El sueño de una noche de verano

El sueño de una noche de verano, ópera cómica de Joaquín Gaztambide en el Teatro de la Zarzuela

                                                                              Norma Sturniolo

El 25 de enero de este 2019 se ha estrenado en el Teatro de la Zarzuela El sueño de una noche de verano de Joaquín Gaztambide. Se han programado 13 funciones hasta el 10 de febrero con dirección musical de Miguel Ángel Gómez -Martínez, dirección de escena de Marco Carniti ,con la Orquesta de la Comunidad de Madrid y el coro Titular del Teatro de la Zarzuela, vestuario de Jesús Ruiz, iluminación de Albert Faura y dos elencos constituidos por Raquel Lojendio y María Rey Joly en el papel de la reina Isabel, Luis Cansino y Valerio Lanchas como Falstaf, Beatriz Díaz y Sandra Ferrándiz como Olivia, Santiago Ballerini y Antoni Lliteres como Shakespeare, Javier Franco y Toni Marsol como Arturo Latimer y Pablo Lóperz como Tobías y los actores y actrices Sandro Cordero, Jorge Merino, Ana Goya, Pablo Vázques y Miguel Ángel Blanco.

Como ha señalado el musicólogo recientemente galardonado por SEdeM (Sociedad Española de Musicología), Francisco Parralejo Masa, Gaztambide fue uno de los padres fundadores de la zarzuela, un compositor admirado y respetado en su tiempo que contribuyó como pocos a cimentar la tradición lírica hispánica. Solo eso justificaría ya su recuperación. Y, Daniel Bianco, el director del Teatro de la Zarzuela ha decidido recuperar El sueño de una noche de verano, una obra olvidada de Gaztambide que se estrenó en 1852  en el Teatro del Circo de Madrid y que el compositor llamó ópera cómica en tres actos. El libreto lo escribió Patricio de la Escosura basándose en la ópera-comique Le Songe d´une Nuit  d´Été  que se estrenó en París en 1850. Fue tal el éxito de la misma que, rápidamente, se representó en otras ciudades de Europa y América y otros autores decidieron hacer una versión propia adaptada a sus países de origen. Gaztambide realizó la versión española.

En cuanto a la actual versión de esta ópera hay que recordar que el director de escena Gustavo Tambascio había pensado en la adaptación del texto así como en la elaboración de la escena pero falleció antes de poder llevar a cabo su proyecto dejando una notas que han desarrollado por un lado Raúl Asenjo, que ha sido el adaptador definitivo del texto y por otro, Marco Carniti ,en lo relativo a la dirección de escena.

La obra de Gaztambide, como la francesa, no está basada en El sueño de una noche de verano de Shakespeare, solo toma prestado el título, pero en ella hay muchas referencias a obras y personajes del dramaturgo inglés lo que le da un gracioso tono paródico. En el libreto original aparecen la reina Isabel I y el propio Shakespeare desarrollándose en la época isabelina. En la adaptación ideada por Tambascio que ha llevado a cabo Raúl Asenjo, la acción tiene lugar en Roma y se desarrolla en los años 50, en la época de la Dolce Vita. Ahora no asistimos a la búsqueda de Shakespeare por parte de la reina Isabel I sino que vemos en escena a una princesa italiana que busca a un afamado guionista español en el exilio( llamado nada menos que Guillermo del Moro), para producir una versión cinematográfica de una zarzuela llamada El sueño de una noche de verano y también buscan la colaboración de Orson Welles.

 Lo que se transmite igual que en el texto original es la evocación de Shakespeare. Esto se logra, además de por las referencias a obras y personajes del dramaturgo inglés, por el espíritu que emana de la historia donde el sueño y la realidad se confunden y por los numerosos equívocos propios del teatro de la época. La escenografía de Nicolás Boni, la dirección de escena de Marco Carniti y la iluminación de Albert Faura derrochan creatividad y evocan el ambiente deseado, tanto el restaurante en la Roma de los 50, como el fantasmagórico bosque encantado de la segunda parte, este último, auténticamente mágico. A ello hay que añadir el toque refinado dado por ese poeta del vestuario que es Jesús Ruiz. Tanto los cantantes, actores como la orquesta y el coro estuvieron a la misma altura. El público aplaudió entusiasmado y entre los cantantes, fueron muy aplaudidos la soprano Raquel Lojendio, el tenor Santiago Ballerini y al barítono Luis Casino.