranjera (ACPE) de la Universidad Pontificia de Comillas.

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