30 de Noviembre – Día del Mate

 

Por Vicente López

 

Seguramente que Andresito Guazurarí (1778-1821) hijo adoptivo de Artigas, guaraní y Primer Gobernador de Misiones de origen indígena, nunca hubiese imaginado que la fecha de su nacimiento sería instituida en el futuro  como la señalada dentro del año para conmemorar el día del Mate. Difundir las bonanzas de esta costumbre tan nuestra, que trasciende tiempos y fronteras; y que lejos de perder vigencia cada día se pronuncia y profundiza más como parte del ADN de los pueblos de la América del cono Sur, es sin duda el motivo principal de dicha celebración.  El Comandante Guazurarí además de haber sido un gran matero a nivel personal, fomentó en los inicios  la producción de su cultivo a gran escala, e impulsó en gran medida la difusión y comercialización de la yerba mate por aquellos tiempos.

Mates de Plata
Mates de Plata

Mencionemos también el importantísimo papel que desempeñaron los Jesuitas y sus reducciones en la selva, ya que fueron ellos quienes en los inicios, al contactar con los indios Guaraníes, observaron con asombro la envidiable vitalidad y lo saludables tanto física como mentalmente que estaba esta gente. Les llamó la atención que practicaban el consumo de la yerba mate (de una forma más rudimentaria ya que filtraban el líquido con los dientes) y asociaron ese bienestar con el consumo del mate; tal vez a los Jesuitas debamos la actual forma de tomar el mate, cebado en un recipiente de calabaza (que ya los indios llamaban Mati) y una bombilla de caña para filtrar.

 

El consumo del mate fue desde el inicio adoptado por todas las clases sociales, tanto los grandes señores como las clases más desfavorecidas incluidos los esclavos, hicieron énfasis en su consumo. La diferenciación social quedó estipulada en que, en las grandes familias, la preparación y cebado era cosa de la servidumbre, y obviamente en que el recipiente ó mate debía ser digno y representativo del nivel económico y social de la familia en cuestión. Así nació toda una cultura en torno al mate y los mejores orfebres y joyeros compitieron en fabricar ostentosas piezas, muchas de ellas hechas con metales preciosos, siendo en gran medida estas obras, orgullo y estandarte de la platería criolla.

mate porteño

Tomar mate en sí mismo es una práctica cultural muy arraigada en el cono sur de América, que más allá del consumo propiamente dicho y lo saludable que pueda resultar para el individuo, la práctica en sí genera una serie de hábitos protocolarios conductuales, relacionados con la sociabilidad de las personas, importantísimos. En una mateada se juntan personas, comparten tiempo, se conversa y se escucha al otro, se oye uno a sí mismo, se reparten los tiempos, se igualan a las clases sociales (todo el mundo toma mate), es camaradería, generosidad, desahogo, hospitalidad, modestia, familia, celebración, estudio, luto, vida, amigos, compartir y sobre todo estar frente a frente con el otro sin mediar ninguna tecnología punta de por medio.

 

El Mate no tiene contraindicaciones, es un poderoso antioxidante que supera al té verde, contiene saponinas (regulador del colesterol) que espabilan y ayudan a fijar la atención; además de poseer muchos minerales y vitaminas imprescindibles para el cuerpo humano. Se están efectuando estudios sobre el efecto protector que actuaría sobre la irradiación de rayos ultravioleta y gamma, y no olvidemos que es un protector del ADN, ya que tiene características antimutagénicas, grandes aliadas en la prevención de muchos tipos de cánceres.

 

Al árbol de la Yerba Mate (Ilex Paraguarienses) consiguieron domesticarlo los Jesuitas no si grandes esfuerzos, pero este secreto fue celosamente guardado; así se consiguieron grandes yerbatales alrededor de sus Misiones que superaron rápido económicamente a otros cultivos. La distribución racional de los réditos que producían los yerbatales incluyendo la parte de los indios, consiguió que los Guaraníes pagaran impuestos a la Corona y tuvieran una consideración muy superior a los demás indígenas del Imperio. Este hecho generaba muchas enemistades con los grandes terratenientes tanto españoles como portugueses, que veían en ello un pésimo ejemplo para sus haciendas.

 

Ya por esa época los Jesuitas habían introducido la Yerba Mate en Europa como “Té de los Jesuitas”, estos hechos sumados a que el Ilex Paraguarienses no se dejó transcontinentalizar, es decir que en los territorios africanos ó asiáticos controlados por los Británicos los intentos de transplantar el árbol fueron nulos (no así repitiendo los ejemplos del Té y el Café), resultó que Gran mate noviosBretaña que tenía el monopolio del té se impuso y prohibió la exportación; esto sumado a la expulsión de los Jesuitas en 1770 (que se llevaron el secreto de la reproducción con ellos) fueron los motivos por los cuales el mate se difundió solo a nivel local por varios siglos; hasta hoy en que podemos disfrutar de esta bebida de dioses como la catalogaban los indios en cualquier lugar del mundo.

 

Como colofón mencionar que si bien el mate es una bebida líquida, podemos asegurar que casi nadie toma mate porque tenga sed, sin duda es porque es mucho más.

 

 

 

 

Como tradicionalmente venimos haciendo en A.C.P.I.  todos los 30 de Noviembre celebramos el Día Iberoamericano del Mate. Este año realizamos en nuestra sede una gran mateada conferencia con los corresponsales asociados de diversas nacionalidades, donde se resaltaron las muchas cualidades y propiedades de este consumo en un ambiente distendido y fraternal. No faltaron el mate cebado y mate cocido y algunas delicias gastronómicas rioplatenses, que nos acompañaron en una larga y amena charla con los colegas de Ecuador, Perú, Uruguay, Chile, Argentina y España

mate acpi

 

Webmaster: Ana Lucía Ortega

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