La gestión estratégica vista en 4 fábulas

Dado que estas fábulas se pueden aplicar a muchas organizaciones, vale la pena detenerse a reflexionar sobre lo que nos propone Omar Romano Sforza, socio de ACPI.

La estrategia de una empresa se define como el medio a través del cual esta define sus objetivos, adaptándose a un entorno cambiante, con el objetivo de conseguir una ventaja competitiva en el tiempo. Hace días llego a mi a través de un amigo, una fabula aplicada a nuestros días sobre la gestión estratégica y sus ejemplos y aplicación.

La fábula es un tipo de relato breve de ficción que tiene una intención didáctica y moralizante. Por eso, suele estar acompañado de una moraleja, es decir, una enseñanza explícita sobre la interpretación del relato.

Gestión Estratégica 1:

Un cuervo está sentado en un árbol el día entero sin hacer nada. Un pequeño conejo ve al cuervo y le pregunta:
– ¿Puedo sentarme como tú y no hacer nada todo el día?
El cuervo responde:
– Claro, ¿por qué no?
El conejo se sienta en el suelo debajo del árbol y se relaja. De pronto una zorra aparece y come al conejo.
Conclusión: Para estar sentado sin hacer nada, usted debe estar en la cima.

Gestión Estratégica 2:

En África todas las mañanas el venado despierta sabiendo que debe llegar a correr más rápido que el león si quiere seguir vivo.
Todas las mañanas el león despierta sabiendo que debe correr más que el venado si no quiere morir de hambre.
Conclusión: No hay diferencia si usted es venado o león, cuando el sol salga usted tiene que empezar a correr por sus sueños.

Gestión Estratégica 3:

Dos funcionarios y el gerente de una empresa salen a almorzar y, en la calle, encuentran una antigua lámpara mágica.
Ellos frotan la lámpara y dentro de ella sale un genio.
El genio les dice:
– Yo sólo puedo conceder tres deseos, así que daré uno a cada uno de ustedes.
– ¡Yo primero, yo primero!, grita uno de los funcionarios. Yo quiero estar en las Bahamas dirigiendo un barco, sin tener ninguna preocupación en la vida… ¡Puff!, y se fue…
El otro funcionario se apresura a hacer su solicitud:
– ¡Yo quiero estar en Hawai, con el amor de mi vida y tomar interminables piñas coladas! ¡Puff!, y se fue…
Ahora usted, dice el genio al gerente.
– Yo quiero a esos dos tontos de vuelta a la oficina para una reunión.
Conclusión: Deja siempre que tu jefe hable primero.
Gestión Estratégica 4:

Un granjero resuelve juntar algunas frutas en su propiedad. Toma un cubo vacío y sigue rumbo a los árboles frutales. En el camino, al pasar por una laguna, escucha voces femeninas y cree que probablemente algunas mujeres invadieron sus tierras. Al acercarse lentamente, encuentra bellas chicas desnudas bañándose en la laguna. Cuando se dan cuenta de su presencia, nadan hasta la parte más profunda de la laguna y gritan:
– ¡Nosotras no vamos a salir de aquí mientras usted no deje de espiarnos y se vaya!
El granjero responde:
– Yo no vine aquí para espiarlas a ustedes. Yo sólo vine para ¡alimentar a los cocodrilos!
Conclusión: La creatividad es lo que hace la diferencia en la hora de alcanzar nuestros objetivos.