Entrevista a Jon Urdapilleta

Jon Urdapilleta

 

El talentoso músico se encuentra en España para programar sus próximos conciertos

Por Luis María Villanueva

Jon Urdapilleta (Bidania-Goiatz, 1996) estudió piano en la Escuela Municipal de Música de Donostia con su profesora y madre Mª Isabel Martín. Paralelamente, realizó estudios de violín con Catalin y Anton Bucataru, y de órgano con Loreto Fdz. Imaz. Como violinista obtuvo el título de Grado Profesional en el Conservatorio Francisco Escudero de Donostia y fue miembro titular de la EGO. En su trayectoria pianística ha obtenido Primeros Premios y numerosos galardones. Asimismo, ha ofrecido recitales en la Quincena Musical de Donostia, en TIHMS de Holanda y en el Festival International Piano Classique de Biarritz entre otros.

Ha recibido Masterclasses de músicos como Galina Eguiazarova, Jacques Rouvier, Tatiana Sarkissova, Pascal Nemirovski, Christopher Elton, Evgueny Sudbin, Pascal Devoyon y Maxim Vengerov. Actualmente cursa sus estudios superiores de piano en la prestigiosa Royal Academy of Music de Londres con Rustem Hayroudinoff, gracias al apoyo de Fundación Kutxa y Royal Academy of Music.

¿Cómo son tus comienzos, dónde empiezas, el motivo por la música y qué instrumentos?

Mi madre es música de profesión. Es profesora de piano en la Escuela Municipal de Música de Donostia-San Sebastián. Además de pianista es miembro activo del Orfeón Donostiarra desde 1983, de manera que la música siempre ha estado muy presente en nuestra casa. Comencé a estudiar el piano a los 7 años en la Escuela Municipal de Música de Donostia-San Sebastián con mi madre, con ella estudié hasta venir a Londres con 17 años. De 10 a 16 años estudié violín con Catalin y Anton Bucataru en el aula de violín del Orfeón Donostiarra. Con 15 años obtuve el Título de Grado Profesional de Violín en el Conservatorio “Francisco Escudero” de Donostia-San Sebastián e ingresé en la Joven Orquesta de Euskadi (EGO)como violinista donde participé durante tres años. Paralelamente de los 14 a los 17 estudié órgano en el mismo Conservatorio con la profesora Loreto Fernández Imaz.

¿Por qué te defines por el piano y abandonas el violín, cuando con quince años tenías bien encaminada tu carrera de violín?

Siempre he disfrutado mucho con ambos instrumentos y también con el órgano, pero desde pequeño quería ser pianista. Solía escuchar mucho repertorio pianístico y me encantaba salsear entre las partituras de mi madre, fue así como me enamoré del instrumento, pero les guardo un gran cariño al violín, al órgano y a todas las experiencias vividas en orquesta o música de cámara.

¿Cómo apareces en Londres y como fue esa historia?

Al plantearme dónde quería realizar los estudios superiores pensé en la Royal Academy of Music de Londres, de la que tenía muy buenas referencias. Hice las pruebas de acceso y tras mi admisión obtuve una beca de entrada de la propia Academy, fue una gran alegría; en ese momento descarté otras opciones posibles. Es muy importante señalar que he podido realizar mi sueño además, gracias al gran apoyo recibido desde la Fundación Kutxa. Estudiar en el extranjero es una decisión que te cambia la vida y la forma de ver de muchas cosas, te enriquece, en este caso la actividad cultural es enorme, puede llegar a ser complicado en algún momento, pero soy muy feliz con la decisión y la volvería a tomar.

¿Qué han supuesto los concursos para tí? Has recibido numerosos premios, por favor indícanos alguno de ellos.

Siempre me ha gustado tocar en distintos escenarios, escuchar y conocer a otros pianistas y para eso los concursos son una plataforma que reúne muchos aspectos, además de los que ya he dicho, el reto y la motivación para seguir trabajando con el instrumento. Con 9 años empecé a concursar hasta los 17, y obtuve primeros premios y numerosos galardones en concursos como “Concurso Internacional de Piano Ciudad de San Sebastián”, “Concurso Jóvenes Músicos de Euskadi”, “Premio Infantil de Piano Santa Cecilia de Segovia” y “Certamen Nacional de Piano Veguellina de Órbigo-León”, esa fue una etapa muy importante, en la que disfruté mucho y guardo de ella un gran recuerdo, donde aprendes a llevar un buen ritmo de trabajo y a valorar que el esfuerzo siempre merece la pena. Conciertos ofrecidos. Festivales en los que has actuado. Las actuaciones públicas siempre han sido una constante, es un entrenamiento necesario para mejorar y superarse. En este aspecto estoy muy agradecido a las entidades y personas que nos apoyan ofreciéndonos escenarios donde poder interpretar, y realmente han sido muy diversos. Entre ellos están, el concierto ofrecido en Holanda dentro de “The International Holland Music Sessions”, “Donostia Kultura”, “La II Semana Bach” en Donostia… Recuerdo con mucho cariño mi primer recital con 14 años en la Quincena Musical de Donostia, en el ciclo de Jóvenes Intérpretes, fue una gran alegría, pero también mucha responsabilidad por la importancia del Festival, siendo el intérprete más joven en la historia de la Quincena. También fue muy importante el recital ofrecido en el Festival International ‘Piano Classique’ en Biarritz (Francia)en 2016. Es un festival de piano de mucho prestigio donde también apuestan por los jóvenes intérpretes.

Futuro próximo respecto a conciertos o festivales ya apalabrados.

El 28 de mayo ofreceré un recital en el “IV Ciclo Donostia Musika” en la Sala Club del Teatro Victoria Eugenia en Donostia, donde interpretaré sonatas de Beethoven y Schubert. Del 21 al 24 de julio interpretaré el Segundo Concierto para Piano y Orquesta de Rachmaninoff con la EGO (Joven Orquesta de Euskadi) el 21 en Auditorio Itsas Etxea de Hondarrabia, el 22 en Teatro Principal de Vitoria-Gasteiz, el 23 en Auditorio Kursaal de Donostia-San Sebastián y el 24 en Palacio Euskalduna de Bilbao. También tengo previsto un recital en Londres en el mes de octubre.

Ayudas con las que cuentas tú. ¿Tienes alguien detrás para contar con su apoyo?

Me siento muy afortunado y estoy enormemente agradecido a Fundación Kutxa que se ha hecho cargo económicamente de mis estudios y residencia en Londres; además a nivel personal ha supuesto una relación muy especial, ha habido un seguimiento e interés por mi carrera que para mí ha sido de gran motivación y me ha dado fuerza para ir superando los diferentes retos. También tengo una beca de la propia Royal Academy of Music que otorgan en base a los méritos obtenidos en las audiciones de ingreso.

¿Qué sacrificios has tenido y tienes que hacer para estar y llegar donde quieres llegar?

Llegar a ser un músico de élite en la música clásica es algo complicado, es un camino interminable de constante exigencia, de mejora artística y personal; requiere un nivel de excelencia muy alto. Dicho esto, no lo considero un sacrificio porque tengo la fortuna de hacer lo que más me gusta; pero sin duda requiere una gran dedicación y concentración.

¿Cómo es un día normal tuyo?

Normalmente intento estudiar 3-4 horas por la mañana y otras 2-3 horas por la noche. Durante el día la Academy está prácticamente llena con clases, con lo cual lo mejor es estudiar por la mañana y por la noche. Durante el día aprovecho el tiempo para estudiar partituras de Dirección de orquesta, partituras de piano, leer, ir al gimnasio o estar con amigos.

¿Qué se siente antes y al comienzo de los conciertos?

Antes de un concierto hay una cierta tensión que incluso disfruto, son las ganas de expresar todo lo que esa música que voy a interpretar lleva dentro, después de un largo proceso de estudio y asimilación. Las obras que tocas se convierten en parte de uno mismo y nunca te abandonan; te hacen mejor artista y hacen que descubras cosas de ti que quizá desconocías. Al finalizar el concierto normalmente hay una satisfacción por haberte vaciado emocionalmente, aunque nunca está uno del todo satisfecho, es imposible; siempre habrá cosas que mejorar.

¿Cómo preparas un concierto, cuánto tiempo te lleva la preparación?

La programación de un concierto unas veces viene determinada por la propia organización y otras veces soy yo quien piensa en un programa concreto. Normalmente se planifica con varios meses de antelación para poder ir trabajando y madurando la interpretación de las obras.

El Pajaro de fuego, Suit (1945)
El Pajaro de fuego, Suit (1945)

¿Dónde se escuchan más conciertos de música clásica, dónde se actúa con más asiduidad, en una palabra, dónde está la gente más preparada para acudir a los mismos?

La sociedad siempre está en continua evolución, y según el nivel cultural heredado, en cada país vamos avanzando en este terreno de forma diferente. Por otra parte, también es cierto que en los auditorios normalmente nos encontramos con un público mayoritariamente de cierta edad y creemos que el gusto por la música clásica quizás no haya llegado suficientemente a los jóvenes. Pero creo que hoy en día son muchas las instituciones que están haciendo una gran labor educativa y de acercamiento de la música clásica a la sociedad. Las Escuelas de Música con alumnos de todas las edades formándose en instrumento, coro, danza clásica o contemporánea, las Agrupaciones Corales que educan vocalmente a coro de niños, coro de jóvenes y coro de adultos, los Conservatorios, las Orquestas con conciertos pedagógicos para colegios, las tradicionales bandas etc. Mi percepción es que la educación en música clásica en el público general marca a menudo las diferencias, la cuestión reside en el valor que se le otorga a la educación y cultura musicales en los diferentes países. En consecuencia, la música y sus profesionales tienen mayores reconocimiento, relevancia y consideración social. Muchísimos niños tocan un instrumento aunque luego no se vayan a dedicar a la música, esto hace que cuando sean adultos tengan una mayor sensibilidad y apreciación por la música clásica. Esto promueve una mayor demanda en el mercado de la cultura y el entretenimiento, y como consecuencia se organizan conciertos y festivales que con el paso del tiempo adquieren un enorme prestigio. Se convierte en una actividad rentable con precios más asequibles que en España, lo cual vuelve a favorecer de una manera sostenible la demanda de nuevos eventos musicales.

¿Qué opinión te merecen los concursos musicales de TV, donde en menos de un año, con grandes profesores, lanzan al escenario profesionales, se pueden crear en este tiempo, cuando las carreras musicales cuestan los años que cuestan?

Como concepto general me parecen una comercialización exprés de lo que es ser músico, en la que ni siquiera la música es el principal actor sino las vidas personales de los participantes y cómo interactúan entre ellos. Es triste ver que mucha gente sigue estos programas por el cotilleo barato más que por lo que los participantes hacen en sí con la música. Es básicamente como funciona la sociedad hoy en día, nos enseñan que por el hecho de querer algo lo podemos conseguir de forma inmediata y con poco esfuerzo. La música no es eso. En Reino Unido hay un concurso de televisión llamado BBC Young Musicians; es una competición de música clásica de alto nivel entre músicos británicos de menos de 19 o 20 años. Muchísima gente sigue el concurso por televisión, donde se muestra la realidad de cada participante desde un prisma educativo: el esfuerzo que supone estar en esa competición, sus rutinas de estudio… Es una manera mucho más íntegra de presentar referentes a la sociedad. Si se quiere conseguir algo y ser muy bueno en ello, hay que saber que en cualquier disciplina es un camino largo y en ocasiones duro, que requiere de mucha dedicación y esfuerzo, así se consiguen las cosas importantes en la vida como una carrera profesional de éxito.

4 thoughts on “Entrevista a Jon Urdapilleta

  1. Jon es un excelente pianista y una bellísima persona. Siento admiración por el en ese doble sentido porque eso lo demuestra a su joven edad.
    La entrevista refleja su personalidad y sus valores. Me encanta su mensaje final sobre que hay que hacer si se quiere conseguir algo y ser bueno en ello. Excelente consejo que comparto!
    Zorionak Jon!!!!

  2. He tenido la inmensa suerte de asistir al concierto que Jon Urdapilleta dio en el Teatro Victoria Eugenia el lunes pasado. He leído así mismo la acertada entrevista sobre el joven virtuoso, que hace honor a su extraordinaria pericia en el piano. Fue una verdadera delicia escuchar la sonata “Apassionata· de Beethoven. La he escuchado multitud de veces, pero en esta ocasión pensé que rozaba la perfección. ¡Impresionante! Luego escuchar a Schubert en una difícil sonata en la que se pueden seguir las diferentes voces como si fueran autónomas y perfectamente sincronizadas. El regalo de Chopin cerró la velada, dejándome una sensación de que era yo un privilegiado por tener la suerte de escuchar en directo a quien de seguro llegará a muy altas cimas de la interpretación.

    Juan Flaquer

  3. Asistí, el lunes 28, al concierto, que dentro del IV Ciclo Donostia Música, ofreció Jon Urdapilleta. en el Teatro Victoria Eugenia. Quiero desde estas líneas expresar mi enhorabuena a éste músico por su impresionante y perfecta interpretación de la Sonata op.57 en Fa menor de Beethoven y la Sonata en Sol Mayor D.894 de Schubert. Tuve la suerte de escucharlo en el Festival Internacional de Piano Classique de Biarritz (Francia) y me cautivó. Mucha suerte y gracias por el concierto.

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