Un tiempo para aprender de la VIDA

 

Homenaje a Ramón Darío Molinary

ACPE XMAS HOMENAJE A RAMÓN DARIO MOLINARI
Homenaje a Ramón Darío Molinary

Por invitación de ACPE, nuestra asociación de Prensa Iberoamericana, ACPI, ha podido participar en el homenaje a Ramón Darío Molinary en el comienzo de la semana. Una reunión cuidada y limitada a pocas personas por deseo expreso de su entorno para que ahora, que ha llegado a los 80 años, pueda tomarse la vida sin sobresaltos. Que ya los tuvo y “mal sabor de boca” le han dejado.

 

Por Sully Fuentes

 

Trabajar con un colega como Ramón Darío Molinary más de 20 años en la primera asociación de prensa extranjera de España, ha sido todo un privilegio. No siempre se encuentra en nuestra profesión un compañero de andanzas periodísticas en donde el tiempo que transcurre a su lado, y en su equipo, es siempre para mejorar… para abrazar un enriquecedor estadio holístico de la profesión.

Incansable, con una curiosidad genuina, con un “saber estar” exquisito, con un férreo compromiso por lo que emprende, con una actitud tan proactiva que lo difícil, se hace fácil. También muy exigente. A veces a grados extremos, pero comprensivo si las causas justifican los resultados o el tiempo para alcanzarlos. Con una clara función que debe asumir el periodismo en sintonía con la libertad y la democracia pero también al servicio y entrega de la sociedad donde se ejerce esta profesión. Ramón ha nacido en Puerto Rico, pero desde joven vino a estudiar a España y esta tierra lo ha hecho un español más.

Culto, apasionado y resistente a toda intimidación o crítica. Brillante orador, con un patrimonio de cuatro profesiones –médico, diplomático, escritor y periodista–, ha destacado por haber sabido conjugar toda esta sabiduría con una enseñanza magistral de los valores universales. Pero también con un ejercicio natural de la empatía que hoy en mi entorno veo escasear. No solo esa muestra de generosidad hacia su semejante le ha caracterizado, sino estar pendiente de todo lo que a esa persona le podía interesar, y lo enganchaba sutilmente haciéndole llegar un comentario, un artículo o una sugerencia. Lo que ocasionaba que la otra persona tuviese la necesidad de agradecer. Uno de los temas predilectos cuando trabajábamos codo con codo, que por otra parte es el que más utilizo para entender la realidad y a mis congéneres, es el de la inteligencia emocional. Nos hemos reído mucho porque le contaba las anécdotas de cómo podemos conocer al que tenemos enfrente, analizar sus intenciones, interpretar sus movimientos y él insistía “ojalá que estés usando el cerebro superior y no el reptiliano.” Bastaba que me lo dijera para explicarle quién a su alrededor estaba más cerca de uno o del otro. También teníamos un tiempo para analizar los comportamientos humanos según el cerebro límbico pero, a veces, “se blindaba” cuando tocábamos temas muy sensibles. Y lo que nunca faltaba era la versión política de los hechos que marcaban la actualidad, para lo cual sacaba su enciclopedia interior y siempre cuadraba sus datos históricos o sociopolíticos con una explicación más que verosímil. Al tiempo me preguntaba si había leído tal o cual libro que me había recomendado.

Viajero incansable, disfrutando de todo aquello que es diferente y único, lector insaciable, hedonista gastronómico y deportista a la vez y con un concepto de la vida donde el ahorro- sin excluir el buen vivir- son un estímulo para llevar una vida ordenada. No congeniaba con el despilfarro, cosa que no le impedía, ni le impide estar siempre con una pulcritud y un refinado buen gusto eligiendo  prendas de alta calidad y diseño. Tampoco se ha privado de decir lo que pensaba, ni de hacer callar a más de uno.

Sin embargo, por los reveses de la vida, su fortaleza física y mental se tambaleó ante un incidente grave de salud que le llevó a estar en coma varias semanas en el 2016. Afortunadamente su tenacidad, su lucha permanente por la superación y su fortaleza vital han cambiado totalmente el rumbo de su destino.

Hoy ha recuperado gran parte de su potencial físico y mental, y nos sorprende con una actividad artística que le entretiene y le permite desplegar su arrolladora personalidad aunque haya mermado su elocuencia, sus movimientos y su rapidez mental. Una muestra más de cómo el ser humano –si se lo propone y cuenta con el esencial apoyo médico científico– es capaz de dar impulso a una longevidad digna y enriquecedora. Evidentemente su gran mérito ha sido poner en marcha una resiliencia trabajada con disciplina, esfuerzo y muchas horas de dedicación diaria.

En este mes de diciembre, ACPE ha querido invitarle para un merecido homenaje a su trayectoria y por habérsele nombrado socio honorario de esta decana organización periodística. Le hemos sorprendido con una asistencia limitada  de personas ya que por sus condiciones actuales no debe exigirse más de lo necesario.

«No quiero que la emoción me invada al agradecer a mis fieles compañeros que tan generosos han sido. Al mismo tiempo quiero dar cuenta que mi corazón está al servicio de la amistad mutua y del reconocimiento eterno. Sé que corresponde a los servicios prestados, que fueron en una medida más pequeña que lo que hubiera querido»,  ha expresado.

Rodeado por su esposa, hijos y nieto, hizo mención a esa feliz circunstancia: “Me satisface hondamente este momento acompañado por mis cuatro hijos, a los que hemos tratado de insuflar aquellos valores que le servirán como herencia familiar” Si bien no es el mismo en sus relaciones sociales no deja de ser el señor encantador que todo lo agradece (costumbre que  para algunos parece estar en desuso), que  espera el momento para poner en valor una condición particular de su interlocutor, así como la sana actitud de disculparse si le roba mucho tiempo a otra persona.

 

Ha sido un tiempo de celebración en la que no pudimos evitar que se haya colado en forma de zigzag, la reflexión: ¿Cómo es posible que en un solo segundo, en ese momento que  comienza un fuerte dolor, le sigue una caída …el “mundo se nos pone patas arriba ?”.  Y se cierran en un “ fundido en negro” todas las ilusiones , las rutinas de los apegos, las miserias que nos empañan esa imagen de encantadores, la fuerza del poder, el ejercicio del querer , y la prepotencia de no reconocer que somos finitos…

 

Por la intensa experiencia de reconocernos como seres pensantes y limitados quiero quedarme con una frase que reforzará el tiempo que cada uno tiene en esta vida

“Tu tiempo es limitado, así que no lo desperdicies viviendo la vida de alguien más”  Steve Jobs

Como contraste a esta nota agridulce quiero mirar con admiración y esperanza la otra cara de la moneda. Por eso me vienen a la mente el ejercicio de vivir con intensidad en seres que me rodean y que nos dan una lección de vida maravillosa . Han superado los 80 años y tienen como Ramón muchas ilusiones ya que como él, eligió el teatro para llenar sus días, Marisol que siempre  le gustaba el claqué  ahora se ha puesto a ensayar en serio, Totte que sigue pintando viajará a varios países para presentar sus exposiciones o Ángel que ya llegó a  los 90 está por publicar 5 libros.  Tomemos nota.  La vida sigue su ritmo imparable y sorprendente.

 

ACPE XMAS HOMENAJE A RAMÓN DARIO MOLINARI
Homenaje a Ramón Darío Molinary
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