Los líricos hilos de Natalia Tentori

depoesiaIberoamericana

 

Por Jorge de Arco

 

Galardonado con el premio internacional “Ciudad de Orihuela” de poesía para niños, ve ahora la luz “Arroz con leche” (Faktoría K de Libros. Pontevedra, 2017).

 

Su autora, Natali Tentori, nacida en Buenos Aires en 1982, ha formado parte de grupos de investigación, acción poética y poesía escénica. Es autora del álbum “Una mitología de las flores” y del libro de relatos “Mil clavados”. Ha sido cofundadora y editora de la Revista Infantil de “Juego Poético Cháchara” y en 2008, ganó el concurso internacional de cuentos “Horacio Quiroga” de 2008 en Uruguay.

 

La unánime esencia del poemario parte de un “guiño solidario a la campaña NiUnaMenos contra la violencia de género, desarrollada en Argentina a través de las redes sociales”.

Pero además de esa cómplice intención, la autora bonaerense se afana en alcanzar una atmósfera de matiz femenina, de la que van surgiendo madres, abuelas, hijas…, protagonistas principales, al cabo, del conjunto.

 

Mi abuela me enseñó a bordar,

me mostró un enorme mantel blanco

lleno de pájaros azules.

Ella lo había hecho con su hermana.

Enhebramos los hilos, nos sentamos

ante un género virgen…

 

…, reza el segundo poema del volumen. Y de esos “hilos” familiares y tan sentidos van naciendo los recuerdos, las anécdotas, los sentimientos que tejen la materia temática del libro.

 

Los poemas de Natalia Tentori se acercan mucho a una prosa poética que agranda su intención narrativa. Carente de rima, con ausencia de ritmo y un notable número de asonancias, sus versos se resienten, en ocasiones, ante la falta de cadencia musical:

 

Una anciana viaja

medio día en burroportada arroz.indd

a visitar a su amiga

de sorpresa.

Cuando llega,

la otra está esperando

el mate calentito,

tortas fritas recién hechas.

Se ven y estalla una risa de tormenta

truenos resuenan en sus panzas

el burro corre asustado

y ellas a carcajadas

cataratas de alharaca

como esqueletos de fiesta bailan…

 

 

     El ámbito pretérito que sobrevuela estas páginas convierte en íntimo recuerdo las vidas que continúan entrelazadas. La memoria de otro tiempo se anuda al corazón y a la pluma de la poetisa argentina y, de su ensoñadora realidad, crecen sugerentes instantes, resueltos con una ilimitada y certera semántica.

 

Los elementos míticos, fantásticos y reales que pueblan la Naturaleza, son también protagonistas de estos textos donde se dibuja un universo entrañable y fraternal y donde se aúnan los hábitos, los rituales, las celebraciones… que miran hacia un tiempo y un espacio muy íntimos:

 

En Cuzco subiendo la montaña

una mujer coya lleva a su hija en la espalda

dentro de una tela que se llama aguayo.


La niña lleva en la espalda una muñeca

atada con otro aguayo más pequeño

y las tres cantan una canción

que llama a la Madre Tierra.

 

La ilustradora colombiana Elizabeth Bulles ha mezclado sabiamente sus bellos retratos con una atractiva y cromática vegetación, completando así, el fiel empeño de un libro de grata y seductora lectura.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *