CHAVELA “Lo tuvo todo y lo perdió todo. Nació cantando y murió cantando”.

Redacción Sully Fuentes

María Isabel Anita Carmen de Jesús Vargas Lizano, conocida por Chavela Vargas, nació un 17 de abril, hace exactamente un siglo. Una fulgurante luz que alumbró lo más entrañable de la ranchera. A los 17 años inicia un periplo de casi ocho décadas con un sello de identidad: canciones entre desgarros y alegrías moldeadas por la pasión. A los 93 años nos abandonaba dejando no solo su música sino los valores que le caracterizaron y con los cuales rompió las reglas establecidas de su tiempo. Mujer fuerte y valiente que se aleja de su Costa Rica natal, para crear un mundo propio en tierra mexicana.

Casa de América se une a los homenajes que se le hacen en estas fechas en toda Iberoamérica. Lo hace con la exposición “Llorando a Chavela”, un recorrido por su figura a través del arte que ha inspirado a un grupo de artistas españoles y latinoamericanos. Ilustradores como Ulises Culebro ( México), Agustín Sciammarella(Argentina), Javier Mariscal (España) y Patricia Fornos (México); Rebeca Khamlichi (España), Nicolás Villamizar (Colombia), Isidro Ferrer (España), Lina Castellanos (Colombia), Javier de Juan (España), Jorge Arévalo (España), Pep Carrió (España), Eulogia Merle (Argentina), Peret (España), Raúl Arias (España), Victoria Fernández (Venezuela), Raúl Fernández (España), Rodrigo Sánchez (España), Santiago Sequeiros (España) y Ajubel (Cuba) se han unido para recrear una vida, una personalidad y un arte hecho música, voz y desgarro que cosechó innumerables aplausos. Ella se definía como “mujer brava, silvestre, lesbiana y buena». Una mujer que conoció de cerca el abandono, el sufrimiento, el rechazo tanto como el éxito, la libertad y los placeres antagónicos. Su condición sexual, su coqueteo con el alcohol y las drogas no le impidieron codearse con lo más granado del mundo artístico no solo de México, sino también de la meca del cine norteamericano. Y en España tuvo sus momentos “almodovarianos” en películas como Kika donde sonaba «Luz de luna» y «El último trago» en La flor de mi secreto. Lo que nadie puede olvidar es que sus últimos días, ya presagiando la muerte, los vivió en la Residencia de Estudiantes donde solía alojarse cuando llegaba a este país.

Sus rancheras, valses y boleros fueron humedecidos por mucho tiempo por ese aguardiente con gran riqueza aromática y muy gustoso conocido como tequila; un inseparable compañero que supo dejar antes que se la llevara la muerte. En estado etílico pasó días y noches junto a quien la descubriera después de estar cantando por las calles muchos años, José Alfredo Jiménez, uno de los compositores de rancheras mexicanas más prestigiosos. Con títulos como «Un mundo raro», «En el último trago», «Volver, volver», «Amanecí en tus brazos», «Ojalá que te vaya bonito»…temas que Chavela supo interpretar con un sentimiento inconfundible. La vida, al final, le regaló poco más de dos décadas donde retomó el éxito que había perdido. Se fue de esta vida en paz y agradecida

Todo este fascinante mundo de la canción mexicana es desde esta semana una cuidada e interesante exposición que Casa de AMÉRICA ha querido ofrecer al mundo en agradecimiento a lo que esta artista ha dejado a la cultura latinoamericana.

Su director Antonio Pérez-Hernández y Torra, ha dicho en la inauguración “La Casa de América no podía dejar de hacer un homenaje a una personalidad como la de Chavela Vargas por los 100 años de su nacimiento. Una muy peculiar personalidad de la música ranchera. Sin dudas, sabemos de su vertiente costarricense y mexicana y de una vida en muchos sentidos a contratiempo, con tremendísima personalidad que conoció no solo España sino toda Latinoamérica. Por eso la idea fue reunir a un gran grupo de artistas: escritores, músicos y cineastas. Para empezar, aquí, hoy tenemos esta exposición gracias a la generosidad de un grupo de ilustradores que lo han hecho posible.”

A continuación ha agregado, con énfasis, el artista mexicano Ulises Culebro: “Chavela lo tuvo todo y lo perdió todo. Nació cantando y murió cantando”.

Exposición programada del 23 de mayo al 13 de junio. De lunes a viernes de 11.00 a 19.30. Sábados de 11.00 a 15.00. Casa de América (Pza. Cibeles), Galería Guayasamín.

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