¿Por qué hay que ver la exposición Monet/ Boudin en el Museo Tyssen Bonermisza?

 

Norma Sturniolo

 

Este texto intenta dar una respuesta a la pregunta que encabeza el título del mismo.

Antes de nada, hay que recordar que el Museo Tyssen -Bornemisza, desde 26 de junio hasta el 30 de setiembre, ofrece la posibilidad de contemplar de forma conjunta, por una parte, la obra de uno de los creadores fundamentales del movimiento impresionista, Claude Monet (París, 1840 – Giverny, 1926) y por otra, la de su maestro Eugène Boudin (Honfleur, 1824 – Deauville, 1898), que fue un reconocido precursor de la pintura al aire libre francesa de mediados del siglo XIX.

El comisario de la exposición es Juan Ángel López Manzanares, conservador del Museo Thyssen y, cuenta con el mecenazgo de Japan Tobacco International (JTI).

Boudin fue el maestro de Monet, sin embargo, aparece primero el nombre del discípulo porque con su genialidad superó al maestro.Cabe recordar que el nombre mismo de la corriente impresionista surge a partir del título de un cuadro de Monet: Impresión, sol naciente expuesto en 1874 en el Salon des Refusés . El crítico que utilizó por primera vez el adjetivo lo empleó de forma insultante.

La exposición pone de relieve el interés de estos artistas por la iconografía de la vida moderna, por ejemplo, la atracción de ambos por las escenas de veraneantes en la playa de Trouville, o también, por la naturaleza semisalvaje de los acantilados de las costas de Bretaña y Normandía

Monet. El deshielo.
Monet. El deshielo.
Boudin. Le Havre
Boudin. Le Havre

Esta exposición nos permitirá conocer la época de aprendizaje de Monet y, a la vez, seguir el desarrollo de su obra y la de su profesor. Es evidente que el impresionismo fue un movimiento revolucionario a partir del cual se originaron otras corrientes de vanguardia. Al dar protagonismo a la luz se difuminan los contornos de los objetos, personas, paisajes y todo queda sumido en la atmósfera creada por la luz. Eso se intensificará en las famosas series de los cuadros de Monet. Tanto en los pasteles y óleos del profesor y del alumno, destaca esa pasión por los efectos cambiantes de la luz. Confrontando la obra de Monet y Boudin, podremos asistir a los orígenes del movimiento y también a las relaciones e influencias que se establecen entre profesor y discípulo. Es este uno de los grandes aportes de la exposición. Por primera vez, se exponen de forma conjunta la obra de ambos y, por tanto,  también por primera vez podemos apreciar el diálogo enriquecedor que se establece entre ambos.

Hay que recordar que Monet en carta a Gustave Gefroy dice que considera a Eugène Boudin como su maestro. Ahí, afirma: Ya lo he dicho y lo repito: debo todo a Boudin y le estoy agradecido por mí éxito.

Boudin tenía 31 años cuando conoció personalmente a un joven Monet de 15 años al que ya admiraba por ser un excelente caricaturista. Fue Boudin quien convenció a Monet para que realizara algo más que caricaturas y que se dedicara a pintar con él al aire libre.

Este es otro gran valor de esta exposición: nos permite conocer los orígenes del impresionismo. El propio Monet declaró que en la obra de Boudin junto con la de Corot está el origen del impresionismo

¿Qué influencias se descubren entre maestro y discípulo? Los cuadros son elocuentes, Nos hablan de convergencias y divergencias. De admiración mutua. De acercamientos y alejamientos. Un receptor atento puede imaginar como se construyó esa relación.

Hay que destacar también que de las 103 obras que se exhiben entre un 75 y un 80 por ciento no se habían visto nunca en España tal como especificó el comisario. Estas obras incluyen préstamos del Musée dÓrsay de París,la National Gallery de Londres, el Metropolitan de Nueva York, el Museo de Israel en Jerusalén, el Museu Nacional de Belas Artes de Río de Janeiro , el Marunuma Art Park de Japón y de colecciones privadas como la de Pérez Simón.

Monet. Hotel des Roches Noires
Monet. Hotel des Roches Noires

La exposición está dividida en ocho secciones con un criterio cronológico y temático. En la primera, denominada Paisaje pintoresco sorprende descubrir la maestría de un jovencísimo Monet que muy pronto aprende de su maestro y en 1858 expone Vista de los alrededores de Rouelles .Este cuadro representa un paisaje en los alrededores de El Havre y lo podemos comparan con el de Eugène Boudin Paisaje normando, donde ya se puede apreciar que, a pesar de las semejanzas, el joven discípulo innova.

La segunda parte lleva el nombre de Marinas . Ambos  pintaron una y otra vez la costa normanda. Hay una obra de  Monet de 1867 La playa de Sainte- Adresse donde se aprecian diferencias con respecto a la obra de Boudin no solo técnicas sino también de contenido porque ,a diferencia de su maestro, integran pescadores y veraneantes en la misma escena.

Monet. Camille en la playa de Trouville
Monet. Camille en la playa de Trouville

En la siguientes sección, Escenas en la playa, se acentúan las diferencias entre ambos. Esto es evidente, si se compara, por ejemplo, Escena de playa con marea baja (Boudin, 1867) y Hotel de Roches Noires (Monet, 1870).

En el apartado denominado Pasteles porque es la técnica que empleada en los cuadros que allí se expone, destacan los cielos de Boudin que hizo que Corot lo llamara el rey de los cielos.

La siguiente sección, Variaciones, tiene que ver con el trabajo en serie donde se pinta concentrado un solo motivo y se lo representa bajo distintas condiciones ambientales y lumínicas . Ahí vemos la influencia del discípulo sobre el maestro. En obras como Honfleur, el campanario de Sainte Catherine (1897), La plaza de la Iglesia de Saint-Vulfran en Abbeville (1884) o La colegiata de Abbeville por la noche , Boudin utiliza una pincelada más suelta que refleja más contundentemente la luz sobre lo pintado. Esa influencia la seguiremos constatando en la sección llamada Litoral Agreste donde hay magníficas pinturas de Monet y Boudin sobre el acantilado de Aval en Étretat.

En la séptima sección, Luz, reflejos y efectos atmosféricos, se observa la influencia de Corot en ambos. Aquí se expone el cuadro que pertenece a la colección Thyssen Bornemiza, El puente de Charing Cross donde todo queda difuminado y la niebla es la gran protagonista, así como un lienzo con el motivo de sus célebres nenúfares.

Boudin. Venecia.
Boudin. Venecia.

El último apartado, Viajes al Sur, presenta los cuadros de los dos artistas a partir del encuentro que ambos tuvieron con la luz del Mediterráneo. Monet llegó a pintar más de setenta óleos en Venecia. Hay un cuadro de Boudin: Venecia, tarde. La Riva degli Schiavoni y la Salute (1895) en el que se puede apreciar la influencia del dieciochesco pintor italiano de vedute, Francesco Guardi.

En definitiva, esta exposición nos permite realizar un viaje apasionante hacia los orígenes del impresionismo, conocer la importancia que tuvo un maestro para el desarrollo de un genio de la pintura y poder imaginar la relación entre ambos.

 

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