KATIUSKA en el Teatro de la Zarzuela

La fascinación de Katiuska en el Teatro de la Zarzuela de Madrid
Por Norma Sturniolo

En el Teatro de la Zarzuela de Madrid desde el 4 al 21 de octubre se representa Katiuska de Pablo Sorozábal. Ainhoa Arteta, Rocío Ignacio y Maite Alberola son las intérpretes de Katiuska. El personaje de Pedro Stakov está interpretado por Carlos Álvarez y Ángel Ódena; el del príncipe Sergio, por Jorge de León y Alejandro del Cerro. Antonio Torres, en el papel del coronel Bruno, Milagros Martín en el de Olga, Emilio Sánchez como Boni, Enrique Baquerizo como Amadeo y Amelia Font como Tatiana. Orquesta de la Comunidad de Madrid y Coro del Teatro de la Zarzuela. Dirección musical: Guillermo García Calvo. Dirección de escena: Emilio Sagi. Escenografía: Daniel Bianco. Vestuario: Pepa Ojanguren. Iluminación: Eduardo Bravo. Coreografía: Nuria Castejón.
Es una producción del Teatro Arriaga de Bilbao en coproducción con el Teatro Campoamor de Oviedo, el Teatro Calderón de Valladolid y el Teatro Español de Madrid.
Katiuska es la primera obra lírica de Pablo Sorozábal(1897-1988). Se trata de una opereta que se estrenó en el teatro Victoria de Barcelona en 1931con libreto de Emilio González del Castillo y Manuel Martí Alonso. Hay muchas anécdotas en torno a esta obra. Una de ellas hace referencia al título. En un primer momento se llamó Katiuska, luego, como el nombre estaba registrado, pasó a llamarse Katiuska o la Rusia roja. Después pasó a llamarse Katiuska la mujer rusa.
Otra anécdota puede evocar la película Balas sobre Broadway de W. Allen no porque haya matones sino por la idea de cómo alguien que nada tiene que ver con el género musical puede aportar soluciones. En la película de Allen un matón aporta ideas a una trama teatral deficiente.
Sorozábal, para mejorar el texto que no gustó el día del estreno, no escuchó a un matón sino a un limpiabotas que le hizo ver la debilidad del segundo acto por lo cual se acabó rehaciendo ese acto.

El Teatro de la Zarzuela abre temporada con una representación digna de la calidad de la obra del maestro Sorozábal. Hay muchas cosas para destacar. Su magnífica escenografía nos sumerge en una atmósfera de cuento y, a la vez, sintetiza perfectamente el periodo en que se desarrolla la historia. Hay un enorme marco dorado que nos sumerge en una bella ficción propia de un cuento de princesas y un paisaje en ruinas que tiene que ver con el periodo revolucionario de 1917. Además de la escenografía hay que destacar el vestuario. Es un acierto presentar a Katiuska con todo el glamour de una actriz de cine estilo Greta Garbo. Y son mágicas las bellas escenas nocturnas con un cielo azulado donde aparece una luna llena muy grande como esas lunas propicias al amor y la nostalgia. La escenografía es fundamental para dar un aire nuevo y sugerente a la historia. Emilio Sagi ha declarado que pensó en filmes como Anastasia y en las películas de los años 30, en historias de princesas que huyen y luego se enamoran de un bolcheviques.
Todo funciona muy bien: cantantes, orquesta y coro. No solo los célebres cantantes de los roles principales – Ainhoa Arteta, Carlos Álvarez y Jorge León- realizan una excelente interpretación sino también el resto del elenco. Podríamos citar muchos ejemplos pero por poner solo dos con los que el público disfrutó mucho: el humorístico cuarteto y vals del acto segundo y el terceto cómico y el fox-trot con una Milagros Martín que canta y baila con una gracia estupenda.
En esta representación se vuelve a incorporar el Canto de la tierra que se había omitido reiteradamente. Se cumple así un deseo del propio Sorozábal que en los años 80 manifestó su deseo de que se volviese a incorporar en futuras representaciones.

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deseo de que se volviese a incorporar en futuras representaciones.
Katiuska es una opereta en dos actos que se desarrolla en una posada a las afueras de Ucrania, apenas declarada la Revolución rusa, a la que llegan revolucionarios como el comisario soviético Pedro Stakof y zaristas como el príncipe Sergio. Al príncipe lo acompaña Katiuska, una joven que resultará ser princesa y que acabará enamorándose de Pedro Stakof quien se siente dividido entre su amor por Katiuska y su deber como bolchevique.

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El espectador sale evocando tanta música maravillosa como la romanza La mujer rusa,
magníficamente interpretada por Carlos Álvarez o el dúo “Somos dos barcas” con C. Álvarez y Ainhoa Arteta. En resumen, una apertura de temporada que hay que celebrar.

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