El rincón de Carlos Murciano

 

OCTUBRE

Estaba echado yo en la tierra, enfrente
del infinito campo de Castilla,
que el otoño envolvía en la amarilla
dulzura de su claro sol poniente.

Lento, el arado, paralelamente
abría el haza oscura, y la sencilla
mano abierta dejaba la semilla
en su entraña partida honradamente.

Pensé arrancarme el corazón, y echarlo,
pleno de su sentir alto y profundo,
al ancho surco del terruño tierno;

a ver si con romperlo y con sembrarlo,
la primavera le mostraba al mundo
el árbol puro del amor eterno.

Juan Ramón Jiménez

España (1881 – 1958)

 

A ADRIANA

Mientras que acaso piensa tu tristeza

en la patria distante y sientes frío

al mirar donde estás, y el desvarío

de la fiebre conmueve tu cabeza,

yo, soñando en tu amor y en tu belleza,

amor jamás por mi desgracia mío,

de la profundidad de mi alma, envío

a la pena un saludo de terneza.

Si cuando va mi pensamiento errante

a buscarte en parajes de otro mundo

con la nostalgia se encontrara a solas

sobre las aguas de la mar gigante

entre el cielo purísimo y profundo

y el vaivén infinito de las olas.

José Asunción Silva

Colombia   (1865 – 1896)