¡Qué desapointin!, diría cualquier mexamericano. Nos watchean, pero no nos quieren ver

 

Por Ana Lucía Ortega

 

A propósito del libro de Fey Berman

«Hoy los indocumentados representan solamente el 16% de la población mexamericana». Mexamérica una cultura naciendo…– Fey Berman

  La frase que da título a este artículo está tomada de la introducción del libro de Fey Berman: Mexamérica. Una cultura naciendo, publicado por la editorial mexicana Proceso. El enunciado es la esencia de esta obra recopilatoria de entrevistas, ensayos y crónicas, que ofrecen la visión de una identidad cultural ignorada –pero vital– y consolidada por una suculenta población de emigrantes mexicanos instalados a lo largo y ancho de los Estados Unidos de América.

«Se estima que la población mexamericana llegó ya a los 37.5 millones. Es decir, si la población mexamericana fuera un país, en la lista de países ordenados según el número de sus habitantes, Mexamérica seguiría a Irak, ocupando el lugar 38, y precedería a Canadá».

Tiene razón su autora, mexamericana convencida, sobre la escasa importancia atribuida a este fenómeno migratorio y social. Lo que todos conocemos, lamentamos o criticamos, va dirigido sólo a las ingentes oleadas de inmigrantes indocumentados. Fey Berman, que reside en Nueva York hace varias décadas, doctora por la universidad de esta ciudad, lleva años analizando y escribiendo sobre la comunidad hispana asentada en suelo estadounidense. Sus trabajos revelan que, tras ese velo de ilegalidad –obviamente punible–, se descubre la esencia y el carácter de un pueblo legítimo, de un sincretismo, y por lo tanto, de una «identidad».

Portada-Mexamerica¿Por qué una cultura naciendo? «La gran expansión de la gente de origen mexicano por Norteamérica ha sucedido en los últimos 30 años. Exceptuando al suroeste de Estados Unidos, las instituciones latinoamericanas y las mexamericanas, los museos, festivales de cine, teatro, música, etc., son un fenómeno reciente. […] La mayoría de la población de origen mexicano no se quedaba –estaba concentrada en California, Texas, Arizona– ahora estamos por todo el territorio norteamericano. Y lo más importante es que ahora nos distingue nuestra transnacionalidad», arguye Berman.

Se entiende entonces que, como cualquier emigrante que abandona su tierra, el mexicano que «subió» a Estados Unidos cargó la valija con sus costumbres y, que al llegar al «paraíso del norte», entró en ósmosis con los hábitos gringos. Este proceso suele ser recíproco, desde el punto de vista físico, biológico y hasta social. No cabe duda que un entorno multicultural, como el estadounidense está poblado por otras nacionalidades, que también dejan su impronta en cada individuo, independientemente de su raza u origen.

«…los mexamericanos parecen ser invisibles: en la periferia de la cultura norteamericana y en la periferia de la cultura mexicana».

No vivimos tiempos de exclusión, sino de globalización. Te podrás comer un pretzel o un taco. Y lo podrás hacer en cualquier lugar del mundo. Cada ración está impregnada de la historia de la tierra donde se concibió, pero puede estar elaborada por cualquier ser humano de cualquier nacionalidad.

¿Qué espera la autora de su libro? «Que hablar de Mexamérica deje de referirse exclusivamente a indocumentados, remesas y folclor. Que Mexamérica deje de ser un territorio invisible. Que se reconozca que ser mexamericano no es ser un mexicano que vive del otro lado. Que el mundo se dé cuenta de que, además de ser indocumentados, campesinos, meseros, etc., somos científicos, académicos, diplomáticos, artistas, empresarios…» sostiene Fey Berman

Casi medio siglo después de su muerte, fue descubierta la genialidad pictórica del apodado El Van Gogh mexicano: Martín Ramírez. Un hombre que emigró a Estados Unidos y murió en un hospital psiquiátrico de Auburn, California, donde permaneció por más de treinta años. No está claro si padecía en realidad la demencia y sordomudez que le fueron diagnosticadas, pero durante su

Dibujo Martín Ramírez
Dibujo Martín Ramírez

reclusión creó sus inquietantes y magistrales dibujos, etiquetados como arte marginal, y que le han colocado entre los grandes artistas del siglo pasado, a pesar de haber sido un autodidacta. Berman dedica uno de sus artículos a este aún casi desconocido genio, a quien incluye en la sección del libro “Retratos de inmigrantes trazados en las artes”, una de las cinco secciones que componen Mexamérica Una cultura naciendo...

Los restantes bloques del volumen, se refieren al contexto político y social en el que viven los mexamericanos, incluyendo un apartado dedicado a la frontera, otro al fenómeno mexneoyorquino, otro a Chicago y uno más a Los Ángeles. El tercer bloque está dedicado a los artistas mexicanos que han dejado huella en los Estados Unidos; el cuarto incorpora a  Mexamericanos notables (más que remesas y folclor) y por último el quinto, titulado “Y por fin, el castellano en Estados Unidos”.

Un libro que ofrece datos concisos, que hurga en las heridas y rastrea en las entrañas de problemas que, por ser tan cotidianos, no se distinguen, no se proyectan. Se silencian o se obvian. Indiscutiblemente, merece la pena indagar en la esencia de esa Mexamérica y asistir al acontecimiento de su bautizo formal.

Fey Berman es periodista y publica sus crónicas en las revistas Nexos, Letras Libres, Milenio, Emeequis, Día Siete, Proceso y en los periódicos Milenio y Reforma.

 

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