El día 4 de febrero, documental y coloquio sobre “El polémico origen de Colón”

acpi logo letras_OK

 

El próximo martes, 4 de febrero,  a las 11,30 horas, organizada por ACPI, se celebrará una sesión informativa sobre “El polémico origen de Colón”, con el visionado del documental “¿Colón, gallego?”, del realizador Ángel Peláez Poyán. El acto tendrá lugar en el Auditorio del Centro Internacional de Prensa (Calle María de Molina nº 50, 2ª planta, Madrid).

Formarán parte de la mesa, para la presentación y el desarrollo del coloquio previsto, el director del documental, con el presidente de la Asociación Pro Colón Gallego, Eduardo Esteban, y presidirá el acto el Duque de Veragua y Socio de Honor de la Asociación de Corresponsales de Prensa Iberoamericana, Cristóbal Colón de Carvajal, Duque de Veragua. Como moderador actuará el presidente de ACPI, José Manuel González Torga.

Entre  las hipótesis sobre el debatido origen geográfico de Colón, está cobrando nuevo impulso la tesis gallega de Celso García de la Riega, autor hace un siglo de la obra “Colón español”.colongallego

El pasado domingo, 26 de enero, se publicaba en el diario “Faro de Vigo” un artículo del periodista Rafael L. Torre que, entre otras consideraciones, al evocar la figura de García de la Riega, plantea que hoy, podría sentirse razonablemente satisfecho ya que “…observaría la amplia credibilidad ganada por la tesis pontevedresa, merced al loable trabajo de la asociación cultural que defiende con pasión la gelleguidad del ilustre navegante. Y particularmente agradecería mucho la plena restitución de su intachable trabajo por parte del Instituto de Patrimonio Cultural de España”. Efectivamente, aspectos documentales del investigador gallego han logrado respaldo científico.

En recuerdo del nacimiento de Don José Martí, Apóstol de Cuba

josemarti

 

Por Tomás Bethencourt

 

Con la siguiente crónica retrospectiva el autor trata de plasmar detalles más periodísticos que históricos de la gran figura de Don José Martí, Padre de la Independencia Cubana, al que la Historia añadió el entrañable sobrenombre de Apóstol de Cuba.

El 28 de enero de 1853 nacía un niño en la Calle Paula Número 41 de La Habana, hijo de Don Mariano Martí Navarro y de Doña Leonor Pérez Cabrera, ambos españoles residentes en Cuba. Su padre era de Valencia y su madre de Santa Cruz de Tenerife (Islas Canarias).

Y ¿qué sabemos de sus apellidos? Martí viene de Aragón, que en tiempos pasados se extendió por Levante, Valencia, Alicante y Castellón. A los aficionados a la Heráldica les gustará saber que Martí es un apellido con linaje de nobles caballeros del Rey Jaime I.

Y Pérez, de Doña Leonor, es uno de los apellidos más antiguos de España. Cristóbal Colón ya llevaba en su tripulación a Diego Pérez, pintor, vecino de Murcia. Después el apellido se extendió por toda América.

Y siguiendo las costumbres piadosas de la época  Doña Leonor y Don Mariano bautizaron al niño en la iglesia del Santo Ángel, el 12 de febrero del mismo año de 1853. Estas costumbres suponían que la familia, amigos y vecinos próximos eran invitados al bautismo al que debían ir engalanados con sus mejores trajes.

En la pila bautismal el cura derramó agua sobre su cabeza, mientras pronunciaba las palabras de ritual y siguiendo los deseos de sus padres, le impuso el nombre de José Julián. Tras esta ceremonia, los asistentes se debieron reunir en su casa donde era costumbre hacer una chocolatada con dulces para celebrar el acontecimiento.

De su padre sabemos que ingresó en el Ejército Español, en el Cuerpo de Artillería de Valencia, en 1840. Después, siguiendo sus deseos y la conveniencia de la Patria, lo destinaron de sargento mayor a La Habana. Allí se enamoró de la isleña – como se llamaba a los canarios – Doña Leonor Pérez, y se casaron el 7 de febrero de 1852.

De su madre Doña Leonor, tenemos datos que hacen referencia a una señora cuidadosa con las labores de su casa, que no fueron pocas, ya que tuvo ocho hijos, de los que el mayor fue nuestro prócer José Julián y siete mujeres llamadas Leonor Petrona, Mariana Matilde (Ana), María del Carmen (La Valenciana), María del Pilar, Rita Amelia, Antonia Bruna y Dolores Eustaquia.

En el Parque del Alcalde García Sanabria de Santa Cruz de Tenerife, en Canarias, nos encontraremos con un monumento que pone “A Doña Leonor, madre de José Martí, Apóstol de Cuba”. Ella sigue siendo muy recordada en las dos orillas.

Y siguiendo la costumbre de llamar “Pacos”  a los Franciscos, “Toños” a los Antonios y “Pepes” a los Josés, a  José Martí lo llamaban a veces Pepe.marti

En 1857 el matrimonio marchó a Valencia (España) con su hijo José de 4 años y allí estuvieron hasta 1859. La nostalgia pesaba mucho sobre ellos, por lo que regresaron de nuevo a La Habana donde vivieron en la calle de la Merced 40, en la de los Ángeles 56 y en otras, donde el niño José Martí crecía en gracia y alegría, yendo al Colegio del barrio de Santa Clara.

Posteriormente, por octubre de 1862, el niño José Martí de 9 años, acompañaba a su padre que trabajaba como juez pedáneo en la Ciénaga de Zapata, al sur de la provincia de Matanzas y le ayudaba como escribano.

A finales de 1863, con 10 años de edad, regresó con su padre a La Habana y lo matricularon en el Colegio de San Anacleto donde conoció al que sería después su amigo, Fermín Valdez Domínguez, médico, escritor e intelectual, que le acompañará en el exilio y en sus acciones revolucionarias.

El 10 de octubre de 1868 se inició la guerra por la independencia en Bayamo, siendo jefe de la insurgencia, Don Carlos Manuel de Céspedes. El joven José Martí tenía entonces 15 años y estudiaba secundaria en el Colegio de San Pablo, donde era maestro el ilustre poeta y educador Don Rafael María de Mendive.
A lo largo del año 1868 José Martí escribió sus primeros versos, entre los que citamos “carta de madrugada”, dirigida a sus hermanas, “a mi madre” y “a linda hermanita mía”. Y en enero de 1869, Martí publicó su periódico, “El Diablo Cojuelo”. ¡Siempre tuvo vena periodística!.

A MI MADRE
Madre del alma, madre querida,
Son tus natales, quiero cantar;
Porque mi alma de amor henchida,
Aunque muy joven nunca se olvida
De la que vida me hubo de dar.

Pasan los años, vuelan las horas
Que yo a tu lado no siento ir.
Por tus caricias arrobadoras
Y las miradas tan seductoras
Que hacen mi pecho fuerte latir.

A Dios yo pido constantemente.
Para mis padres vida inmortal;
Porque es muy grato, sobre la frente
Sentir el roce de un beso ardiente
Que de otra boca nunca es igual

En 1869 se produjeron varios incidentes que pusieron a las autoridades españolas de Cuba en alerta. Entre ellos, el episodio patriótico del circo teatro Villanueva donde se profirieron vivas a la Revolución de Céspedes.
En enero de 1869 José Martí y Fermín Valdez, publicaron el periódico “La Patria Libre” del que sólo salió un número, que enfadó sobremanera a su padre don Mariano, que vio en la actitud rebelde de su hijo una peligrosa desviación que podría malograr su futuro.
Posteriores hechos patrióticos protagonizados por José Martí culminaron en su ingreso en la Prisión de las Canteras de San Lázaro, lugar desde el que escribió a su madre Doña Leonor, la siguiente poesía:

Mírame, madre, y por tu amor no llores
si esclavo de mi edad y mis doctrinas
tu mártir corazón llené de espinas,
piensa que nacen entre espinas, flores.

Pasados cinco meses de prisión fue indultado por el Capitán General Don José María Sardá, que acordó enviarlo a la Isla de Pinos a una finca bajo su control. Pero el 15 de enero de 1871 las autoridades españolas, con consentimiento de sus padres, lo envíaron vigilado a España, en el buque Guipúzcoa con rumbo a Cádiz.

Llegado a Madrid, habitó en una casa de huéspedes, en la Calle del Desengaño, número 10, que está en el cruce con la del Barco, muy cerca del actual Edificio de Telefónica de la Gran Vía. Allí pone “En esta casa vivió Don José Martí, Héroe Nacional de Cuba (1853-1895). El pueblo de Madrid en su CXXXIII aniversario (25 enero de 1986)”.  Está cerca de la Estación de Metro de Callao.

Después se matriculó en la Universidad Central de Madrid y por recomendación de su buen amigo el pintor Pablo Gonzalvo marchó a Zaragoza, donde se licenció en Derecho Civil y en Filosofía y Letras. Allí vivió en la Calle de Manifestación número 13 de esta ciudad, muy cerca de la Basílica del Pilar, donde hay una placa con su busto y su poesía:

Para Aragón, en España
tengo yo en mi corazón
un lugar todo Aragón
franco, fiero, fiel, sin saña.

José Martí.

A esta estrofa en sus Versos Sencillos sigue esta otra:

Si quiere un tonto saber
por qué lo tengo, le digo
que allí tuve un amigo
que allí quise a una mujer.

Y la última estrofa dice:

Amo la tierra florida
musulmana o española
donde rompió su corola
la poca flor de mi vida.

El amigo al que hace alusión, es el ya mencionado pintor Pablo Gonzalvo, de Zaragoza, que conoció estudiando en Madrid, el cual le había mostrado grandes obras del arte español, en particular del gran pintor Goya, también aragonés.

Y la mujer que menciona es Blanca de Montalvo, un flechazo de amor que tuvo José Martí en Zaragoza, que fue apagándose cuando se fue a París y de allí a México. Esta señorita se casó después con don Manuel Pastor, catedrático de la Facultad de Medicina de esta ciudad.

Lo más característico de José Martí es su universo polifacético, pues destacó como político, filósofo, escritor, periodista y poeta. En esta variedad radica su personalidad. Su estrella brilla en todas estos campos, pero hay uno, que el destino no le otorgó: la de estratega militar en campaña. Y por eso su muerte fue de una pena muy grande.

Cuando la Guerra de la Independencia se recrudeció, se adhirió a la batalla desoyendo las indicaciones del General Patriota Don Máximo Gómez, que le mandó detenerse y permanecer en un lugar acordado. En el transcurso de un fuerte combate en la localidad de Dos Ríos, se sintió mal por no participar directamente en la lucha.

Se separó del grueso de la tropa y se convirtió en un blanco seguro para los fusileros, atrincherados en la maleza. Nadie reparó en quien era. Lo cierto es que cuando acabó la batalla, allí estaba el Apóstol de Cuba. ¡No murió como era su deseo de frente y con la cara al sol! ¡Era un día muy lluvioso y gris!

Desde estas páginas de la Web de ACPI, rendimos nuestra mayor admiración a José Martí por su extraordinaria y polifacética figura, con la promesa de volver en fechas relevantes a tocar otros hechos y aspectos de su persona, de otros próceres y de la Independencia de Cuba.
Tomás Bethencourt Machado.
Ha sido miembro de la Junta Directiva de ACPI.
Doctor en Ciencias de la Información.